Cultivar la calabaza: nuestros consejos
Nuestros sencillos consejos para sembrar, plantar y cosechar unas hermosas Calabazas en el jardín
Contenido
Dentro de la bonita y gran familia de las Cucurbitáceas, la calabaza Potimarron marca su diferencia, con su color Flamboyán y un sabor inimitable que recuerda a las castañas. En pocas décadas, se ha convertido en una de las Cucurbitáceas favoritas de jardineros y cocineros. Originaria de Eurasia, aunque sea un cultivar de la calabaza Potiron (originaria, esta última, de América), esta hortaliza fruto es un pilar de las cosechas de otoño e invierno. Su facilidad de cultivo, su resistencia a las variaciones de temperatura (una vez pasadas las heladas) y su excepcional capacidad de conservación la convierten en una elección de primera categoría para cualquier huerto.
Descubre todos nuestros consejos y nuestros pequeños trucos para cultivar la calabaza Potimarron, desde la siembra bajo cubierta hasta la recolección. Sin olvidar nuestros trucos para conservarla bien.
¿Qué es exactamente la calabaza potimarrón?
El potimarrón es una calabaza, cercana a la calabaza, del género Cucurbita maxima, y miembro de la extensa familia de las Cucurbitáceas. Se trata de una calabaza de invierno que se distingue de su pariente cercano (¡la calabaza!) por sus frutos menos grandes y menos aplastados, con una ligera forma de pera. Un potimarrón suele pesar entre 2 y 3 kg. Los frutos cuentan con una piel fina (¡que puede comerse!) de color rojo anaranjado (a veces azul gris) y una pulpa, amarillo anaranjado y harinosa, cuyo sabor recuerda al de las castañas. De ahí su nombre…
El potimarrón está delicioso preparado en tarta, pero también se puede consumir en sopa, en puré, en buñuelos o frito. También puede comerse crudo, rallado, por ejemplo con zanahorias y remolachas. Es muy rico en vitamina C y en provitamina A, así como en oligoelementos (fósforo, calcio, magnesio, potasio) y aminoácidos. Es más energético que la calabaza.

El potimarrón es un pariente cercano de la calabaza
En el huerto, es una planta rastrera. Sus tallos pueden extenderse hasta 3 m.
Existen varias variedades habituales:
- ‘Uchiki Kuri’ : variedad productiva y temprana que produce frutos de tamaño medio
- ‘Red Kuri’ : variedad que ofrece frutos pequeños de excelente calidad gustativa
- ‘Blue Kuri’ : variedad de sorprendente piel azulada que produce frutos de tamaño medio y con una pulpa muy aromática
- ‘Divine F1’ : variedad híbrida, muy productiva y relativamente temprana.
Ver también
Calabaza: recolección y conservación¿Cuándo y cómo sembrar las semillas de esta calabaza?
El potimarron, como todas las cucurbitáceas, es extremadamente sensible al frío y no tolera en absoluto las heladas. Por eso es indispensable sembrar en el momento adecuado para evitar poner en la tierra plantones demasiado frágiles. Las siembras pueden hacerse bajo cubierta o directamente en terreno abierto.
¿Cuándo sembrar?
- Bajo cubierta : la siembra se hace de marzo a finales de abril. Así se consiguen plantones listos para trasplantar aproximadamente 3 a 4 semanas después, es decir, tras los famosos “Santos de Hielo” (alrededor del 15 de mayo).
- En terreno abierto : la siembra directa es posible a partir de la segunda mitad de mayo en las regiones templadas, o una vez que el suelo haya alcanzado una temperatura de al menos 12 °C.
¿Cómo sembrar?
Para aumentar el porcentaje de germinación, se pueden remojar las semillas durante una noche en agua tibia.
Bajo cubierta
- Rellene los semilleros convencionales o biodegradables con una mezcla desustrato especial para siembra y de compost bien descompuesto
- Entierre 2 a 3 semillas por semillero, a una profundidad aproximada de 1 cm
- Riegue con cuidado con un pulverizador y mantenga el sustrato húmedo
- Coloque los semilleros a la luz y al calor.
En cuanto las plántulas desarrollen 2 o 3 hojas verdaderas, aclare para dejar solo la planta más vigorosa. Corte las demás a ras del suelo para no dañar las raíces del ejemplar que se mantiene.

El potimarron se siembra en semilleros bajo cubierta, o en terreno abierto a partir de la segunda mitad de mayo
En terreno abierto
- Prepare el suelo incorporando una buena dosis de compost o de estiércol bien maduro (¡el potimarron, como todas las calabazas, es muy exigente en nutrientes!)
- Entierre 3 a 4 semillas a 1 cm de profundidad
- Una vez que hayan nacido, haga un aclare para conservar solo la planta más robusta.
Dónde, cuándo y cómo plantar la Calabaza (potimarrón)?
La plantación de las godetias compradas en vivero o en línea, o el trasplante de las plantas iniciadas bajo cubierta, es una etapa crucial que debe realizarse con cuidado para asegurar una buena arraigada.
¿Dónde plantar?
La potimarron es una planta extremadamente exigente. Necesita un suelo rico en materia orgánica, profundo y bien drenado. Antes de la plantación, es imprescindible enriquecer el suelo con compost o estiércol bien descompuesto. Le hace falta una ubicación soleada y cálida.
El potimarron es una planta rastrera que ocupa mucho espacio. Por ello, conviene dejar entre 1 y 1,5 m entre cada pie y entre 1 y 2 m entre líneas.

