Asociar el Cotinus
Ideas para asociar el Árbol del humo en el jardín o en maceta
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El Cotinus, también llamado Árbol del humo, Madroño o Árbol de las pelucas es un gran clásico de los arbustos de jardín, resistente y fácil de cuidar. Con un crecimiento bastante rápido, resistente a la sequía, poco exigente con la naturaleza del suelo, estos arbustos de porte frondoso están dotados de un follaje realmente precioso ovalado cuyas tonalidades evolucionan a lo largo de las estaciones. Púrpura intenso, verde purpúreo o más marcado, e incluso amarillo dorado luminoso en algunas variedades, en otoño toma unas magníficas tonalidades carmesí y anaranjadas antes de caer. La floración original, en grandes pelucas vaporosas que le dieron su nombre, aparece en verano y puede teñirse de blanco, rosa o anaranjado. Tolera muy bien la poda; la mayoría de las variedades no superan los 6 m y algunas incluso se mantienen enanas, una ventaja que puede aprovecharse en pequeños jardines o en maceta en una terraza soleada. Jardineros principiantes y también los más expertos solo pueden dejarse seducir por los Cotinus, que, como muchos vegetales, suelen estar más bonitos cuando crecen en buena compañía. Aquí tienes, pues, algunas ideas y pistas para asociar armoniosamente tu Árbol de las pelucas en tus parterres, en setos o incluso en maceteros.
Un dúo de oro y de azul
Algunos Cotinus, como Cotinus ‘Golden Lady’ o ‘Golden Spirit’, tienen un follaje de un amarillo luminoso. Contrástelos con tonos más fríos, en azul y malva, para crear una combinación suave y agradable a la vista. Entre las candidatas posibles, apuéstate por Agapantos de floración azul, cuyas magníficas umbélulas destacan sobre el follaje dorado de su vecina. La guinda del pastel: incluso cuando se marchitan, sus grandes cabezas despeinadas siguen siendo decorativas durante mucho tiempo. Creciendo sin problema y resembrándose con generosidad, las Verbenas de Buenos Aires se inclinan más hacia el violeta y, gracias a sus diminutas pero numerosas flores, llevadas por tallos altos que dejan ver a través, permiten jugar también con las formas de las inflorescencias.
Para dar un toque de originalidad, prueba el Eryngiun ‘Neptune’s Gold’, que combina un follaje punzante dorado y una floración azul metálico. Al pie de todas estas plantas, puedes repetir los tonos de tu Cotinus instalando Carex ‘Everillo’ o reforzar el efecto azulado eligiendo variedades como Carex ‘Blue Zinger’. Otra opción es posible gracias a la Festuca (Festuca ‘Elijah Blue’ o ‘Intense Blue’, que se encuentran entre las más azules del género). Por supuesto, nada te impide mezclar estas gramíneas. Instala tu composición sobre un tapiz de Geranio vivaz ‘Blue Sunrise’, cuya floración azul violácea se muestra sobre un follaje amarillo poco habitual dentro del género.

Agapanto ‘Flower of Love’, Geranio vivaz ‘Blue Sunrise’, Cotinus coggygria ‘Golden Lady’, Carex flacca ‘Blue Zinger’ y Eryngium planum ‘Neptune’s Gold’
Una masa estival para los polinizadores
Compose un macizo que a la vez requiere poco mantenimiento y ofrece alimento a los polinizadores, como las mariposas, mientras propone bonitas asociaciones de formas y colores. El Cotinus ‘Royal Purple’ muestra un follaje violáceo realzado por un ribete más rosado, un ribete que puedes repetir plantando pies de Achilleas ‘Lilac Beauty’ de inflorescencias aplanadas y de grandes y arquitectónicas Monardas ‘Beauty of Cobham’, con cabezuelas despeinadas y follaje con aroma a bergamota. Intercala algunos pies de la atrevida Echinops bannaticus ‘Taplow Blue’, cuyas esferas azul azur repiten los tonos del cielo.
Crea bonitas verticales con Digitales ferruginosas ‘Gigantea’. El interior de sus flores, de un marrón pálido, está veteado de un marrón púrpura que, con sutilidad, armoniza con el follaje del Cotinus. En el lado de las gramíneas, unas Pelos de Ángel animan el primer plano, mientras que sus primas, las Estipas gigantes, bailan en el fondo del macizo. No rústicas, sin embargo algunas Pennisetum merecen su sitio en el jardín por el color poco común de su follaje, igual que otras anuales. Pennisetum setaceum ‘Fireworks’ es, como su propio nombre indica, un espectáculo de fuegos artificiales de colores, que mezcla el verde, el rojo y el rosa, y desarrolla unas bonitas espigas rosáceo púrpura que luego se vuelven rubias. Pennisetum x advena ‘Rubrum’, por su parte, es rojo púrpura oscuro a casi negro según la exposición y ofrece también un efecto decorativo magnífico.

