Mariposas en el jardín: cómo atraerlas y darles la bienvenida de forma natural
Crear un jardín natural favorable a las mariposas
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Nada como el ballet colorido de las mariposas para dar vida y poesía a un jardín. Pero más allá de su belleza frágil, las mariposas desempeñan un papel esencial en el equilibrio de nuestros ecosistemas. Estos insectos imprescindibles no son solo visitantes encantadores: las mariposas son polinizadoras, útiles para la reproducción de las plantas. Su presencia a menudo refleja la buena salud de un ecosistema. Entonces, ¿por qué no ofrecerles un pequeño rincón de paraíso acondicionando un refugio para mariposas, plantando flores para mariposas o plantas nectaríferas? Aquí tienes nuestros consejos para atraer mariposas al jardín y al balcón y ofrecerles un hábitat favorable, rico en néctar y en biodiversidad.
El ciclo de vida de las mariposas y su papel en el jardín
Los mariposas atraviesan varias etapas de desarrollo: huevo, oruga, crisálida y, después, adulto. Este ciclo de vida de la mariposa varía según las especies y las condiciones climáticas, pero en promedio dura entre un mes y varios meses. Cada fase tiene necesidades específicas, lo que hace que el diseño del jardín sea crucial. Como polinizadores, las mariposas ayudan a la fertilización de las flores, favoreciendo así floraciones abundantes y diversas. También participan en la cadena alimentaria, ya que sirven de alimento a numerosos pájaros e insectos. Sus idas y venidas por el jardín son una señal de que hay un ecosistema equilibrado y acogedor.

La mariposa de limón (Gonepteryx rhamni) sobre una lavanda
¿Por qué atraer mariposas al jardín?
Hoy, las mariposas están amenazadas por la pérdida de su hábitat, la contaminación lumínica y, sobre todo, el uso de productos químicos. Favorecer su presencia es apostar por un jardín natural sin pesticidas, más vivo, equilibrado y respetuoso con el medio ambiente. Las mariposas polinizan las flores del jardín: al alimentarse del néctar, también dispersan el polen de las flores, lo que les permite reproducirse produciendo frutos y semillas. Además, su presencia es un buen indicador de la salud de tu espacio verde.
Las plantas nectaríferas, aliadas indispensables para atraer a las mariposas al jardín
Para atraer a las mariposas al jardín, hay que ofrecerles una fuente de alimentación regular. Las plantas nectaríferas son plantas con flores que producen néctar, una sustancia azucarada y muy energética de la que se alimentan las mariposas adultas. El néctar es recogido por el “trompo” de la mariposa directamente en el corazón de la flor. Es esta fuente la que les aporta la energía necesaria para su actividad diaria: el vuelo, la reproducción y la búsqueda de parejas. Aquí tienes algunas flores para mariposas imprescindibles :
- Buddleia o Arbol de las mariposas
- Equinácea, Verbena de Buenos-Aires, Lavandín (Lavandula sp.), Eryngium
- Milenrama, Escabiosa, Asteres de floración otoñal, Sedum
Incluso en un balcón es totalmente posible atraer a las mariposas. Basta con elegir plantas nectaríferas adecuadas para el cultivo en maceta: el lavandín, el orégano, las mentas, el tomillo o incluso la verveina son perfectos en jardineras. También se pueden instalar algunas plantas hospedadoras para las orugas, como la capuchina o el hinojo, en contenedores. La exposición soleada, la protección del viento y la diversidad de floraciones marcan la diferencia, incluso en un entorno urbano.
Consejo : Escalonar las floraciones de marzo a octubre para garantizar una fuente de néctar continua.

