Las plantas del jardín y las verduras del huerto tienen más de un truco en su “bolsa”: no solo sirven para embellecer los espacios verdes o para preparar deliciosas comidas. De hecho, estos tesoros naturales pueden transformarse en tintes vegetales para tejidos, abriendo así un nuevo capítulo en el arte de la jardinería y el bricolaje. ¡Y es tan ecológico como fascinante! Descubre nuestros consejos y trucos para lograr un tinte natural y vegetal, con plantas del jardín o del huerto, para tu ropa y tus tejidos.

tinte natural con espinacas

Las ventajas del tinte vegetal

El tinte vegetal se enmarca en una apuesta decidida por la sostenibilidad y la lucha contra el desperdicio. Mientras que los tintes comerciales suelen estar cargados de sustancias químicas nocivas para el medio ambiente y la salud, el tinte vegetal se presenta como una alternativa más sana, respetuosa, por lo general no tóxica y, por tanto, más segura para la piel y el entorno.

Permite reutilizar elementos naturales como frutas o flores, pero también las hojas y tallos de las verduras, que a menudo se dejan de lado o se destinan al compost. La diversidad de estos elementos ofrece una gran variedad de colores y matices, lo que permite crear tintes únicos y personalizados. También es una forma ingeniosa de dar una segunda vida a tejidos gastados o pasados de moda, sin gastar dinero.

El proceso para crear tinte vegetal es también una excelente actividad educativa, para hacer solo o en familia, con la que aprender las propiedades colorantes de las plantas y las técnicas de teñido tradicionales.

tintes naturales y vegetales con plantas

¿Qué plantas elegir para mi tinte vegetal?

Para tonos rojos y rosas:

  • Las pieles de aguacate: para tonos rosa pálido.
  • Las pieles de granada: aportan un bonito tono rojo anaranjado.
  • El dahlia: ofrece una variedad de colores según la flor.
  • La remolacha: para tonos rojos y rosas.
  • Las rosas: se usan para tonos rosa pálido o rosa viejo.
  • La rubia (Rubia tinctorum): perfecta para tonos rojos y rosas.

Para tonos azules y violetas:

  • La lavanda: da tonos malva y violeta.
  • El arándano: da un color entre el azul y el violeta, muy oscuro.
  • El índigo: es conocido por teñir tejidos de azul oscuro a azul claro.

Para tonos verdes:

  • Las espinacas: para tonos verde claro.
  • El perejil: ofrece tonos verde oscuro.
  • Las hojas de té verde (o los restos de tu infusión): para un bonito matiz verde oliva.
  • Las hojas de menta: para teñir tejidos desde el verde tierno hasta el verde oscuro.

Para tonos amarillos:

  • El caléndula: se usa para tonos amarillos y naranjas.
  • Las cortezas de cítricos: para tonos amarillo claro.
  • El cúrcuma: para obtener tonos amarillo vivo a dorado.
  • La cebolla: para una coloración amarillo dorado a naranja.

Para tonos marrones:

  • La corteza de roble: para obtener un tono marrón medio.
  • Las cáscaras de nuez: ideales para tonos marrones.
  • El poso de café: aporta un matiz marrón claro.
diferentes tintes vegetales para tonos naturales y variados

Los pasos para fabricar el tinte vegetal

Antes de empezar:

  • Protege tu superficie de trabajo con un mantel viejo de tela encerada o con una lona de plástico para evitar que también se manche el mueble. 
  • Aunque el tinte vegetal es natural, usa también guantes para evitar teñirte las manos.
  • Utiliza recipientes y una cacerola de metal esmaltado, acero inoxidable o vidrio. El cobre y el aluminio pueden alterar el color del tinte. 

1- La extracción del color

  • Empieza picando finamente o triturando las plantas para maximizar la superficie de contacto con el agua. Se calcula 100 gramos de planta por 1 litro de agua. 
  • A continuación, lleva a ebullición el triturado con agua en una cacerola grande. El tiempo de cocción varía según la planta. Por ejemplo, la cúrcuma puede liberar su color en menos de 30 minutos, mientras que el índigo puede necesitar varias horas. Para las espinacas, una cocción de 45 minutos es suficiente para extraer un bonito tono verde. Durante esta fase, remueve regularmente.
  • Después de la cocción, filtra la preparación para quedarte solo con el líquido y eliminar todos los restos de plantas. Deja enfriar. ¡Tu tinte concentrado ya está listo! 

A tener en cuenta: El tinte se puede conservar durante una semana en el frigorífico.

2- Preparación de los tejidos

Las fibras naturales como el algodón, la lana o la seda reaccionan generalmente mejor al tinte vegetal. Se recomienda lavar los tejidos con agua caliente para eliminar cualquier rastro de suciedad o de productos químicos que podrían afectar al fijado del tinte.

3- Teñir el tejido

  • Una vez que tengas la solución de tinte lista, es el momento de sumergir tus tejidos preparados en este baño coloreado.
  • El tiempo de remojo depende de varios factores, especialmente de la intensidad de color que quieras obtener y del tipo de tejido que uses. Suele durar de 30 minutos a una hora para una coloración profunda. Cuanto más tiempo permanezca la tela en el tinte, más intensa será la tonalidad. 
  • Remueve el tejido en la solución de vez en cuando para asegurar una coloración uniforme.
  • Opcional: también puedes añadir agentes fijadores naturales como la sal (una cucharada sopera por 1 litro de líquido) o vinagre (50 cl por 1 litro) para mejorar la duración del tinte.

A tener en cuenta: algunos aficionados “calientan” la tela con el tinte en una cacerola para fijar todavía más el color. Aunque este método puede ser eficaz, hay que ser prudente, ya que el calor puede dañar las fibras de los tejidos. 

tinte vegetal verde

4- Secado y mantenimiento

  • Cuando consigas el tono deseado, retira los tejidos de la solución. 
  • Enjuágalos después con agua fría.
  • Seca al aire libre, preferiblemente a la sombra, ya que el sol puede hacer que los tintes naturales palidezcan.
  • Para el mantenimiento, lava preferiblemente a mano con productos suaves.