7 cítricos para cultivar en macetas
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Originarios del Sudeste asiático, los cítricos se cultivan desde hace varios miles de años y han sido hibridados por el ser humano para ofrecer hoy una bonita diversidad. Son plantas poco rústicas y, por lo general, se considera que no toleran temperaturas que bajen de -5 °C. Cultivarlos en maceta ofrece, por tanto, la doble ventaja de poder protegerlos del helado en invierno y disfrutar de su belleza muy cerca de casa, aunque no se tenga jardín: ¡con un balcón o un patio bien soleados basta!
Además de su bonito follaje persistente y brillante y de sus flores perfumadas, sus frutos son decorativos y aportan un toque de color vivo entre el amarillo y el naranja. Por supuesto, se aprecian muchísimo por sus sabores, que varían según las variedades que elijas cultivar. Dulces y azucarados, afrutados o amargos, a veces con una textura sorprendente: en general, los frutos de los cítricos son muy ricos en vitamina C y tienen valiosas propiedades antioxidantes.
Si el cultivo de limoneros, naranjos o cítricos más originales te seduce, descubre nuestra selección de 7 cítricos para cultivar en maceta o en una bañera de naranjo.
El calamondín - Citrus madurensis
El Calamondín o Citrus madurensis es un híbrido del kumquat (Fortunella margarita) y del mandarino (Citrus reticulata). Plantado en un recipiente colocado en una terraza o un balcón, este arbusto de tamaño modesto hará maravillas con su bonita silueta, sus pequeñas hojas perennes de un verde oscuro brillante y sus flores blancas, de perfume suave. Fácil de cultivar en maceta o en tiesto, produce pequeñas mandarinas de 2 a 3 cm de diámetro, cuyo sabor afrutado y ligeramente ácido es una delicia en la cocina. Su piel guarda un sabor dulce y un sutil perfume a naranja amarga. Su pulpa, jugosa, amarga y ácida, contiene numerosas pepitas. Su sabor recuerda a la naranja amarga, además, con notas florales y aromáticas. Teniendo en cuenta que el Calamondín florece y fructifica todo el año (aunque con más abundancia en primavera), sus pequeñas mandarinas en diferentes estados de madurez conviven permanentemente en el arbusto junto con sus flores blancas y perfumadas.
Poco rústico, el Calamondín empieza a acusar el frío desde – 2°C y no resiste temperaturas inferiores a -6°C. Si se planta en maceta, podrás invernarlo en un invernadero o en una veranda sin calefacción, pero, al ser el único cítrico capaz de soportar la atmósfera seca de nuestros interiores caldeados (lo que le ha valido su apodo d’oranger d’appartement), podrás colocarlo en una habitación luminosa, fresca y bien ventilada. No obstante, tendrás que asegurarte de aportarle suficiente agua para que el cepellón se mantenga constantemente fresco y realizar muy a menudo una brumización de las hojas.

El Lima dedo - Microcitrus australasica
Muy apreciado por los chefs, el Lima dedo, de su nombre latino Microcitrus australasica, es un pequeño limonero australiano cuyas finas ramitas llevan hojas diminutas, espinitas muy pequeñas, así como frutos verdes y cilíndricos de 4 a 8 cm de longitud, que se cosechan de octubre a diciembre. Es su pulpa refinada, compuesta por pequeñas bolitas jugosas y crujientes, absolutamente deliciosas, lo que ha hecho famosa su reputación culinaria en este cítrico. Las limas dedo son autopolinizantes: no hace falta comprar dos pies para que den fruto.
Este cítrico delicado y poco rústico, ya que es sensible al frío hasta -3 °C, se cultiva en un sustrato con tendencia ácida, siempre fresco, y en una atmósfera húmeda; sus exigencias resultan más fáciles de cumplir en una maceta grande, donde mantendrá un tamaño modesto. Originario de los sotobosques de los bosques húmedos de Australia, aprecia el calor húmedo; por ello, en verano, convendrá vigilar la humedad del sustrato y regarlo con la frecuencia necesaria. Aprecia una exposición soleada, idealmente resguardada de los vientos fríos.
Descubra nuestro artículo sobre este cítrico excepcional: La Lima dedo: un pequeño cítrico raro y precioso

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El Kumquatine - Citrus 'Kucle'
Procede del cruce de kumquat (Fortunella margarita) y del clementinero (Citrus clementina). El Kucle, también llamado Kucli, o incluso Kumquatine, es un arbusto vigoroso, muy decorativo, redondeado, compacto y sin espinas, que se puede cultivar perfectamente en una maceta grande. Ofrece una gran cantidad de frutos naranjas con apariencia de grandes kumquats, de un sabor deliciosamente agridulce y con retrogusto a clementina, que se consumen con la piel. Se comen en crudo, pero también se utilizan en recetas saladas o dulces: en mermelada, confitados con azúcar o preparados en almíbar. Se trata de un arbusto autofértil: con una sola planta basta para asegurar la fructificación.
Cultivado en una maceta grande, podrás invernarlo protegido del hielo en un invernadero o en una veranda, ya que solo resiste temperaturas negativas de hasta -4°C. Si en madurez alcanza una altura de 3 m con un porte de unos 1,50 m, la poda reducirá su tamaño cuando se cultive en maceta, y su crecimiento es moderadamente rápido. Aprecia un sustrato ligero y fértil, ligeramente ácido a neutro y no calcáreo. Habrá que procurar que se mantenga fresco mediante riegos frecuentes.

