¡Ah, el maté! Esta bebida tradicional sudamericana que te hace sentir como un gaúcho (ndlr: un guardián de rebaños) que vaga por las pampas argentinas, aunque simplemente estés disfrutando de tu jardín. Has oído hablar de los beneficios del maté, has visto a tus amigos ir sorbiéndolo con su bombilla (una especie de pajita metálica) y su calabaza, y ahora estás listo para unirte a la cofradía del té del Paraguay. ¡Buenas noticias! Este tutorial te guía paso a paso para preparar tu propio maté. Desde la elección de las hojas de yerba hasta la preparación, pasando por los consejos para disfrutar esta bebida ancestral, encontrarás todas las respuestas a tus preguntas.

¿De dónde proviene el maté?
Ilex paraguariensis, más comúnmente llamada yerba maté (o también "té del Paraguay" o "té del Brasil"), es un arbusto originario de Sudamérica, especialmente apreciado en Argentina, Brasil y Uruguay. Esta planta es la fuente de las hojas que se usan para preparar el maté, una bebida tradicional rica en antioxidantes, vitaminas y minerales. Cultivada principalmente en regiones subtropicales, la Ilex paraguariensis tiene propiedades estimulantes similares a las del café, pero también se le atribuyen beneficios como la mejora de la concentración.
Sus hojas se recolectan y luego se secan, a menudo tostadas, antes de infusionarse. Además de sus cualidades en sabor, la yerba maté también se estudia por sus posibles efectos sobre la salud, especialmente en lo relacionado con la regulación del peso y el sistema cardiovascular. El mercado de la yerba maté ya se ha expandido a nivel mundial, y con él, el interés por el cultivo y los beneficios de esta bebida no deja de crecer.
¿Lo sabías? La yerba maté forma parte del género Ilex, como los acebos comunes de nuestra flora. La historia del maté se remonta a siglos atrás y está profundamente arraigada en la cultura sudamericana. A menudo se atribuye a los indios Guaraníes el descubrimiento de las propiedades estimulantes de la planta y su uso como bebida y como remedio. Después, fueron los jesuitas presentes en Paraguay quienes contribuyeron a desarrollar el cultivo del maté y su expansión por todo el continente sudamericano.
¡Atención! A pesar de sus numerosos beneficios para la salud, es importante señalar que el consumo excesivo de maté, especialmente cuando se toma muy caliente, se ha asociado con ciertos riesgos para la salud, entre ellos un aumento del riesgo de cánceres de boca, garganta y esófago.

¿Cómo cultivar la yerba maté en nuestro país?
Cultivar el Ilex paraguariensis o "té del Paraguay" en el jardín es una aventura apasionante que te permitirá recolectar tus propias hojas para preparar esta bebida tradicional sudamericana.
La yerba maté crece mejor en climas cálidos y húmedos y solo es resistente hasta -6°C. Por lo tanto, conviene reservarla para regiones donde los inviernos sean relativamente suaves, pero también se puede cultivar en maceta si en invierno se guarda en un invernadero frío. El suelo debe estar bien drenado (a la yerba maté le gusta la humedad, pero teme el agua estancada) y ser rico en materia orgánica. Un pH ligeramente ácido a neutro es ideal para esta planta. Por último, este arbusto de hoja perenne prefiere la semisombra.

¿Cómo recolectar y secar las hojas de maté?
La recolección de las hojas se realiza a mano o con unas pequeñas tijeras de jardín entre mayo y octubre. Se elegirán las hojas más maduras, es decir, las más oscuras, que son más ricas en nutrientes y sabor.
Para el secado, dispón las hojas en una sola capa sobre una superficie plana, como una mesa o una bandeja, recubierta con papel absorbente. Asegúrate de que el espacio esté bien ventilado, porque una buena circulación de aire es fundamental para un secado uniforme. Evita colocar las hojas en zonas húmedas o con poca ventilación, ya que esto podría favorecer la aparición de moho y perjudicar la calidad de tu maté.
El tiempo necesario para que las hojas se sequen completamente puede variar según las condiciones atmosféricas, pero por lo general cuenta con unos días a una semana. Sabrás que el secado ha terminado cuando las hojas se vuelvan quebradizas y adquieran un tono verdoso a marrón claro. Si quieres intensificar el sabor, también puedes optar por un tostado ligero usando un horno a baja temperatura: entre 90 y 110°C durante unos 30 minutos.

¿Cómo disfrutar tu propio maté?
Aunque puedes preparar tu maté de forma simplificada echando unas cuantas hojas en un colador para té y vertiendo luego una taza de agua hirviendo por encima (me duele admitir que esta es mi técnica personal...), también puedes tomarte el tiempo para preparar y disfrutar tu té del Paraguay de manera tradicional. Para ello, necesitarás una calabaza, la taza tradicional usada para consumir el maté, así como una bombilla, la pajita metálica especialmente diseñada para filtrar la bebida.
Empieza llenando la calabaza con tus hojas de yerba maté secas, hasta aproximadamente la mitad o dos tercios. La cantidad depende de tus preferencias personales y del tamaño de tu calabaza. Inclina ligeramente la calabaza para que las hojas se acumulen en un lado, lo que facilita el proceso de infusión. A continuación, vierte un poco de agua tibia (20-30°C, no más) sobre las hojas para activarlas. Espera unos instantes para que las hojas se hidraten y liberen sus aromas característicos.
Ahora, es el momento de añadir agua caliente, idealmente a una temperatura de 70 a 80°C. Inserta la bombilla en la calabaza, asegurándote de que descanse sobre el lado de las hojas. Ya estás listo para degustar tu propia yerba maté. No dudes en añadir agua caliente a medida que la vas consumiendo, ya que las hojas pueden infundirse varias veces.

Material necesario para la recolección y el secado
- Podadora o tijeras de jardín: afiladas y desinfectadas
- Bandeja, tabla de madera, rejilla... : una superficie plana (si es posible de materiales naturales) para el secado
- Horno (opcional): para el posible tostado de las hojas.
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