El cilantro (Coriandrum sativum) es una planta culinaria y aromática que puede integrarse en muchos platos, especialmente en la cocina asiática y india. Se utilizan sus hojas, cuyo sabor cítrico recuerda un poco al perejil, pero también sus semillas, ideales para aromatizar numerosas recetas y, en particular, guisos. El cilantro aporta una profundidad de sabor difícil de igualar. Como muchas plantas aromáticas, también tiene beneficios: en concreto, facilita la digestión. Descubre en este tutorial cómo recolectar, secar y conservar el cilantro. 

Y para saberlo todo sobre su cultivo, no dudes en consultar nuestra ficha completa: "Cilantro: cultivo, recolección y beneficios"

¿Cuándo y cómo recolectar el cilantro?

Las hojas de cilantro se recolectan entre finales de primavera y finales de verano, normalmente al menos 2 meses después de la siembra, según las necesidades. Coge tallos sanos, sin amarillear, cortándolos al nivel del suelo con la mano o con unas tijeras. Esto favorece un nuevo crecimiento y garantiza una recolección continua. Para maximizar el sabor, es preferible recolectar las hojas de cilantro temprano por la mañana, después del rocío, pero antes de que el sol se vuelva demasiado fuerte.

Para aprovechar al máximo su sabor, las hojas se consumen preferiblemente frescas, justo en el momento de la recolección. Solo se conservan unos días en el frigorífico o en un vaso con agua. Sin embargo, también es posible secarlas o congelarlas para conservarlas durante mucho más tiempo. 

Las semillas de cilantro se recolectan más tarde, a finales de verano o a principios de otoño. Están listas para recolectarse cuando las plantas empiezan a secarse y a ponerse marrones. Cuando veas que las semillas se forman y adquieren un tono blanquecino-marronoso, será la señal de que ha llegado el momento de la recolección. Corta los tallos por la base y, después, sacude las umbelas por encima de un tejido limpio para que caigan las semillas y poder recogerlas. También puedes arrugar las umbelas entre las manos para recuperar las semillas. 

Las semillas se secan sin problema y, a continuación, se pueden conservar durante más de un año en una bolsa de papel o en un tarro, a temperatura ambiente, protegidas de la luz y de la humedad. 

Cilantro: recolección y uso

¿Cómo secar el cilantro?

Después de la recolección, el secado es un paso clave para asegurar la conservación del cilantro. Empieza lavando bien las hojas para eliminar cualquier suciedad o insecto, y luego sécalas cuidadosamente a base de toques con papel absorbente. A continuación, déjalas simplemente sobre un tejido, separadas entre sí para evitar que se toquen, y colócalas en un lugar seco y ventilado, protegidas de la luz y de la humedad.

Otra técnica consiste en atar los tallos en pequeños ramilletes y colgarlos con la parte superior hacia abajo en un lugar seco y bien ventilado. Normalmente tarda entre una y dos semanas. Cuando ya estén secas, puedes retirar las hojas de los tallos y guardarlas en tarros de vidrio o en bolsas de papel.

También puedes secar las hojas de cilantro en el horno, a un máximo de 45 °C, extendiéndolas sobre una bandeja. Sin embargo, el método al aire libre tiene la ventaja de no consumir energía y de conservar al máximo los nutrientes presentes en la planta.  

Para secar las semillas de cilantro, colócalas en una bolsa de papel, en un lugar cálido y seco, durante una o dos semanas. Sacude la bolsa todos los días para ayudar a desprender las semillas de los tallos. Una vez secas, separa las semillas de los restos y guárdalas para un uso posterior.

Cilantro: recolección y uso
Hojas de cilantro secas

¿Cómo conservarlo?

La conservación correcta del cilantro es esencial para mantener su sabor y su aroma. Las hojas de cilantro secas se pueden conservar en un recipiente hermético, protegidas de la luz, el calor y la humedad. Bien guardadas, pueden durar hasta un año, aunque el sabor podría empezar a disminuir después de unos seis meses.

También se pueden conservar las hojas de cilantro frescas en el congelador. Elige tallos y hojas bien verdes, enjuágalos y sécalos. Luego coloca el cilantro en una bolsa apta para congelación y mételo en el congelador. Te recomendamos consumirlo en los dos meses siguientes.  

Las semillas de cilantro también deben guardarse en un recipiente hermético, idealmente en un lugar fresco y oscuro, pero a diferencia de las hojas, conservan su sabor durante varios años. Para liberar su aroma, tuéstalas ligeramente antes de usarlas en tus platos.

¿Cómo utilizar el cilantro?

El cilantro puede utilizarse de varias maneras para perfumar y realzar tus platos. Las hojas de cilantro frescas o secas son perfectas para decorar bizcochos, tartas saladas, arroz, ensaladas y platos guisados. Se aprecia su sabor fresco y cítrico. No les gusta estar expuestas al calor durante mucho tiempo: añádelas al final de la cocción. 

Las semillas de cilantro, con su sabor cálido y ligeramente cítrico, se usan a menudo en marinadas, guisos y platos de carne. También son un ingrediente básico de muchas mezclas de especias: curry, colombo, garam masala, tandoori... 

Cilantro: recolección y uso