Cotinus coggygria ‘Royal Purple’, Achillea millefolium ‘Lilac Beauty’, Digital ferruginea ‘Gigantea’, Monarda Beauty of Cobham, y Pennisetum setaceum ‘Fireworks ‘
Más información Cotinus - Árbol de las pelucas
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Un festival de fuegos artificiales otoñal
Si los Árboles del humo se aprecian por su follaje joven y su floración vaporosa, revelan una belleza impresionante cuando su silueta se enciende en la contratemporada, tiñéndose entonces con colores que han contribuido en gran medida a hacerlos famosos. Cotinus ‘Old-Fashioned’ es una de las muchas variedades cuyo follaje se engalana con un rojo y un naranja incandescente de lo más bonito, visible desde lejos. Combínalo con otros arbustos de gran colorido otoñal, como los Amelanchiers, Fusains caducs o Hortensias de hojas de roble. Los Cornouillers de madera decorativa también son una buena opción, y prolongan el interés del macizo gracias a sus ramitas con tonos vivos durante todo el invierno. Para un bonito contraste, recurre por ejemplo a variedades como Cornus ‘Midwinter Fire’ y su follaje que se vuelve amarillo ámbar.
Para aportar ligereza y movimiento, introduce grupos de gramíneas como Miscanthus ‘Ghana’ o Schizachyrium ‘Standing Ovation’, cuyos tonos no tienen nada que envidiar a los de sus vecinas. Tras ofrecer una bonita floración azul a principios de verano, el follaje ligero como el de un helecho de Amsonia hubrichtii se ilumina con un amarillo dorado que ofrece un bonito marco a sus vecinas. Por supuesto, es imposible hablar de otoño sin mencionar las vivaces de floración tardía, de las que se beneficia el jardinero, en particular gracias a los Asteres, Anémonas del Japón o Crisantemos, en los que algunas variedades permiten aportar toques de colores más fríos, bienvenidos para dinamizar el conjunto.

Amelanchier canadensis ‘October Flame’, Cornus sanguinea ‘Mid Winter Fire’, Cotinus ‘Old-Fashioned’, Amsonia hubrichtii y Anémona del Japón ‘Whirlwind ‘
Unos Bordillos grandes y soleados
Cotinus ‘Dusky Maiden’ es una variedad compacta y bien ramificada, que no supera los 2 metros, lo que la hace muy fácil de usar, incluso en un jardín pequeño. Su follaje, muy purpúreo en el brote, se realza con amplias inflorescencias vaporosas de color rosa en verano, antes de encenderse al final de la temporada. ¿Por qué no ofrecerle acompañantes persistentes, que mantengan una bonita estructura en su composición durante todo el año? Un Ciprés común ‘Garda’ puede alcanzar hasta 10 m, pero ocupa poco espacio en el suelo y forma una bonita vertical con el follaje verde brillante durante todo el año. Estéril, sus ramas no se abren bajo el peso de los frutos. Se recomienda plantarlo en número impar para un mejor efecto. Si en tu región es demasiado fría como para acogerlo, puedes sustituirlo por Enebr[os] comunes como Juniperus ‘Pyramidalis’ o ‘Blue Arrow’, siendo el segundo el que ofrece un follaje mucho más azulado. Más pequeños, sin embargo, son mucho más rústicos.
Para un toque de exotismo que llame la atención, planta un Yucca variegado como ‘Colour Guard’, cuyas grandes hojas amarillas están ribeteadas de verde y que desarrolla en verano un tallo floral bien recto coronado por racimos de flores blanco marfil. Un Rhus ‘Tiger Eyes’, que no tiene el carácter invasivo de sus vecinos, aporta un toque dorado antes de que el otoño lo tiña todo de colores deslumbrantes. Muy resistente, Bupleurum fruticosum puede formar aquí y allá bonitas masas redondeadas de follaje glauco, y su larga floración estival amarilla difunde un perfume sorprendente. En los espacios libres del primer plano, unos cuantos pies de Geranios vivaces de floración azul asientan el conjunto de forma agradable.

