Descubre 9 clemátides herbáceas con unas magníficas flores azules
de esplendores en arbusto
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Entre las clemátides favoritas de los jardineros, las clemátides herbáceas no son las más conocidas ni las más utilizadas. Apenas trepadoras, e incluso sin trepar, se emplean más como vivaces que forman un gran arbusto. En su mayoría son caducas, muy rústicas y requieren ser podadas; es el único cuidado que les hace falta.
Las numerosas especies y variedades de clemátides herbáceas de flores azules son un auténtico tesoro para cualquier jardín, terraza o balcón. En este artículo exploramos nueve variedades excepcionales, con una deslumbrante gama de azules, desde el azul tierno hasta el azul profundo, y cada una con sus propias características y consejos de cuidados para asegurar una floración espectacular cada año.
Clemátide - Clematis integrifolia
Clematis integrifolia o clemátide de hojas simples es una especie botánica originaria del sur de Europa, de Europa central, de Rusia y de China, con flores pequeñas de forma campanulada, en campanillas azules, compuestas por 4 pétalos soldados y ligeramente retorcidos. Delicadamente perfumadas, son tan finas como la porcelana, para emplear una imagen elocuente. Las flores se abren en abundancia a finales de la primavera y, después, de forma más esporádica, durante todo el verano entre el follaje. Lejos de formar una liana enmarañada, la planta se desarrolla formando un bonito grupo tupido, exuberante y poco trepador, sin superar 1 m de altura para un porte equivalente.
Es una clemátide un poco lenta al principio, mientras se arraiga bien. Caduco, sus tallos brotan directamente desde su base cada primavera. Llevan pequeñas hojas ovaladas a elípticas, de un verde profundo y brillante.
Instale la clemátide integrifolia en macizo, en rocalla o como bordura, o para cubrir la base de rosales liana, por ejemplo.

Ver también
Clemátides: Plantar, podar y cuidarClemátide - Clematis 'New Love'
La Clematis ‘New Love’ es un cultivar procedente de la especie Clematis heracleifolia o clemátide de hojas grandes, originaria de China y poco conocida. Se desarrolla y se utiliza como una vivácea, formando con el paso del tiempo una bola florida. Su floración estival muy larga es de un azul encantador, casi irreal para una clemátide. La arquitectura de su floración es sorprendente: con inflorescencias en ramilletes esféricos, dispuestas hacia arriba en tallos desnudos que emergen de un macollamiento de follaje denso, en forma de campanilla, de 2 a 3 cm de longitud. Las flores son perfumadas y están compuestas por 4 pétalos recurbados de color azul ultramar, algo más claros en el centro, dejando ver una garganta con estameñas provistas de anteras amarillas.
Su vegetación no desaparece por completo en invierno, pero adquiere un tono grisáceo. Al igual que las demás clemátides, sus frutos forman pequeños penachos verdes y plateados; sin embargo, la disposición de estos en bolas alrededor del tallo acentúa el efecto decorativo.
Esta variedad prefiere las situaciones de media sombra, sin quemar. Es ideal para la plantación en maceta.

Clemátide - Clematis integrifolia 'Twinkle'
La Clematis integrifolia ‘Twinkle’ es una variedad rara en cultivo, con campanillas ligeramente perfumadas y bicolores, blancas y teñidas de azul-malva en la base, inclinadas con elegancia. Miden entre 4 y 5 cm de largo y esconden en su garganta estameñas con anteras amarillas, de forma campanulada, con pétalos ligeramente retorcidos. Su follaje renace cada primavera en una multitud de tallos frondosos de un verde oscuro y las flores se abren a finales de la primavera entre el follaje.
La Clématide ‘Twinkle’ prefiere situaciones soleadas, pero sin que quemen, y tolera bastante bien la sequía una vez bien establecida. Para darle un aire bohemio a un macizo o a un talud, plántala en compañía de hiedra y de vinca, por ejemplo.

Clematis - Clematis 'Saphyra Indigo'
La Clematis ‘Saphyra Indigo’ se distingue de las clemátides herbáceas presentadas en esta selección por sus grandes flores abiertas, de 6 pétalos ligeramente recurvados. Como indica su nombre, son de un intenso azul índigo, con estambres de color violeta oscuro. Su floración, de larga duración, se despliega entre junio y septiembre.
Procedente de Clematis diversifolia, esta presenta un porte trepador, y puede alcanzar entre 1,50 y 2 m, con una anchura de 60 cm.
‘Saphyra Indigo’ se planta al sol o en media sombra, dejando la base fresca, cubierta con un buen acolchado. En terreno abierto, cubre un pequeño muro, una espaldera o una malla, o incluso un árbol. Plante Artemisa blanca de follaje plateado o gauras blancos junto a su pie. También puedes instalarla perfectamente en maceta en la terraza o en el balcón.

