5 plantas trepadoras con follaje llamativo
Selección de plantas trepadoras de follaje original
Contenido
Muy decorativas, las plantas trepadoras se sujetan a los muros, las mallas y las pérgolas para elevarse hacia el cielo y vegetalizar las superficies verticales. Algunas destacan por su follaje llamativo, aportando a tu jardín una dosis extra de belleza y originalidad. Ya busques hojas con colores inéditos y brillantes o abigarradas, o bien formas únicas, hay una multitud de variedades para responder a tus deseos. Descubre una selección de plantas trepadoras de follaje llamativo que sabrán realzar tus fachadas, arcos y espalderas exteriores. ¡Déjate guiar y encuentra la planta trepadora ideal para tu jardín!
El Trachelospermum jasminoides 'Winter Ruby' - Jazmín de leche estrellado
El Trachelospermum jasminoides Winter Ruby® ‘Trared’, o Falso-jasmin, es una nueva variedad de jazmín estrellado que se distingue por su follaje que se pone rojizo bajo el efecto del frío. En invierno, sus hojas adquieren un tono rojo intenso, mientras que a comienzos del verano vuelven a ser verdes y brillantes. Originario de Asia, esta planta trepadora presenta un follaje persistente y desarrolla largos tallos volubles que pueden alcanzar hasta 8 metros. Las hojas gruesas, de forma ovalada y coriácea, están barnizadas. Este jazmín también se aprecia por sus pequeñas flores blancas, perfumadas y especiadas, que aromatizan el jardín. La floración, abundante de mayo a julio, desprende un delicioso perfume. Las flores, agrupadas en racimos, tienen una corola en espiral y alcanzan un diámetro de 2 a 3 cm cuando se abren.
Este jazmín tolera temperaturas de hasta -12°C en una ubicación bien expuesta y en un suelo muy bien drenado. En el norte de Francia, puede cultivarse en maceta en una terraza o un balcón, y en las regiones más cálidas del sur puede plantarse en pleno suelo. Se planta al sol o en media sombra en un suelo bien drenado. Se usa para trepar por muros o para cubrir una pérgola, y combina muy bien con clemátides, madreselvas y otras plantas trepadoras.
Para saber más sobre el cultivo del jazmín, consulta nuestra ficha dedicada a la plantación y el mantenimiento del jazmín.

Hedera algeriensis 'Gloria de Marengo' - Hiedra de Argelia
La Hedera algeriensis ‘Gloire de Marengo’ es una magnífica variedad de hiedra de Argelia con un follaje abigarrado de verde, gris-verde argentado, crema y blanco. Sus hojas grandes, sostenidas por pecíolos rojos, pueden adquirir tonos rosados con el efecto del frío. Persistente y luminosa, es ideal para iluminar las zonas en sombra o semisombra. Originaria de las costas tunecinas y argelinas, esta especie botánica también crece en macizos montañosos. Este híbrido destaca por su follaje colorido y un crecimiento de ritmo medio, ni muy rápido ni muy lento. Trepadora o rastrera, puede alcanzar de 5 a 7 metros de longitud. Sus hojas anchas, triangulares y ligeramente abultadas, presentan un abigarrado de verde esmeralda, verde-gris, plata y blanco crema. Las hojas jóvenes son blancas. La floración tiene lugar entre septiembre y octubre, produciendo discretas flores crema a amarillo verdoso en umbela. A continuación, aparecen bayas de un negro azulado. Son tóxicas para el ser humano y los mamíferos, aunque son útiles para alimentar a algunas aves.
Esta hiedra abigarrada viste con elegancia muros, vallas, taludes y setos, adaptándose a la sequía y a los suelos mediocres. Resiste temperaturas de hasta – 12°C. Versátil, esta hiedra embellece las zonas difíciles del jardín y ofrece una vegetación exuberante, camuflando vallas y aportando un toque romántico a las viejas piedras. Combina muy bien con bulbos de primavera como las narcisos o los muscáris. También se asocia con pervincas. Además de sus cualidades estéticas, la hiedra ayuda a depurar el aire al absorber contaminantes como el benceno presente en los gases de escape de los coches.
Para saber más sobre el cultivo de la hiedra, consulta nuestra ficha dedicada a la plantación y el mantenimiento de la hiedra.