Cotinus coggygria ‘Dusky Maiden’, Cupressus sempervirens ‘Garda’, Yucca filamentosa ‘Colour Guard’, Zumaque de Virginia ‘Tiger Eyes’ y Bupleurum fruticosum
Un seto bonito todo el año
Los Árboles del humo son arbustos bien adaptados a la composición de un seto. Cotinus ‘Smokey Joe’ es una variedad que no supera los 2 m a 2,5 m de altura. Su follaje caduco verde intenso resalta de maravilla sus inflorescencias claramente rosadas y, como sus “primos”, tiñe magníficamente el otoño. Para acompañarlo, piense en introducir aproximadamente 1/3 de arbustos de follaje persistente, como los Eleagnus, Fotinia, Abelia (más o menos persistentes según el clima) o algunos Cotoneaster. El carpe común conserva sus hojas secas en invierno y tolera muy bien la poda para mantenerlo en las proporciones deseadas.
También piense en las floraciones de Lilas, Deutzia, Viburnos, Ceanotos o de algunos Groselleros de flores. Unos cuantos arbustos de frutos decorativos son a la vez bonitos y útiles para la fauna, como los Amelanchiers, Callicarpa, Pyracantha, Símpforines y también algunos Evónimos y Viburnos. Añada color para el invierno con la madera decorativa de los Cornouillers, Madroños o de Bambúes no rastreros. No seleccione demasiadas especies distintas y mezcle las que elija de manera más o menos aleatoria. Intercale, de la forma más natural posible, los follajes persistentes, las floraciones, los frutos y la madera decorativa.

Cotinus ‘Smokey Joe’, Elaeagnus x ebbingei ‘Viveleg’, Carpinus betulus y Fargesia murielae ‘Dino’
Una terraza vegetalizada
Entre los Árboles del humo, algunos conservan pequeñas dimensiones y se adaptan muy bien al cultivo en maceta, lo que permite disfrutar de su belleza en una terraza, un patio o un balcón. Los follajes morados de Acoro ‘Lilla’ (1 m) o ‘Winecraft Black’ (1,50 m) ganan al combinarse con follajes amarillos o dorados (Caryopteris ‘Hint of Gold’, Berberis ‘Tiny Gold’, Choisya ‘Aztec Gold’, Sambucus ‘Welsh Gold’, por mencionar solo algunos) y grises que tiran a plateado (Buddleia ‘Silver Anniversary’, Caryopteris ‘Sterling Silver’…).
Los follajes dorados de Acoro ‘Golden Lady’ o ‘Golden Spirit’ son espectaculares en combinación con follajes azules y glaucos. Para ello, crea un grupo de macetas en las que puedas instalar un Eucalipto enano ‘Baby Blue’, un exótico Yucca rostrata o una conífera como el Abeto ‘Glauca Globosa’; las tres opciones tienen la ventaja de ser perennes. En cuanto a las floraciones, las Lirios africanos prefieren estar un poco apretados en la maceta, lo que generalmente hace que florezcan más. La Gentiana croisette o el Geranio ‘Blue Sunrise’ retoman, gracias a su follaje, los tonos dorados del Acoro y aportan ese azul con su preciosa floración.

Acoro coggygria ‘Winecraft Black’, Choisya ‘Aztec Gold’, Buddleia Silver ‘Anniversary’, Eucalyptus ‘Baby Blue’ y Picea pungens ‘Glauca Globosa’
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