Gordolobo: 6 ideas para combinarlo
¿Natural o gráficos?
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La molinia es una gramínea perenne muy apreciada por su follaje caduco de un bonito verde tierno, con vetas en Molinia caerulea ‘Variegata’, o con reflejos azulados en Molinia caerulea ‘Moorhexe’ o « Boja Molonie azul ». Algunas crecen en matas erguidas y muy delicadas, alcanzando hasta 3 m de altura; otras, por el contrario, forman pequeños cojines muy gráficos que no superan los 40 cm. La planta es espectacular en otoño, cuando su fino follaje adquiere tonos anaranjados, rubios o dorados según las variedades. Marcescente, se seca en otoño pero se mantiene, conservando su valor decorativo durante el invierno. A mediados de verano, y a veces hasta diciembre, nos regala panículas de espiguillas vaporosas. Muy rústica, fácil de cultivar, crece al sol o en media sombra, sin necesidad de mantenimiento, en todo tipo de suelos frescos e incluso húmedos, siempre bien drenados.
Esta gran hierba de un grafismo impecable es ideal para aportar ligereza y naturalidad a un rincón pequeño o a un gran espacio de aspecto silvestre. A la vez estructurante y ligera, esta hermosa planta perenne resulta fácil de combinar, ya sea en grupo formando una pradera naturalista o en el borde de un camino, en jardines modernos, o en un macizo.
¡Descubre cómo lograr bonitas asociaciones con la molinia!
En una hermosa escena de final de temporada
La molinia es una gramínea especialmente interesante por sus bellos colores otoñales. En ese momento, cobriza y luego dorada, se distingue cuando se viste con una “pelambrera” de tonos picantes, que conservará hasta finales de enero. Es una ventaja para el jardín, ya que aporta en la estación fría unas magníficas masas de color. Crearás una escena espectacular de final de temporada, combinando la Molinia caerulea ‘Heidebraut’, que se ilumina con amarillo anaranjado al final del verano con floraciones otoñales. Combínala con el Sedum ‘Herbstfreude’ (sin. Sedum ‘Autumn Joy’), de floración color “vino rancio”, con la l’Erica x darleyensis ‘Kramer’s Rote’ y con la Echinacea purpurea , con sus grandes margaritas rosa púrpura, en el corazón marrón cobrizo, y con l’Eupatorium purpureum. Refuerza la ligereza con mechones de Pennisetum orientale y del Calamagrostis ‘Karl Foerster’, dos gramíneas igual de ornamentales. Como fondo, piensa en instalar otras follajes deslumbrantes, como los cornouillos, Cornus sanguinea ‘Mid Winter Fire’ con la madera rojo-anaranjada, y con hojas amarillo vivo en otoño, además de arbustos con frutos decorativos, como el Nandina domestica ‘Gulf Stream’ de bayas rojo intenso.

Molinia caerulea ‘Heidbebraut’, Echinacea purpurea, Calamagrostis ‘Karl Foester’, Pennisetum orientale, Erica x darleyensis ‘Karmer’s Rote’, Nandina domestica ‘Gulf Stream’ y Sedum
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10 gramíneas que debes tener en tu jardínEn Bordillos de un camino
Con su tamaño pequeño, algunas molinies se adaptan muy bien a este uso. Plantadas en línea para bordear un camino, formarán macollas muy elegantes que no se extenderán. ‘Moorhexe’ es una selección especialmente interesante para aportar mucha naturalidad y encanto a un borde que se mantiene bastante fresco en verano. Puedes alternarla con otras gramíneas como un Pennisetum alopecuroides ‘Cassian o una Melica uniflora var. albida muy grácil. En un borde de verano, este trío compensará las formas más compactas y regulares de los boj o de un Euonymus japonicus variegado podado. Estas gramíneas aportan un bonito efecto de movimiento y ligereza. Intercala en estos juegos de formas y follajes, macollas de Hémérocalle ‘Joan Senior’ con floración blanco-crema muy remontante, de Persicaria amplexicaulis ‘Pink Elephant’, de porte compacto, y plantas más bajas, como Heuchera ‘Plum Royale’, con un follaje de color muy intenso. Incorpora también plantas de hojas anchas y carnosas, como las bergenias. Completa este borde con las floraciones generosas de Allium karataviense ‘Ivory Queen’ y de Dahlia anémone ‘Take Off’, con un colorido fresco y ácido.

Molinia ‘Moorhexe’, Euonymus japonicus variegado, Persicaria amplexicaulis ‘Pink Elephant’, Pennisetum alopecuroides ‘Cassian’ y Bergenia
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Junto a una Charca
Como la Molinia es capaz de crecer en suelos pesados y húmedos, se le dará bien en los alrededores de un estanque. Alrededor de esta planta tan hermosa y delicada Molinia caerulea ‘Transparent’, crearás un escenario natural rodeándola de vivaces de márgenes húmedos. Aportará un toque de fantasía y una ligereza infinita. Su porte esbelto forma una bonita pareja contrastada con las elegantes frondas teñidas de púrpura de una Osmunda regalis ‘Purpurascens‘. Rodéenla con gunneras, con Carex pendula, con el toque tan gráfico de Juncus effusus ‘Spiralis’, el junco espiralado, con la Imperata cylindrica ‘Red Baron’, una gramínea perfecta también en los márgenes de una balsa, cuyo follaje verde oliva se tiñe de rojo sangre a lo largo de las estaciones. Completa este cuadro acuático original con matas floridas, las del Cirsium rivulare ‘Atropurpureum’ en el fondo y del Veronicastrum virginicum ‘Fascination’, otra magnífica vivaz de suelo húmedo de flores rosa-rojizas y follaje que adquiere bonitos tonos rojizos en otoño. Veronicastrum virginicum ‘Fascination’ aportará mucha elegancia y verticalidad a los alrededores de este punto de agua.

