Huerto en el Norte: ¿qué verduras cultivar?
una buena cosecha incluso en condiciones difíciles
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La región norte de Francia tiene un clima templado, influenciado por el océano Atlántico, con inviernos suaves, veranos frescos y precipitaciones regulares a lo largo de todo el año. Este clima ofrece tanto ventajas como retos para los jardineros. Sin embargo, al elegir las variedades de hortalizas adaptadas a estas condiciones, puedes sacar el máximo partido a tu huerto. Descubramos algunas de las hortalizas más adecuadas para nuestra hermosa región del norte (¡sí, Promesse de Fleurs está cerca de Lille!).
El Norte: un Clima particular
El clima del departamento de Nord es principalmente de tipo oceánico, caracterizado por inviernos suaves y húmedos, así como por veranos relativamente frescos. Las temperaturas medias en invierno oscilan entre 3 y 7 °C, mientras que en verano suelen situarse entre 15 y 20 °C. Este clima está influenciado por la proximidad del mar del Norte y del océano Atlántico, lo que provoca variaciones climáticas más moderadas en comparación con otras regiones de Francia.
Las precipitaciones están bien repartidas a lo largo del año, con una media anual que varía entre 600 y 900 mm. Por ello, la humedad es un factor constante que hay que tener en cuenta para los cultivos de huerto. La duración de la temporada de crecimiento es relativamente larga, ya que suele comenzar a principios de la primavera y prolongarse hasta el inicio del otoño. Sin embargo, son posibles los periodos de heladas, sobre todo a finales de otoño y a comienzos de primavera, lo que puede limitar el crecimiento de algunas plantas sensibles al frío.
Un cultivo de hortalizas a veces delicado
Entre las ventajas, la suavidad de las temperaturas en verano evita el estrés térmico en las plantas, permitiendo así un cultivo prolongado de hortalizas que prefieren condiciones frescas, como las coles, los puerros y las espinacas. Además, la humedad constante favorece el crecimiento de muchos cultivos, reduciendo la necesidad de riegos frecuentes, lo cual es una ventaja nada despreciable para los jardineros. No obstante, la humedad elevada favorece el desarrollo de enfermedades criptogámicas, como el mildiu o el oídio, que afectan especialmente a los cultivos de tomate, patata y cucurbitáceas. Los inviernos suaves, pero húmedos, provocan problemas de pudrición de las raíces, en particular en suelos con mal drenaje. Además, la poca luminosidad en invierno y a comienzos de primavera ralentiza el crecimiento de las siembras y de las jóvenes plantas.
Por último, el riesgo de helada tardía en primavera o temprana en otoño puede limitar la temporada de cultivo de algunas especies más sensibles, lo que obliga a usar protecciones como los velos de forzado o los túneles para prolongar la temporada de crecimiento. Por tanto, los jardineros deben adaptar sus prácticas de cultivo a estas condiciones específicas, eligiendo variedades resistentes al frío, escalonando algunas siembras y aplicando técnicas de protección adecuadas.
Para lograr un huerto en el Norte, la preparación del suelo es esencial. Es importante enmendar bien el suelo con compost o estiércol para enriquecer su estructura y mejorar su capacidad de drenaje, especialmente en zonas donde la humedad es constante. Un buen drenaje evita problemas de pudrición de las raíces, frecuentes en suelos demasiado húmedos. La rotación de cultivos también es crucial para prevenir el agotamiento del suelo y reducir la propagación de enfermedades específicas de ciertas familias de hortalizas. Asociar plantas complementarias, como la zanahoria y el puerro, ayuda a ahuyentar las plagas y a favorecer un crecimiento equilibrado. Por último, proteger los cultivos en primavera con acolchado, marcos o túneles permite conservar las plantaciones del frío y prolongar la temporada de cultivo, evitando al mismo tiempo las heladas tardías que pueden dañar los brotes jóvenes.

Acolchar es, sin duda, más indispensable que en otras zonas en el huerto del Norte
Las hortalizas de raíz para el norte
La zanahoria de Tilques
Originaria del pueblo de Tilques, en la región de Hauts-de-France, la zanahoria de Tilques es una variedad antigua muy apreciada por su carne tierna y dulce. Se distingue por su color naranja intenso y por su sabor delicado. Cultivada en suelos arenosos, forma parte de las especialidades locales que se encuentran con frecuencia en los mercados del Norte.
La chirivía
La chirivía fue durante mucho tiempo una hortaliza básica en el Norte antes de caer en desuso y, en los últimos años, ha vuelto a ocupar un lugar destacado en la gastronomía. Se distingue por su color blanco y su sabor dulce, con notas de avellana. Las chirivías, por ejemplo la variedad Demi-long de Guernesey, se consumen crudas, ralladas o cocidas en un pot-au-feu, potée o potaje.

El nabo de Croissy
El nabo es otra hortaliza de raíz emblemática del Norte. El nabo de Croissy es especialmente conocido por su carne blanca y firme, con un sabor ligeramente picante. Se cocina con frecuencia en pot-au-feu, en guiso o simplemente hervido con mantequilla y perejil.
El puerro
El puerro de Carentan es una variedad rústica de fuste corto y gran diámetro, ideal para las recolecciones de otoño e invierno. Es una hortaliza imprescindible en los potajes; también se consume en tarta, gratinado o en ensalada.
La tupinamba
Este tubérculo desempeñó un papel importante durante la Segunda Guerra Mundial, pero ahora vuelve a los fogones modernos por sus cualidades gustativas. El tupinambo ‘Fuseau Culinaire’ tiene un sabor sutil, que recuerda al de la alcachofa, y a menudo se prepara en puré o en gratinado en el Norte.

