Las semillas de calabaza son mucho más que un simple snack para espolvorear según vayan pidiendo las recetas. Están repletas de nutrientes y pueden realzar cualquier plato, desde una ensalada hasta un granola. Además, es muy fácil hacer en casa tus propias semillas secas o tostadas, mientras recoges tus propias calabazas del jardín. Descubre, en esta guía completa, cómo producir tus propias semillas de calabaza comestibles. Prepara tus herramientas de jardinería (¡y de cocina!) y siéntate cómodo: ¡tenemos trabajo por delante!

semillas de calabaza secas

Beneficios de la semilla de calabaza

Las semillas de calabaza se conocen por sus beneficios para la salud. Se les atribuyen antioxidantes, fibras y ácidos grasos omega-3. Estos elementos podrían ayudar a regular el nivel de azúcar en sangre y a fortalecer el sistema inmunitario. Consumir estas pequeñas semillas podría ser, por tanto, una forma deliciosa de cuidarte.

¿Qué variedad de calabaza elegir?

Antes de lanzarte de cabeza a la aventura de las semillas de calabaza, hay que tomar una decisión clave: ¿qué variedad de calabaza vas a elegir para tus preciadas semillas? No todas las calabazas ofrecen la misma calidad de semilla, y cada jardinero tiene sus propios criterios (de sabor y de cultivo). 

Las calabazas tipo “Pepitas” o Cucurbita Pepo

Si buscas semillas sin envoltura, las calabazas “pepitas” son para ti. Variedades como la calabaza de Styrie (Cucurbita pepo 'styriacaou') o la 'Lady Godiva' son especialmente ricas en semillas sin envoltura.

Las calabazas mosquitas

Para semillas más tradicionales con envoltura, las calabazas mosquitas como la Butternut son una excelente elección. No solo están deliciosas para comer, sino que sus semillas también son perfectamente comestibles una vez secas.

Las calabazas de invierno

Las calabazas de invierno como la calabaza, la potimarrón o la calabacín spaghetti vegetal también son buenas opciones. Sin embargo, por lo general son un poco más grandes que las demás semillas.

Atención, precaución : Las calabazas ornamentales, que a menudo se usan para la decoración por su aspecto atractivo, contienen semillas que no son comestibles. Pueden ser tóxicas y, por tanto, peligrosas si se ingieren.

diferentes calabazas

¿Cómo secar las semillas de calabaza?

Producir semillas de calabaza comestibles requiere algunos pasos clave, desde la recolección hasta la conservación. Sigue esta guía para transformar tus calabazas en un snack nutritivo y delicioso.

1- Elige una calabaza bonita y bien madura para maximizar la calidad de tus semillas.

2- Corta la calabaza en dos y utiliza una cuchara para extraer las semillas. Ponlas en un colador para separarlas de la pulpa.

3- Pasa las semillas por agua fría para eliminar toda la pulpa restante.

Consejo : Para retirar la pulpa con más facilidad, deja las semillas en remojo en un bol con agua durante unas horas.

4- Escurre las semillas y sécalas ligeramente con una servilleta de papel o un paño limpio.

5- Cuando estén secas, coloca las semillas en una sola capa sobre una bandeja de horno.

6- Precalienta el horno a 70°C y tuesta las semillas durante unos 10 a 15 minutos para acelerar el secado.

7- Deja que las semillas se enfríen completamente a temperatura ambiente.

8- Conserva tus semillas de calabaza secas en un recipiente hermético para que se mantengan frescas durante más tiempo.

¡Y listo! Tus semillas ya están listas para comerse crujientes o para decorar una ensalada, añadir a un pan o a cualquier otro plato en el que te apetezca usarlas. 

semillas de calabaza de Styrie

¿Y cómo tostarlas?

Después de secar tus semillas de calabaza, ¿por qué no darles el “siguiente nivel” tostándolas? Perfecto para el aperitivo: este método sencillo y rápido no solo realzará su sabor, sino que también les aportará un crujiente irresistible. Así se hace:

Ingredientes

  • Semillas de calabaza secas
  • Aceite de oliva o de girasol
  • Especias según tus gustos : pimentón, sal, curry, ajo en polvo, etc...

Pasos de preparación

1- Empieza precalentando el horno a 180°C.

2- Coloca tus semillas de calabaza secas en un bol. Añade una cucharada sopera de aceite de oliva y mezcla bien para que todas las semillas queden recubiertas. Espolvorea con especias si quieres.

3- Reparte las semillas en una sola capa sobre una bandeja de horno recubierta con papel sulfurizado. Hornea durante 10 a 15 minutos, removiendo a mitad del tiempo para que el tostado sea uniforme.

4- Saca las semillas del horno y déjalas enfriar antes de disfrutarlas. Se conservan muy bien en un recipiente hermético, pero están tan ricas que corren el riesgo de desaparecer rápido.