La Parthenocissus tricuspidata 'Veitchii' - vid vírgen
El Parthenocissus tricuspidata ‘Veitchii’, también llamado Vigne vierge de Veitch, es una planta trepadora apreciada por su follaje tapizante y sus magníficos colores de otoño. Se distingue por sus grandes hojas, a menudo recortadas en tres lóbulos dentados, púrpuras al brotar, que se vuelven verde oscuro en verano. En otoño, el follaje adquiere tonos de amarillo, naranja y rojo escarlata antes de caer. En julio y agosto, inflorescencias verdosas y discretas producen bayas azul-negras apreciadas por las aves. Provista de ventosas, esta parra virgen se agarra a cualquier soporte sin dañarlo. Puede crecer entre 10 y 15 metros.
Rústica hasta –20°C y ahorradora de agua, esta parra virgen tolera la contaminación, el borde del mar, el sol y la sombra, ofreciendo bonitas cortinas vegetales y coloridas en muros y cercas. Vigorosa y fácil de cultivar en todo tipo de suelo, puede plantarse al sol o a la sombra, aunque una exposición soleada permite obtener un follaje con colores más vivos. Una poda sin complicaciones la mantiene en su espacio. Plantada al pie de un muro, de una fachada o de un talud, puede asociarse con clemátides de floración azul tardía, ofreciendo un espectáculo impactante en otoño. Además de su atractivo estético, protege el hábitat de los fuertes calores y de los fríos intensos.
Para saber más sobre el cultivo de la parra virgen, consulta nuestra ficha dedicada a la plantación y el mantenimiento de la parra virgen.

Ver también
10 plantas trepadoras ideales para vallasLa Actinidia kolomikta - Kiwi ornamental
La Actinidia kolomikta, o kiwi de adorno, es una planta ornamental apreciada por su follaje espectacular, que cambia de color a lo largo de las estaciones. En primavera, las hojas nacen de color bronce, pasan a verde y, luego, se abigarran en mayo con un blanco luminoso. Después de la floración, en junio y julio, adquieren tonos rosados y luego rojo carmesí. En otoño, se tiñen de amarillo, rosa o violáceo-púrpura antes de caer. Este arbusto caducifolio, de tallos volubles, alcanza 5 a 6 metros y es ideal para jardines pequeños. Sus pequeñas flores blancas, perfumadas, aparecen en junio, seguidas de pequeños kiwis comestibles, aunque poco aromáticos, que maduran a mediados de septiembre. La Actinidia kolomikta es dioica, por lo que necesita la asociación de pies macho y hembra para fructificar.
Rústica hasta -13 °C, esta variedad de kiwi se instala en una ubicación protegida, en un suelo fresco, rico y con buen drenaje, idealmente no calcáreo. Plántela en exposición soleada, pero sin que el sol queme. Es perfecta para cubrir un muro, una caseta de jardín o una malla metálica; esta trepadora también se puede cultivar en maceta. Combina muy bien con clemátides estivales como la clemátide ‘Little Mermaid’ o con hortensias arbustivas en media sombra.
Para saber más sobre el cultivo del kiwi, consulte nuestra ficha dedicada a la plantación y el mantenimiento del kiwi.

Humulus lupulus 'Aureus' - Lúpulo dorado
L’Humulus lupulus ‘Aureus’, o lúpulo dorado, es una planta trepadora decorativa, que ofrece un follaje amarillo luminoso en primavera, que se vuelve verde chartreuse y luego verde tierno en verano. Sus tallos herbáceos y volubles, que brotan en primavera, se enganchan rápidamente a los soportes y pueden alcanzar más de 6 metros. Las hojas, de hasta 15 cm de diámetro, están recortadas en 3 a 5 lóbulos. Las inflorescencias, que aparecen de junio a agosto, son amentos que, tras la polinización, se convierten en conos ovoides dorados y resinosos en los pies femeninos. Los frutos se cosechan en septiembre. Es una planta dioica que produce frutos en presencia de un pie macho y de un pie hembra. Esta liana herbácea perenne crece sobre grandes raíces carnosas y se regenera cada año.
De crecimiento rápido y vigoroso, este lúpulo dorado se planta al sol o en semisombra, pero prefiere las situaciones sombreadas. Resistente hasta los – 29°C, instálelo en un suelo profundo y fresco. En el jardín, el lúpulo dorado combina bien con rosales trepadores amarillos o blancos. Puede cubrir árboles viejos, un cobertizo de jardín o una espaldera, iluminando las zonas de media sombra. Plantado en el fondo de un macizo o en un seto libre, aporta una dimensión luminosa muy apreciable. Sus conos, utilizados desde el siglo VIII para aromatizar la cerveza, brindan una ligera amargura y un sabor único.
Para saber más sobre el cultivo del lúpulo, consulte nuestra ficha dedicada a la plantación, el cultivo y el uso del lúpulo.

- Suscribirse
- Contenido
Comentarios