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Cítricos: Plantación y cuidadoLa mano de Buda - Citrus medica digitata
Otro agriume que puedes cultivar en macetas y que aporta un toque de exotismo y originalidad: el Cítrico Mano de Buda o Citrus medica digitata. Se trata de una mutación de un Cítrico Mano de Buda que ha dado unos frutos curiosos, como fragmentados en dedos, con aspecto de una mano humana. En cultivo en terreno abierto, este arbolito llega hasta los 3 m de altura y se extiende unos 2 m, pero sus dimensiones en bañera o en maceta, por supuesto, se verán reducidas. Poco vigoroso, forma un gran arbusto espinoso, con un porte algo irregular, y produce muy pronto en primavera racimos de flores blancas o púrpuras, muy perfumadas, que se transforman rápidamente en frutos. Lo más apreciado de este fruto es, sobre todo, la corteza, por su perfume extraordinario que recuerda al del cedro. De gran tamaño, el peso de estos frutos puede superar 1 kg y su longitud, 20 cm.
Poco rústico, el Citrus Mano de Buda se estropea por debajo de los -3 °C, por lo que, como en el caso de sus “congéneres”, conviene cultivarlo en maceta durante muchos años. Aporta un sustrato bien drenado, ligero y no calcáreo, como un sustrato especial para cítricos. Para un crecimiento, una floración y una fructificación óptimos, deberá regarse todos los días con agua poco o nada calcárea, y el sustrato deberá mantenerse húmedo de forma permanente.

El yuzu - Citrus junos
El agrume japonés, muy apreciado en cocina, por el extraordinario perfume de la corteza de sus frutos, que se parecen a las mandarinas amarillas; el Yuzu o Citrus junos es un arbusto autofértil de ramitas muy espinosas y de crecimiento lento. Si eliges cultivarlo en maceta por sus cualidades culinarias, procura no colocarlo en un lugar de paso para evitar posibles heridas causadas por sus espinas. Las hojas persistentes y aromáticas de este agrume son enteras, lanceoladas, y lucen un verde brillante y bonito.
En terreno abierto, el Yuzu o limonero del Japón es un arbusto rústico, resistente hasta -10/-12 °C en situación resguardada, pero deberá protegerse con más cuidado en maceta y pasar la invernada en cuanto aparezcan las temperaturas negativas. Florece abundantemente, de marzo a abril, en ejemplares de al menos 4 años, aunque no necesariamente fructifica todos los años. Produce pequeñas flores blancas, de un perfume agradable y ligeramente picante, que dan paso a frutos cuyo tamaño y forma recuerdan a las mandarinas. Su piel, gruesa, primero es verde y luego amarilla cuando está madura, con un aspecto ligeramente abullonado. La pulpa de los limones Yuzu, amarillenta y translúcida, está acompañada de numerosos piñones. Su sabor, muy ácido, se sitúa en la encrucijada entre el del pomelo y el de la mandarina, realzado por notas sutilmente especiadas. Se recolectan los frutos del Yuzu de septiembre a noviembre-diciembre, cuando están amarillos, justo cuando su concentración en aceites esenciales alcanza su punto máximo.
→ Lee también nuestra ficha de consejo: Cultivar el yuzu

El lima dulce - Citrus limetta 'Pursha'
El Citron doux ‘Pursha’, también conocido como limetta o Lima dulce de Roma, es una sorprendente variedad de cítrico, ¡de la que disfrutarás cultivándola en un balcón! Produce desde una edad temprana pequeños frutos con forma de limones amarillos, bien redondeados, que están totalmente libres de acidez. Su pulpa deliciosa y jugosa puede comerse cruda, en conserva, en tajine o para perfumar guisos. Es un cítrico de vigor medio, con porte extendido y redondeado, a la vez ornamental y útil. La muy bonita floración del Citron doux ‘Pursha’ es perfumada y abundante, y se prolonga desde la primavera hasta el otoño. Los brotes jóvenes tienen un tono púrpura y, después, con la edad, adquieren un matiz más gris. Llevan hojas redondeadas, de 5 a 10 cm de largo y de 3 a 4 cm de ancho, de un verde oscuro elegante.
Planta la Limetta en maceta para poder disfrutar de su lado ornamental y meterla bajo cubierta durante el invierno. Como todos los cítricos, es una planta de pleno sol que necesita mucha luminosidad y calor. El Citron doux ‘Pursha’ prefiere suelos drenantes, arenosos, ricos, frescos y no calcáreos. Cultivado en maceta, deberá trasplantarse cada tres o cuatro años. No tolera la sequía y necesitará riegos bastante frecuentes en verano. De hecho, son esos riegos combinados con fertilizaciones regulares los que os garantizarán una buena cosecha.

El combawa - Citrus hystrix
Muy fructífero, la Combava o Citrus hystrix es un bonito arbusto frutal que se puede cultivar muy cerca de una vivienda. Un balcón soleado, una terraza o un patio que aproveche los rayos del sol, ¡y ya tienes este cítrico listo para ofrecerte sus excelentes cualidades a lo largo de todo el año! Su abundante floración primaveral, en pequeñas flores blanco-rosadas, a veces vuelve a aparecer a finales de verano, y produce limas de 6 cm de diámetro, con una cáscara rugosa y abultada, que maduran entre septiembre y noviembre. Se utilizan estos frutos, muy aromáticos, en perfumería y en cocina, pero sus hojas persistentes y aromáticas, de sabor picante, muy especiadas, también aportan un toque sutil de melisa a los platos que acompañan.
También conocido como Limettier hérissé, Lima salvaje, Makrut lime o limón verde de la reunión, el Combawa es un gran arbusto de porte tupido, más o menos espinoso y bastante erguido. Colócalo en una maceta bonita con un sustrato especialmente formulado para asegurarle un buen crecimiento y una fructificación abundante. No olvides que, como los demás cítricos, necesita aportes de agua y una fertilización regular.

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