¿Frutos con pepitas o frutos con hueso? ¿En qué se diferencian?
Tan parecidos y tan diferentes a la vez
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El universo de las frutas es tan diverso como delicioso, e incluye una variedad de sabores, texturas y tipos. Dentro de las frutas, hay dos categorías bien distintas que llaman nuestra atención: las frutas de pepita y las frutas de hueso. Pero, ¿cuál es exactamente la diferencia entre estos dos grupos de frutas? ¿De verdad es tan sencillo clasificarlas en una u otra columna? En este artículo descubrirás los secretos de sus características botánicas, ejemplos representativos y las diferencias fundamentales en su cultivo y en su consumo.

Peras y ciruelas: frutas de otoño de pepita y de hueso
Explicación de los términos “frutos de pepitas” y “frutos de hueso”
En botánica, lo que se llama “fruto” es el órgano vegetal que aparece después de la fecundación de una flor y que contiene una o varias semillas. Estas semillas pueden, entonces, presentarse en forma de pepitas o de un hueso.
Los frutos con pepitas
Los frutos con pepitas se caracterizan por su estructura interna única. Estos frutos proceden de la transformación de uno o varios óvulos de la flor en semillas, rodeadas por una pulpa comestible. La particularidad de los frutos con pepitas que, botánicamente, deberíamos llamar “bayas”, reside en su corazón compartimentado, que contiene una o varias pepitas. Estas pepitas, o semillas, están recubiertas por una capa protectora y alojadas en el interior de la pulpa. La pepita se considera una semilla “desnuda” (sin cubierta rígida), mientras que el hueso tiene una envoltura dura de lignina (principal componente de la madera). La pepita puede ser muy grande y estar sola, como ocurre con el aguacate (sí, ¡botánicamente hablando, el aguacate es una gran baya con una sola pepita!).

Manzana, aguacate, granada: contienen pepitas
Los frutos con hueso
Por el contrario, los frutos con hueso (o drupas) se distinguen por su único y grande hueso central. Este hueso duro está rodeado de una pulpa generalmente jugosa y sabrosa. El hueso es la parte central dura, hecha de lignina, que contiene la semilla o almendra. El hueso comprende, por tanto, dos partes: el endocarpio esclerenquimatoso que resulta de la transformación del epidermis interno del ovario o endocarpo, y la almendra o semilla, que se encuentra en el interior del hueso y proviene de la transformación del óvulo después de la fecundación.

Los melocotones, albaricoquero y lichi contienen en el centro un hueso
¿Por qué hay semillas en los frutos?
La evolución de estas frutas está estrechamente relacionada con la necesidad de atraer animales para la dispersión de las semillas.
Las pipinos están rodeadas de una pulpa jugosa y dulce, que atrae a los animales. Cuando un animal come la fruta, dispersa las semillas contenidas en las pipinos, ya sea dejándolas caer o excretándolas en otro lugar. Esto ayuda a la planta a propagar sus semillas a mayores distancias, aumentando así sus posibilidades de supervivencia y reproducción. Además, la estructura robusta de las pipinos protege las semillas durante su paso por el sistema digestivo del animal.
Las frutas de hueso han evolucionado de forma similar, pero con una estrategia diferente. El hueso central duro protege la única semilla en el interior de la fruta. Al igual que ocurre con las frutas de pipinos, la pulpa de las frutas de hueso suele ser dulce y atrae a los animales, que comen la fruta y dispersan las semillas. Sin embargo, en el caso de las frutas de hueso, la semilla suele ser bastante grande y está protegida por un hueso duro, lo que puede requerir animales más grandes o diferentes para su dispersión. Esta característica también puede evitar que la semilla resulte dañada si el animal intenta comérsela.

Las aves propagan muchas frutas de hueso; aquí, las cerezas
¿Frutos con pepitas o con huesos? ¿Quién es quién?
Ejemplos de frutas de pepitas
Las manzanas y las peras son las representantes más famosas. Pero también se mencionarán los nashis, las membrillos, las nísperas (Mespilus germanica), la uva, el melón, la sandía o incluso los cítricos (limones, pamplemusa, mandarina, naranja, yuzu…). No olvidemos tampoco la guayaba, el fruto de la pasión e incluso el tomate o el pimiento (sí, sí, ¡son frutas!).

Membrillo, fruto de la pasión, tomate, melón, pera: todas son frutas de pepitas
Ejemplos de frutas de hueso
Las cerezas, los albaricoquero, las ciruelas, mirabeles y los melocotones ilustran a la perfección esta categoría. Pero también se mencionarán los pluots, las nectarinas, el mango, el jinjolero, el lichi y, por supuesto, la aceituna. En las frutas de hueso, las drupas, también encontraremos la mayoría de las frutas de cáscara: almendra, nueces, avellana…

Entre las frutas de hueso: las cerezas, nueces, aceitunas, mangos y ciruelas
Ver también
7 frutales en columna para Pequeños jardinesPreguntas capciosas para brillar en sociedad
- ¿La datilera es un fruto de hueso ? Respuesta: bueno, no, porque lo que llamamos “hueso” solo es la semilla esclerificada, pero sin envoltura. El dátil es, por tanto, una baya con una sola pepita.
- ¿La frambuesa? ¿Es una baya, entonces? Respuesta: siempre no. Una frambuesa (o la mora, el fruto de la zarzamora) es un conjunto de drupéolas (polidrupas). Cada drupéola está diseñada como una drupa, es decir, hay un mini-hueso rodeado de pulpa. Esos mini-huesos, los comemos sin darnos cuenta. A menos que… cuando esos granitos se atascan entre los dientes…
- Pero entonces, las clementinas, las mandarinas, los limones… ¿Son bayas? Respuesta: totalmente. Los cítricos producen bayas del tipo hesperidio, con el endocarpo dividido en “logias”.
- ¿Y los frutos de cáscara en todo esto? ¿Drupa, baya o… ? Respuesta: la mayoría de los frutos de cáscara son drupas. Por ejemplo, una simple nuez (procedente de un árbol del género Juglans) es una drupa. Hay una parte verde y carnosa (mesocarpo) que rodea el hueso (la nuez). Rompes ese hueso, la nuez, y luego comes la semilla, el “cerebrín”.
- ¿La nuez de coco, entonces? Respuesta: ¡oh, muy buen ejemplo! Es una drupa formada por una pared externa (verde-amarillenta), un mesocarpo fibroso y, por último, la “nuez”, el endocarpo leñoso que hay que romper para llegar a la “almendra”, la parte comestible blanca.
- Los higos y las fresas: ¿fruto de pepitas o de hueso? Respuesta: ni uno ni otro. Los dos son “falsos frutos”, y los verdaderos frutos son los aquenios, es decir, los pequeños granos en el interior del higo o en el borde de la pulpa de las fresas.
¿Creías que definir y clasificar los “frutos de pepitas” y los “frutos de hueso” iba a ser fácil, no? Pues no, ya verás que no es tan sencillo.

Algunos frutos a veces llevan a confusión…
Los frutales y el Hombre
Es difícil generalizar sobre las diferencias de cultura, cosechas y consumo entre estos dos tipos de frutales. No obstante, también se pueden señalar algunos hechos, que evidentemente habrá que matizar.
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