Algunos ejemplos de plantas nectaríferas que atraen a las mariposas: buddleia, equinácea, lavandín, escabiosa y aster
Ver también
Las flores preferentes de las mariposasLas plantas hospedantes para las orugas: la clave de un ciclo completo
Para atraer de verdad a las mariposas al jardín, no basta con ofrecerles plantas nectaríferas. Para que se instalen de forma duradera, también es necesario permitirles reproducirse. Y para ello, hay que integrar plantas hospedadoras para las orugas, indispensables para su ciclo de vida.
Antes de convertirse en mariposas polinizadoras, estos insectos pasan por la fase de oruga, un periodo en el que se alimentan de follajes muy específicos. Cada especie de mariposa está vinculada a una o varias plantas hospedadoras: son las únicas en las que las hembras aceptarán poner sus huevos, y las únicas que las jóvenes orugas podrán consumir.
Sin plantas hospedadoras, no hay orugas. Y sin orugas, no hay mariposas. Aquí tienes algunos ejemplos de plantas hospedadoras que conviene priorizar para favorecer distintas especies:
- Ortiga (Urtica dioica) : alberga varias especies emblemáticas como el Pavo real del día, la Pequeña tortuga o también el Mapa geográfico. ¡Es una de las mejores plantas para conservar en un rincón discreto del jardín!
- Hinojo, zanahoria silvestre, aneldo : estas umbelíferas son muy apreciadas por la oruga del Papilio machaon, un magnífico gran insecto amarillo y negro.
- Asteres : acogen las orugas de la Cuculia del áster y del Creciente nórdico, dos especies que dependen directamente de esta planta para su desarrollo.
- Hierba gatera (Nepeta cataria) : puede albergar las orugas del Sphynx Lintneria eremitus, del Xanthotype urticaria y de la polilla de la menta, que se alimentan de las hojas de esta planta de la familia de las Lamiáceas.
- Gramíneas silvestres : son indispensables para muchas especies de orugas, como las de los skippers o los sátiros; ofrecen un soporte nutritivo y, a veces, un lugar para la transformación en crisálida.
- Violeta de bosque (Viola odorata) : es la planta nutritiva de muchas fritilarias, unas elegantes mariposas forestales.
- Capuchina : a menudo se planta por su lado ornamental, pero también atrae a las orugas de ciertas especies de piérides.
Consejo : lo ideal es agrupar estas plantas en una zona del jardín que se deje más natural, menos sometida al mantenimiento regular. Esto permite respetar el ciclo de vida de las mariposas y evitar eliminar involuntariamente huevos u orugas durante los trabajos de jardinería.

Orugas de la mariposa Pequeña tortuga (Aglais urticae), sobre una hoja de ortiga
Un jardín natural sin pesticidas adecuado para las mariposas
Hoy, la mayoría de los jardineros aficionados ya han adoptado un enfoque más respetuoso con el medio ambiente, dejando atrás los productos fitosanitarios químicos. Esta tendencia hacia un jardín natural sin pesticidas es una excelente noticia para las mariposas, que son muy sensibles a estas sustancias, en particular en la fase de oruga o de crisálida. Un jardín sin tratamientos químicos favorece la presencia de insectos beneficiosos, como las mariposas polinizadoras, pero también de toda la pequeña fauna que depende de ellos.
Incluso los tratamientos que se consideran “bio” pueden tener efectos nocivos si se aplican en plantas con flores o durante los periodos de fuerte actividad de los insectos. Para un jardín favorable para las mariposas, prefiera:
- Un enfoque preventivo con asociaciones de plantas beneficiosas
- Mantener un suelo vivo y fértil
- Dar la bienvenida a auxiliares como las mariquitas, los sírfidos o los pájaros insectívoros
- Métodos de lucha suave y biológica
Crear un refugio para mariposas
Atraer mariposas al jardín es un primer paso. Pero para que se queden allí de forma duradera, hay que ofrecerles algo más que un simple “despensa”. Las mariposas necesitan lugares donde posarse a resguardo del viento, reproducirse, poner sus huevos y pasar el invierno.
Un refugio para mariposas responde a todas las necesidades de su ciclo de vida, desde el huevo hasta el adulto. A menudo se trata de un rincón del jardín más natural, menos segado, pero con muchos microhábitats y plantas útiles. Un refugio para mariposas no tiene que ser grande para ser eficaz. Puede ser un simple recoveco del jardín, un macizo silvestre o incluso un balcón plantado con cuidado (Para leer: Cómo atraer mariposas a tu balcón).
Aquí tienes algunas ideas sencillas para crear un refugio adecuado:
- Dejar una zona en barbecho: una franja sin segar, un terraplén herboso o una pradera florida (siembra una mezcla de Barbecho de flores) ofrecen tanto plantas nectaríferas, plantas hospedadoras para las orugas y un refugio discreto para las mariposas adultas.
- Potenciar las estructuras naturales: muros de piedra antiguos, montones de piedras, madera muerta, setos campestres, arbustos densos… Estos elementos sirven como escondites o refugios frente a las inclemencias, e incluso como lugares de hibernación para algunas especies.
- Reducir las intervenciones: en otoño, evita rastrillar sistemáticamente las hojas muertas o cortar todas las ramas y tallos secos. Algunas mariposas pasan el invierno en estado de crisálida, colgada de un tallo o escondida bajo el estrato de hojarasca vegetal.
- Plantar diversificando: al combinar plantas nectaríferas, plantas hospedadoras para las orugas, cubresuelos, gramíneas y vivaces locales, aumentas las probabilidades de cubrir las necesidades de varias especies de mariposas.

Acondiciona en tu jardín algunas zonas de pradera florida, donde las mariposas podrán venir a libar
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