Clemátide - Clematis 'I am Stanislaus'
Procede de la especie Clematis heracleifolia, este cultivar ‘I am Stanislaus’ ofrece flores en campanillas de 2 cm de diámetro, con los pétalos revirados que forman una estrella en la floración. Las flores están adornadas con largos pistilos blancos en el centro, perfumados. El conjunto transmite una impresión ligeramente bicolor, con pétalos de un azul un poco violáceo.
Florece en pleno verano, en julio y agosto, sobre un gran follaje dentado de color verde oscuro, característico de la especie llamada clemátide de hojas grandes. Este follaje no desaparece por completo en la estación invernal, pero se vuelve un poco gris. Con el tiempo, el conjunto forma una pequeña bola florida de alrededor de 1 m de altura.
Como el tipo, esta variedad prefiere situaciones que no quemen, idealmente a media sombra. Si no la cultivas en maceta en un balcón, puedes acompañarla en terreno abierto con Coreopsis y Euphorbias.

Clemátide - Clematis stans
El Clematis stans es otra magnífica especie botánica de clemátide herbácea, descubierta y nombrada en 1845, originaria de Japón y de porte no trepador. En agosto y septiembre, muestra una multitud de flores en forma de tubo, de un encantador color azul pálido, muy perfumadas, cuyo aroma recuerda al muguet. Las inflorescencias se disponen en verticilios. Alcanza entre 50 y 70 cm de altura al madurar, a veces más. Sus pequeñas hojas, que conservan un tono verde claro durante toda la temporada, son opuestas y dentadas, puntiagudas.
Esta planta desarrolla una estructura leñosa similar a la de un arbusto y produce largos brotes anuales. En primavera, se recomienda podar los brotes del año anterior hasta la madera dura. Prospera tanto con sombra ligera como a pleno sol, siempre que este no sea demasiado intenso, en un suelo de jardín profundo y bien drenado, pero no demasiado seco. Es una incorporación destacable al jardín.

Clemátide - Clematis integrifolia 'Durandii'
La Clematis integrifolia ‘Durandii’ es una variedad híbrida antigua francesa. Semi-leñosa, produce flores en forma de campana que se abren en grandes estrellas, casi en posición plana, mirando hacia el cielo, alcanzando de 6 a 10 cm de diámetro. Son de un tono azul índigo, rico y llamativo, con en el centro un gran ramillete de estambres blanco crema. Poco utilizada en los jardines, sin embargo merece una visita.
‘Durandii’ forma una planta perenne de hoja caduca poco trepadora, con largos tallos frondosos, en mata tupida de entre 1 y 2 m de altura, para un enramado de al menos 1 m². Las flores se abren abundantemente de junio a septiembre, entre el follaje. La floración la sigue la formación de frutos plumosos y plateados, muy decorativos al final de la temporada.
Poco exigente con el clima y el suelo, esta clemátide prefiere las situaciones soleadas sin que quemen. En un talud, se mezcla con el guisante de olor o con campanillas, por ejemplo.

Clemátide - Clematis heracleifolia 'China Purple'
En las variedades de flores de azul oscuro, la Clematis heracleifolia ‘China Purple’ nos deleita con unas magníficas linternas de un bonito color índigo violáceo, rico e intenso. Perfumadas, las pequeñas campanillas estrechas con los bordes recurvados de 2 cm muestran una garganta provista de estambres con anteras amarillas. También recuerdan las flores de jacinto.
‘China Purple’ desarrolla un arbusto erguido, bastante amplio, de grandes hojas verde oscuro, con una altura de 80 cm a 1 m, y un ancho de unos 80 cm. La floración generosa tiene lugar entre julio y septiembre, en racimos densos en la axila y en la parte superior de los tallos sólidos.
Esta clemátide se planta en suelo fértil, que no sea demasiado seco, drenado, en semisombra. De aspecto un poco silvestre, es ideal en macizos, en jardineras o en taludes junto a otras plantas de borde, como el refinado hiedra abigarrada ‘White Ripple‘ luminoso y euforbias de los bosques.

Clemátide - Clematis heracleifolia
Por fin aquí está el Clematis heracleifolia (también llamada Clematis davidiana), esta famosa especie china de la que os hemos presentado varios cultivares derivados. Si encontramos las mismas flores tubulares, recurvadas, que en ‘China Purple’ del párrafo anterior, el color de la especie original es diferente: en campanillas azul cielo con la garganta dotada de estameñas blanco-crema, siempre agradablemente perfumadas.
Esta clemátide semileñosa, de follaje semi-perenne aterciopelado y verde grisáceo, florece en otoño, al ritmo de las margaritas estrelladas. Se adapta bien a climas fríos y húmedos y a suelos pesados y arcillosos, preferiblemente frescos de forma constante. Combínela con pequeños manzanos ornamentales como el famoso Malus ‘Everest’ para formar una pareja encantadora.

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