Las hortalizas de hoja
La acelga
Aunque la acelga se cultiva en varias regiones de Francia, es especialmente apreciada en el Norte. Esta pequeña ensalada de hojas tiernas y redondeadas es rica en vitaminas y minerales. La acelga ‘Verte de Cambrai’ se consume generalmente en ensalada, acompañada de huevos, remolachas o incluso patatas, para crear platos sencillos, pero sabrosos.

El col rizada o kale
El col rizada ‘Beurré de Jalhay’ es una antigua variedad belga que se vuelve bastante popular en el Norte, sobre todo en otoño e invierno. Sus hojas ásperas y rizadas son ricas en nutrientes y resistentes al frío, lo que la convierte en un cultivo ideal para esta región. Se consume a menudo en sopas, como acompañamiento de carnes o, incluso, salteada con patatas y tocino.
La lechuga
La lechuga ‘Lilloise’ es una variedad de lechuga de corazón originaria del Norte, de ahí su nombre. Se utiliza en ensalada, claro, pero también para acompañar sándwiches o para dar un toque a platos a base de productos del mar, típicos de la región. Otra lechuga adecuada para el Norte es la lechuga ‘Reine des Glaces’, que es muy resistente a las temperaturas frescas. Esta lechuga de corazón es crujiente y deliciosa.
El repollo de Bruselas
Aunque normalmente se habla de los repollos de Bruselas por su popularidad en Bélgica, también se cultivan en el Norte de Francia. Estas pequeñas coles, llamadas coles pequeñas (choumettes) en el Norte, se consideran verduras de hoja y están muy presentes en la cocina regional, especialmente como acompañamiento de carnes o en platos caldosos. La variedad ‘Roodnerf’ es original por sus pequeñas coles con nervaduras rojizas.

El chicon o endibia
La achicoria endivia Witloof o, más simplemente, chicon, es una verdura imprescindible en el Norte de Francia (¡y en Bélgica también!). Proviene del cultivo de la achicoria, cuyas raíces se fuerzan en la oscuridad para producir los famosos chicon. Esta verdura, de sabor ligeramente amargo, se consume ampliamente en gratinado o en ensalada, sobre todo durante la temporada fría. Entre las variedades, el chicon ‘Atlas’ F1 es una selección excelente y muy productiva.

La achicoria ‘Arañuela’
La achicoria silvestre ‘Barbe de Capucin’ se cultiva por su follaje muy recortado y dentado. Forma una roseta de hojas que se consume cruda en ensalada. Esta achicoria también puede forzarse en una cueva durante todo el invierno para obtener una producción más escalonada.
La espinaca ‘Gigante de invierno’
Perfecta para los cultivos de otoño e invierno, la espinaca ‘Gigante de invierno’ es resistente al frío y ofrece buenas cosechas durante los meses más frescos. Sus grandes hojas de color verde oscuro se pueden consumir tanto crudas como cocidas. Es una variedad de “días cortos”, que se siembra mejor con sol, de agosto a octubre, para cosechar de octubre a enero.
Las otras verduras
El ruibarbo
Aunque a menudo se le considera una fruta, el ruibarbo es técnicamente una verdura-fruto, y se cultiva mucho en el Norte. Se utiliza principalmente en postres, como las tartas de ruibarbo o los compotas, pero también en chutneys para acompañar platos salados. Su sabor ligeramente ácido es muy apreciado en la cocina del Norte.
Las patatas
La patata es una verdura imprescindible en la región Norte, no solo por su importancia en la gastronomía local, sino también porque el clima es especialmente favorable para su cultivo. La patata ‘Charlotte’ es una de las variedades preferidas tanto por jardineros como por cocineros. Se valora por su versatilidad en cocina y por su capacidad para crecer bien en diversos tipos de suelos, incluidos los del Norte. Y no olvidemos, la patata ‘Bintje’ sin duda es una de las variedades más emblemáticas del Norte de Francia, especialmente asociada al cultivo de las patatas fritas, todo un auténtico emblema en la región.
Las judías
Aunque las judías dan mejores cosechas en climas cálidos, algunas variedades se desenvuelven de forma notable en el Norte. Este es el caso de la Judía de Soissons. Reconocida por su semilla blanca y plana, con un epidermis muy fino, la judía de enrame ‘Soissons gros blanc’ es una variedad muy resistente. Produce vainas de color verde claro, abultadas, de 20 a 25 cm de longitud en madurez. Cuando alcanzan ese tamaño, ya puede realizarse la recolección. Pero las judías enanas no se quedan atrás, con la Judía Verdelys. Esta judía enana para desgranar es una mejora de la Judía Flageolet verde de Flandes. Se trata de una variedad local introducida en la llanura del Lys, en el Norte de Francia, de ahí su denominación. Despliega largas vainas verdes, planas y abultadas, que contienen un grano ovalado precioso en los extremos, con los bordes cuadrados y un verde tierno.

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