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7 arbustos para setos con floración invernal

7 arbustos para setos con floración invernal

Plantas para alegrar la temporada fría en el jardín

Contenido

Modificado el 21 de diciembre de 2025  por Marion 7 min.

El invierno a menudo se presenta como la estación más triste y monótona en el jardín. Sin embargo, durante este periodo frío, muchas plantas pueden regalarnos flores y fragancias.

Una cerca viva que florece en invierno es multifuncional: delimita el espacio, pero también puede proteger del viento o de las miradas, además de ayudar a la fauna local en un momento menos favorable para ella. Sobre todo, esta cerca viva de vegetales será perfecta para aportar un toque de color y alegría.

Descubre, por tanto, nuestra selección de 7 arbustos para setos que florecen en invierno.

Dificultad

El madroño: flores y fructificación decorativas a principios de invierno

El madroño (Arbutus unedo) tiene una particularidad que le confiere mucho encanto: durante varias semanas, flores y frutos conviven al mismo tiempo en el arbusto.

La floración tiene lugar desde el otoño hasta principios del invierno, en forma de adorables florecillas tipo campanilla, que recuerdan al lirio de los valles. Pueden ser blancas o rosadas, miden alrededor de 1 cm y forman racimos en un porte flexible. Estas flores hacen la felicidad de los insectos polinizadores, que disponen de menos alimento en esta época del año.

En paralelo, los frutos del año anterior alcanzan la madurez: forman bayas primero amarillas y luego rojas. Su textura granulosa recuerda a las fresas (de ahí el apodo de “árbol de fresas” que se da al madroño). Son comestibles, aunque se aprecian más cocidos, por ejemplo en confituras y chutneys.

Originario del Mediterráneo, este arbusto resulta, no obstante, bastante rústico, hasta entre -12°C y -15°C. Aprecia las exposiciones soleadas a semisombreadas, incluso si son secas. Ofrézcale un suelo perfectamente drenado, en el que el agua no se estanque.

Al alcanzar la madurez, este arbusto llega a los 5 metros de altura y 3 metros de envergadura, pero existen variedades más pequeñas como ‘Compacta’, que puede cultivar en maceta para alegrar terrazas y balcones en invierno.

Gracias a su follaje perenne, el madroño es un candidato perfecto para crear una barrera rompevistas. Su resistencia a los vientos cargados de sal le permite integrarse sin problemas en una seto a orillas del mar, por ejemplo junto al espino amarillo, que también produce frutos de colores, comestibles y persistentes en invierno. Puede añadir, por ejemplo, a su lado un Eleagnus y un mirto.

Para saber más: Madroño, Arbutus: plantación, poda y consejos de mantenimiento

arbutus - madroño

El madreselva de invierno: una Floración perfumada durante la estación fría

La madreselva de invierno (Lonicera fragrantissima) se distingue de otras madreselvas por su porte arbustivo y no trepador, formando un arbusto redondeado.

Pero, sobre todo, es un arbusto que florece durante todo el invierno, de diciembre a marzo. En ese momento produce flores blanco crema, que quedan perfectamente realzadas en pleno invierno, cuando los tallos del arbusto no tienen hojas. Para añadir aún más interés a esta madreselva, la floración es muy aromática, con matices de limón y de jazmín. Las flores también son nectaríferas, muy apreciadas por los insectos libadores.

Vigorosa, poco exigente y rústica, es un arbusto con flores invernales fácil de cultivar en muchas regiones de nuestro país. Ofrézcale un suelo drenado, indispensable en invierno, para que no se encharque.

Al llegar a la madurez, nuestra madreselva alcanzará aproximadamente 2,50 metros de altura con la misma envergadura.

Plantéela en un seto libre soleado en invierno. Colóquela junto a otros arbustos de seto con floración desfasada para poder disfrutar de flores casi todo el año: Veigela, Seringat o también Deucia.

Para saber más: Madreselvas arbustivas, lonicera: plantar, podar y cuidar

madreselva de invierno

El Camellia japonica ‘Nobilissima’: una larga floración invernal

El camelia es un gran clásico del jardín y son muchas las especies que florecen desde finales del otoño hasta principios de la primavera. ‘Nobilissima’ es un camelia japonés que nos regala una larga floración invernal, de noviembre a marzo.

Esta variedad antigua produce flores muy dobles con numerosos pétalos, de un blanco inmaculado realzado por un discreto corazón amarillo. Miden aproximadamente 8 cm de diámetro. La floración queda realzada por un follaje verde oscuro lustroso, que permanece en su sitio durante todo el año.

Al alcanzar la madurez, este arbusto de tamaño modesto llega a los 1,50 metros de altura por 1 metro de envergadura, formando una bonita bola vegetal.

Le gustará al sol o en media sombra, en un suelo que permanezca fresco (que nunca se seque por completo). Resistirá heladas de hasta -12°C, si está protegido del viento y de la nieve. Es una planta ideal para las regiones costeras de climas templados.

Los camelias se combinarán a la perfección en un seto con plantas de tierra de brezo, como los Rododendros y azaleas.