Molinia caerulea ‘Transparent’, Gunnera manicata, Salicaria, Cirsium rivulare ‘Atropurpureum’, Osmunda regalis, Juncus effusus ‘Spiralis’ e Imperata cylindrica ‘Red Baron’
En un jardín contemporáneo
Con su follaje finamente denso, su silueta gráfica y sus espiguillas ligeras, las molinies aportan efectos de textura y movimiento a un jardín contemporáneo y gráfico. Se integran bien con sus colores discretos y redondean los ángulos. Cree un fondo con bambúes y prêles, para una escena a la vez sobria y elegante. Unas pocas matas de la Molinia caerulea ‘Edith Dudszus’, con sus largas tallos negros, suavizarán un decorado limpio a la vez que aportan una presencia muy estructurante. Formará un bonito dúo con un Panicum virgatum ‘Blue Darkness’, otra gramínea con el follaje abigarrado de púrpura-negruzco y verde azulado que dará verticalidad al conjunto. También puede elegir la Ophiopogon planiscapus ‘Nigrescens’, de hojas negras. Creará un contraste de colores y formas con Agapanthes (‘Mount Everest’, por ejemplo) y con las cabezas esféricas de los alliums ornamentales. Piense también en un Hydrangea ‘Annabelle’ con sus enormes inflorescencias esféricas blancas para aportar refinamiento y distinción. Unas cuantas hostas exuberantes (‘Halcyon’), y otras gramíneas, como las Stipa pennata, Miscanthus o Calamagrostis, completarán este conjunto moderno.

Molinia caerulea ‘Edith Dudszus’, Stipa pennata, Hydrangea ‘Annabelle’, Agapanthe’Royal Velvet’ y Panicum virgatum ‘Blue Darkness’
En un jardín de gramíneas
Inspírate en el jardín plumoso, donde las gramíneas dominan en un caos ordenado. En un gran jardín, puedes reservar una zona para las gramíneas. Las verás moverse, con su pelambrera, jugando con el viento, el hielo o con la luz del sol al atardecer. Con su gran presencia, aportan una bonita estructura, naturalidad y mucha elegancia al jardín. Plantéala en masa para lograr un efecto impactante. Ligeras, transparentes y poéticas, se combinan a la perfección entre ellas. En un ambiente salvaje y despeinado, combina la Molinia caerulea ‘Heidebraut’ y la Molinia caerulea ssp arundinacea ‘Fontäne’ con gramíneas espectaculares durante todo el año: las grandes espigas plumosas y majestuosas de la Hierba de la Pampa, las espigas ligeras de las Miscanthus, Miscanthus Giganteus, por ejemplo, que alcanza fácilmente entre 2,5 y 3 m de altura, otra gramínea de porte arquitectónico. Por su parte, la Stipa tenuifolia o la Stipa barbata formarán matas arqueadas más flexibles, de tamaño intermedio.

Molinia caerulea ‘Heidebraut’, Molinia caerulea ssp. arundinacea ‘Fontäne’ Stipa tenuifolia, Cortaderia y Miscanthus sinensis ‘Malepartus’
En una masa naturalista
La molinia es indispensable en un jardín de tipo naturalista o campestre. Con sus inflorescencias brumosas y sus tonos rubios cambiantes a lo largo de los meses, se integra naturalmente bien en escenas abundantes donde se priorizan las plantas de porte flexible. Las matas de molinia aportan un toque de puntuación, en el corazón de una mezcla de vivaces de floración estival. Para estructurar este espacio natural, la Sesleria automnalis actuará como refuerzo. Las verbenas de Buenos Aires aportarán una bonita verticalidad a este conjunto, creando un contraste de forma agradable con sus flores violetas de aspecto nuboso, igual que la Aquilea filipendulina ‘Golden Plate’, por ejemplo, con sus inflorescencias planas. Este tipo de composición apuesta por plantas fáciles de cultivar y muy floríferas como las Echinácéas, las Helenium ‘Moerheim Beauty’, las Agastaches, o las Salvia ‘Caradonna’. También conviene favorecer las vivaces fluidas como el cosmos, los Asters gigantes, que se colocarán en el fondo del macizo, la Aster laevis, que florecerá abundantemente en otoño, será una buena acompañante. La floración de las Anémonas japonica ‘Honorine Jobert’ o de las dalias acompañará a vuestras molinias hasta las puertas del invierno. Completa el conjunto con algunas matas de Pennisetum alopecuroides ‘Hameln’ y obtendrás una mezcla con un encanto sutil y natural desde principios del verano hasta finales del otoño.

Molinia caerulea, Agastache Blue Fortune, Aquilea filipendulina ‘Golden Plate’, Pennisetum alopecuroides ‘Hameln’, Verbena bonariensis, Helenium ‘Moerheim Beauty’ y Aster laevis
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