Los cítricos (Citrus en latín) tienen varias ventajas : un follaje perenne que aporta un toque exótico durante todo el año, una floración muy aromática y, sobre todo, unos frutos ácidos y repletos de vitaminas.
Sin embargo, estos arbustos se muestran más bien sensibles al frío : por lo general, solo se pueden cultivar en exterior en las zonas más suaves del litoral mediterráneo. Pero la buena noticia es que se cultivan muy bien en maceta ! Esto permite invernarlos a cubierto sin complicaciones, antes de sacarlos en primavera para dar color al jardín, las terrazas o los balcones.
El cultivo no presenta una dificultad especial, pero requiere algunos cuidados para garantizar una buena fructificación y mantener un cítrico en perfectas condiciones. Así que aquí tienes los distintos pasos que debes seguir para plantar o trasplantar bien tus cítricos.
¿Qué variedades de cítricos elegir?
Existen muchas variedades de cítricos. La mayoría se pueden cultivar en maceta sin problema. Elige mejor las variedades más pequeñas, que no superen los 2 metros 50 de altura en madurez.
Por ejemplo, puedes elegir :
- el limonero Citrus x meyeri 'Meyer' (2 metros 50 de altura por 1 metro 50 de envergadura) ;
- el kumquat Fortunella margarita ‘Nagami’ (2 metros 50 de altura por 1 metro 50 de envergadura) ;
- el mandarino Citrus reticulata ‘Keraji’ (1 metro 50 en todos los sentidos) ;
- el naranjo Citrus sinensis ‘Washington Navel’ (2 metros 50 de altura por 2 metros de envergadura) ;
- el mandarino Citrus unshiu ‘Satsuma’ (2 metros 50 de altura por 1 metro 50 de envergadura) ;
- el mandarino chino Citrus myrtifolia (2 metros de altura por 1 metro 50 de envergadura).
Si no dispones de una estancia sin calefacción para invernar tu cítrico (invernadero, veranda…), elige el calamondín. Se trata, en efecto, de una de las pocas variedades de cítrico capaz de soportar el aire caliente y seco de nuestros interiores.
-> Descubre también nuestra selección de 7 cítricos para cultivar en maceta

¿Cuándo plantar o trasplantar los cítricos?
El periodo ideal para plantar tu cítrico en maceta es la primavera, una vez pasadas las últimas heladas. Así que hazlo entre marzo y mayo, según la región.
El trasplante se realiza en el mismo periodo, aproximadamente cada 2 o 3 años. También dependerá del crecimiento natural de tu cítrico. En los años en los que no lo trasplantas, te recomendamos hacer un “surcado de superficie”. Consiste simplemente en retirar con cuidado la primera capa superficial del sustrato (unos 3 a 5 cm) para sustituirla por sustrato nuevo.
Plantación de cítricos en maceta
El recipiente
Para tu cítrico en maceta, elige un recipiente que tenga agujeros por obligación, para que el agua de lluvia o del riego pueda evacuar y no se estanque.
Las macetas de barro permiten una mejor aireación del sustrato, pero requieren más atención a la hora de regar (el agua se evapora más rápido que en una maceta de plástico). Las jardineras de madera también son ideales para cultivar cítricos en maceta. Prohíbe las macetas con depósito de agua, que provocan una humedad estancada perjudicial para nuestros cítricos.
En cuanto al tamaño, elige un recipiente cuyo volumen sea aproximadamente 3 veces mayor que el cepellón (sistema radicular) para una primera instalación. Para el trasplante, elige simplemente un recipiente un poco más grande que el anterior.
Para facilitar el traslado de los ejemplares pesados antes del invierno, puedes optar por un recipiente con ruedas.

El sustrato
Los cítricos aprecian los suelos ricos en materia orgánica, pero bien drenados para evitar que el agua se estanque.
Puedes elegir un sustrato para plantas mediterráneas o un sustrato especial para cítricos, que favorecen el crecimiento de las plantas, sostienen la floración y la fructificación.
Para plantar o trasplantar tu cítrico en maceta, también puedes hacer tu propia mezcla con aproximadamente :
- 2/3 de sustrato hortícola de buena calidad o de tierra de jardín no calcárea ;
- 1/3 de arena gruesa o de grava para favorecer el drenaje ;
- 1 a 2 puñados de compost doméstico o de estiércol bien descompuesto.
La plantación
Antes de plantar, coloca tu cítrico en un cubo o palangana con un fondo de agua, para que el cepellón pueda rehidratarse. Esto también facilitará la retirada de la planta de su recipiente.
- Coloca una capa de drenaje de unos 5 cm en el fondo del recipiente : bolas de arcilla, grava, fragmentos de cerámica o también puzolana.
- Completa con la mezcla de sustrato hasta el 2/3 del recipiente.
- Retira el cítrico de la maceta, desenreda con cuidado el sistema radicular si hace falta. Colócalo después en el centro del recipiente, antes de completar con sustrato sin enterrar el cuello (unión entre el sistema radicular y el tallo).
- Compacta con los dedos alrededor del cuello.
- Riega generosamente.
- Añade un acolchado en la base de la planta (hojas secas, paja, BRF, cáscaras vegetales…).
- Coloca un platillo debajo del recipiente.
La exposición
Plantas de sol, los cítricos agradecen el calor y la luz. Así que colócalos en una exposición soleada, pero protegida de los vientos dominantes y desecantes. Los cítricos en maceta se colocarán idealmente al exterior desde la primavera hasta el otoño, en el jardín, en la terraza o en el balcón.
Como se mencionó anteriormente, solo el calamondín podrá cultivarse en interior. En ese caso, para asegurar la fructificación, abre las ventanas con regularidad durante la floración para atraer a los insectos polinizadores.