Para saber más: Los camelias: plantar, podar y cuidar

Camelia

La Mahonia media ‘Winter Sun’: un arbusto que ilumina el invierno

‘Winter Sun’ cumple a la perfección con su nombre: aporta luz y color en invierno, para calentar el jardín. Entre diciembre y febrero, nos sorprende en efecto con largas panículas de flores de un bonito amarillo suave, que pueden alcanzar hasta 30 cm de longitud. Esta floración también es aromática, desprende efluvios que recuerdan al muguet. Después deja paso a pequeños frutos azules decorativos, que son el deleite de los pájaros.

Su follaje perenne es brillante, coriáceo y recortado en folíolos punzantes. Aporta un toque gráfico y exótico al jardín durante todo el año. Bajo el efecto del frío, las hojas verdes pueden enrojecerse, aportando una nota de color extra para alegrar el invierno.

Con el tiempo, su porte alcanzará los 3 metros en todas las direcciones.

Coloque esta Mahonia en una exposición a media sombra o en sombra, en un suelo drenado que se mantenga fresco. Es un candidato ideal para formar una seto defensivo, junto con otros arbustos punzantes como el Berberis o el Pyracantha.

Para saber más: Mahonia : plantar, tailler y entretenir

Mahonia

El majuelo de invierno ‘Dawn’: una delicada floribunda rosa y perfumada

El viburno de invierno (Viburnum bodnantense ‘Dawn’) es un bonito arbusto de floración invernal. Al menor deshielo, fuera de las heladas, nos permite disfrutar de sus flores tubulares de aspecto ceroso, con un aroma a vainilla. Aparecen en ramitas desnudas, en un matiz de blanco y rosa muy refinado.

Para no estropear nada, este viburno cuenta con otra ventaja ornamental: su follaje evolutivo. Primero es bronce en primavera, se vuelve verde en verano y, finalmente, remata el espectáculo vistiéndose con colores deslumbrantes en otoño.

Este arbusto alcanzará 2,50 metros de altura y 2 metros de envergadura.

Bien rústico y fácil de cultivar, le gustará al sol o en media sombra, en un suelo ordinario que se mantenga fresco. Como compañía, ofrézcale arbustos de follaje perenne como la Sarcococca, que acompañará de forma discreta a su floración invernal. Apuesta también por los imprescindibles naranjos de México y Fotinias.

Para saber más: Viburnum, Viorne : el plantarlo, podarlo y cultivarlo

Viburnum

El Macasar temprano: un arbusto que merecería ser más conocido

El Chimonanthus praecox no forma parte de los arbustos más populares. Sin embargo, no le faltan cualidades.

Durante el invierno, produce pequeñas campanillas de unos 2 cm, con un aspecto ceroso. De ellas surge un amarillo sulfuroso, realzado por un corazón de estambres rojo púrpura. Esta floración viste las ramas aún desnudas del arbusto, a la vez que desprende notas de jacinto y de miel, perceptibles durante casi un mes.

El follaje es caduco. Adquiere matices amarillos antes de caer en otoño.

Es un arbusto fácil de cultivar en todas nuestras regiones, bastante rústico (hasta -15°C). Se conforma con un suelo ordinario, manteniéndose fresco, y se desarrollará a pleno sol o en semisombra. Cuando ya esté establecido, tendrá la ventaja de prescindir del riego. Alcanzará lentamente 2,50 metros de altura por 2 metros de envergadura.

Asóciale con un Edgeworthia chrysantha, que florece a finales del invierno y revela asombrosos pompón blancos y amarillos, así como con un jazmín de invierno en los mismos tonos soleados.

Chimonanthe precoz

El Hamamélis intermedia ‘Diane’: una floración que abrigará el invierno

Nos encantan el Hamamelis, o avellanos de bruja, por su asombrosa floración invernal. Este Hamamelis intermedia no es una excepción, con sus inflorescencias de aspecto arácnido. Si los hamamelis se conocen sobre todo por su floración amarilla brillante y soleada, existen variedades que prefieren los tonos naranjas a los rojos. Es el caso de ‘Diane’, que produce desde el mes de diciembre inflorescencias formadas por filamentos color rubí, agrupados en un ramo de aspecto despeinado sobre las ramillas desnudas.

El espectáculo comienza de verdad ya en otoño, gracias al follaje caduco que se tiñe de amarillo y rojo, encendiendo el jardín y anunciando la llegada inminente de la estación fría.

Por todas sus cualidades ornamentales, el Hamamelis intermedia ‘Diane’ ha sido galardonado con un Award of Garden Merit, concedido por la Royal Horticultural Society.

Para este arbusto, cuente con 3 a 4 metros de altura para un porte equivalente a la madurez. Instálelo al sol o en semisombra, en un suelo fresco y más bien ácido. Fácil de cuidar, también resiste bien las heladas y las enfermedades y no requiere muchos cuidados.

Combine este hamamelis con otros arbustos para setos que tomarán el relevo de la floración a finales del invierno y en primavera, como el Forsythia y el cognassier du Japon.

Para saber más: Hamamélis : plantación, cultivo, mantenimiento y asociación

Arbusto de floración invernal

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