A la potimarron le gustan los suelos ricos y el pleno sol
¿Cuándo plantar?
La regla de oro es plantar una vez que se haya descartado definitivamente todo riesgo de heladas, es decir, generalmente a partir de mediados de mayo y hasta principios de junio, cuando el suelo ya se ha calentado lo suficiente y las temperaturas nocturnas ya no bajan de los 10 °C.
¿Cómo plantar?
- Cava un hoyo más ancho que el cepellón e incorpora un poco más de compost o de estiércol bien descompuesto
- Coloca el cepellón en el hoyo, procurando no enterrar el cuello
- Aprieta ligeramente la tierra alrededor del pie, riega abundantemente y, a continuación, instala de inmediato un acolchado grueso alrededor de la planta.
Ver también
Calabaza: plantación, siembra, cultivo¿Qué cuidados necesitas para conseguir una buena cosecha?
Una vez establecidos los plantones, el mantenimiento regular es la clave para una buena producción. El potimarron, aunque es bastante fácil de cultivar, necesita algunos cuidados para maximizar la fructificación y protegerse de las enfermedades.
El riego
El potimarron necesita un riego regular y constante, especialmente durante las épocas de mucho calor y sequía, y cuando los frutos están engrosando.
- Mantén el sustrato constantemente húmedo, pero nunca encharcado. La falta de agua daría lugar a frutos pequeños con una pulpa menos dulce
- Riega siempre en la base de la planta, en profundidad, evitando absolutamente mojar el follaje
- Arranca el riego a finales de agosto o principios de septiembre para favorecer la maduración de los frutos y concentrar los azúcares, lo que mejorará su sabor y su conservación.
La fertilización
Además de la aportación inicial, el potimarron se beneficia de nutrientes durante su crecimiento, en especial en el momento de la floración y la fructificación. El potimarron es muy exigente en potasio (K) para formar sus frutos. Se puede aportar un fertilizante orgánico rico en potasio o una solución de purín de consuelda cada dos semanas durante el engrosamiento de los frutos.
La poda (o pinzamiento)
El pinzamiento es una técnica de poda opcional, pero recomendada para limitar el exceso de vigor de la planta y concentrar su energía en un número de frutos manejable.
- Cuando el plantón tenga de 4 a 5 hojas, corta el tallo principal por encima de la 2ª hoja. Esto obligará a la planta a desarrollar tallos laterales
- Cuando los tallos secundarios tengan pequeños frutos, deja 2 o 3 por tallo y, después, pinza el tallo dos hojas después del último fruto conservado. Esto detendrá el crecimiento del tallo y dirigirá la energía hacia el fruto. En general, se busca conservar entre 2 y 5 frutos por pie, según el vigor de la planta.
La protección contra las enfermedades y las plagas
El potimarron es sensible a algunos enemigos: el oídio y el mildiu, la podredumbre gris y los pulgones. Basta con dejar una separación suficiente entre cada pie, regar en la base sin mojar el follaje y utilizar acolchado. Para evitar la podredumbre, hay que asegurarse de que los frutos no toquen directamente la tierra, aislándolos sobre el acolchado, o usando una teja o un ladrillo plano.
Para tratar los pulgones, se utiliza jabón potásico diluido en agua. La introducción de mariquitas es una solución biológica muy eficaz.
La cosecha y la conservación de las calabazas de potimarrón
El potimarron tiene la ventaja de ser una hortaliza de conservación, pero su mantenimiento depende por completo de una recolección realizada en el momento adecuado y en las mejores condiciones.
¿Cuándo recolectar?
El momento de la recolección suele situarse de septiembre a octubre, de forma imprescindible antes de las primeras heladas. Un fruto que se ha helado no se conserva. La madurez se alcanza cuando:
- El pedúnculo empieza a secarse y a volverse corchoso (amarillo, marrón o muy duro)
- La piel es dura y lisa. Cuesta empezarla con la uña
- El fruto emite un sonido apagado cuando se le da unos golpecitos.

La variedad ‘Blue Kuri’ ofrece una piel azulada
¿Cómo recolectar?
La calidad de la recolección condiciona la conservación. Por ello, es esencial recolectar en tiempo seco y con sol, con una tijera de podar o un cuchillo limpio y desinfectado. Corta el tallo dejando un pedúnculo largo (mínimo de 5 a 10 cm) unido al fruto.
La conservación del potimarron
El potimarron es un campeón de la conservación, ya que puede guardarse entre 3 meses y casi un año en algunas variedades.
Los potimarrones se conservan en un lugar seco, bien ventilado, a una temperatura constante entre 10°C y 15°C. Una estancia sin calefacción, un garaje seco o un desván suelen funcionar. Evita sótanos fríos y húmedos (por debajo de 10°C, tienden a marchitarse y a pudrirse).
Hay que colocar los potimarrones en estanterías de madera o en palés, sin que se toquen, para permitir que el aire circule alrededor.
Es fundamental revisar los frutos de forma regular y retirar inmediatamente los que muestren signos de pudrición.
- Suscribirse
- Contenido
Comentarios