Mantenimiento de los cítricos en maceta
Los cítricos no son difíciles de cultivar, pero requieren algunos cuidados. Los riegos frecuentes y una fertilización regular les permitirán desarrollarse bien y fructificar.
El riego
La gestión del riego es uno de los puntos clave para lograr el cultivo de un cítrico en maceta, ya que :
- temen la sequedad (su sistema radicular es superficial y permanece en la superficie) ;
- al estar en maceta, el sustrato se seca mucho más rápido que en tierra y la planta no puede ir a buscar el agua en profundidad.
Por eso, riega regularmente tu arbusto de primavera a otoño (de una a varias veces por semana según las condiciones meteorológicas). Hazlo en cuanto el sustrato esté seco en la superficie. Prefiere siempre el agua de lluvia, menos clorada y menos calcárea que la del grifo (o déjala reposar durante unos días antes de regar).
Vacia el platillo al cabo de unos veinte minutos después del riego o después de una lluvia intensa. Porque si bien los cítricos necesitan agua, ¡odian la humedad estancada!
Reduce los riegos en invierno.
El amarilleo de las hojas o un follaje que apunta hacia abajo puede ser una señal de falta de agua. Por el contrario, hojas que apuntan hacia arriba pueden indicar exceso de agua. Si detectas cualquiera de estos síntomas, toca el sustrato en superficie para comprobar si está seco o húmedo.
Evita también regar el follaje : lo ideal es regar en la base de la planta o instalar un sistema de riego por goteo en la maceta. Pulveriza el follaje solo si se cultiva en interior (fuera de las horas en las que los rayos del sol calientan).
Una capa de acolchado colocada en el momento de la plantación ayudará a conservar el sustrato húmedo más tiempo, y así espaciara los riegos.
La fertilización
Al igual que con los riegos, la fertilización debe seguirse y mantenerse de forma regular. Los cítricos son plantas “glotonas”. Además, en maceta, el sustrato pierde también mucho más rápido los nutrientes.
La fertilización permite prevenir carencias, optimizar la floración, la fructificación y el crecimiento de los frutos. Se aplicará desde la primavera hasta el otoño, y luego se detendrá durante el invierno.
Elige un producto específico, como un abono para frutales o un abono para plantas mediterráneas. Puedes optar por un abono líquido de acción rápida, que se renovará regularmente, o por un abono sólido de liberación lenta. Da prioridad a abonos ricos en potasa en vez de en nitrógeno (que favorece más el follaje). Respeta las dosis indicadas por los fabricantes.
Si lo prefieres, también puedes aportar un abono orgánico (estiércol, compost doméstico bien descompuesto, cuerno triturado, sangre seca, etc.) o cenizas de la chimenea.
La poda
La poda se realiza al final del invierno, después de la fructificación y antes del inicio del crecimiento. Esto ayuda a devolver una silueta equilibrada al arbusto, al tiempo que airea las partes aéreas.
Con ayuda de unas tijeras de podar limpias y bien afiladas, elimina las ramas muertas, dañadas o que se cruzan para permitir que la luz y el aire circulen mejor.
Para más información sobre este tema, consulta nuestro artículo dedicado : « Cítricos : ¿cuándo y cómo podarlos? ».
Plagas y enfermedades
Los cítricos pueden verse afectados por distintos problemas de cultivo.
Puede haber algunas enfermedades criptogámicas (hongos), como el Mal Secco, que provoca el secado de las ramas y, después, el debilitamiento general de la planta. Recorta las partes afectadas y no las tires al compost.
En caso de ataques severos de pulgones, cochinillas o moscas blancas, pulveriza un insecticida natural a base de jabón negro (1 cucharada sopera diluida en 1 litro de agua tibia) a última hora del día sobre las partes afectadas.

En prevención :
- en atmósfera cerrada (invernadero, veranda…) para limitar la aparición de plagas como las arañas rojas, airea con regularidad y aumenta la humedad ambiental mediante pulverizaciones ;
- usa siempre herramientas de corte bien desinfectadas al podar, para evitar la transmisión de enfermedades ;
- también puedes aplicar una pasta cicatrizante en las heridas, para limitar el desarrollo de hongos ;
- evita dañar las raíces superficiales cuando trabajes en la base del cítrico (por ejemplo, para hacer el surcado de superficie).
El invernado
Como la mayoría de cítricos son poco rústicos (o sus frutos son sensibles a las heladas), deberán guardarse a cubierto durante la temporada fría.
Colócalos en una estancia luminosa, pero sin calefacción : los cítricos necesitan un mínimo de diferencia de temperaturas entre la época de crecimiento y la época de reposo. Por eso, valoran un frescor relativo durante este periodo, alrededor de 5 a 10°C.
Cuando ya no haya riesgo de heladas, podrás sacar poco a poco tu cítrico en maceta al exterior.
Si quieres saber más, descubre nuestros artículos : El invernado de los naranjos, limoneros y otros cítricos y El invernado de los cítricos, lo esencial para que sobrevivan.

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