7 viburnos para pequeños jardines o cultivo en maceta
Nuestra selección de Viburnum enanos o de pequeño porte, que se integrarán sin problemas en el jardín urbano, en la terraza o en el balcón.
Contenido
Si las viburnos son tan populares en los jardines, es gracias a sus numerosas cualidades ornamentales. Floración generosa, follaje perenne o colorido en otoño, e incluso fructificación decorativa… Estos arbustos visten con encanto y facilidad las distintas estaciones.
En cuanto a la forma, la mayoría de los Viburnum alcanzan entre 2 y 4 metros de altura, como el Viburnum opulus ‘Roseum’ o el viburno lantana. Pero hay variedades más pequeñas, que se pueden cultivar perfectamente en espacios reducidos o en maceta. Así que aquí tienes nuestras 7 viburnos favoritas si te falta espacio en el jardín, en la terraza o en el balcón.
El Viburnum nudum ‘Brandywine’: un frondoso follaje otoñal y una fructificación decorativa en invierno
El cultivar ‘Brandywine’ es una encantadora viorna, ornamental en prácticamente todas las estaciones :
- A finales de la primavera, produce en primer lugar unas bonitas inflorescencias en corimbos aplanados, de entre 10 y 15 cm de diámetro. Presumen de un blanco luminoso y atraen inevitablemente a los insectos polinizadores.
- En otoño, su follaje ve cómo sus colores evolucionan, pasando del verde oscuro al rojo púrpura violáceo. Si el clima es suave, con solo heladas leves, además será incluso perenne.
- En invierno, son unas bonitas bayas decorativas en forma de racimos las que toman el relevo
Su porte compacto alcanza solo 1,60 metro en todas las direcciones, lo que permite integrarlo incluso en espacios pequeños. Coloque esta Viburnum en una ubicación soleada o semisombreada, en la mayoría de suelos que se mantengan frescos (húmedos sin excesos).
El encanto natural de ‘Brandywine’ será perfecto para aportar un toque campestre. Plantéalo en maceta, en un macizo o en un seto libre. Acompáñalo con una symphorine con floración y fructificación en los mismos tonos (Symphoricarpos doorenbosii ‘Magical Candy’, por ejemplo). Añade una Deutzia, que precederá su floración (‘Strawberry Fields’, Deutzia elegantissima ‘Rosealind’) para conseguir una decoración muy delicada.

El Viburnum ‘Shiny Dancer’: una de las viornas más pequeñas disponibles
‘Shiny Dancer’ es un viburno híbrido que presenta un porte arbustivo, redondeado y denso. Quedará perfecto en espacios reducidos, ya que solo alcanza 80 cm en todas direcciones.
Este Viburnum florece en pleno corazón de la primavera, en mayo, durante 2 a 3 semanas. Despliega amplios ramilletes de flores de un blanco puro. El follaje es semipersistente y nos deleita con un colorido en evolución. Los brotes jóvenes son primero rojos al inicio del desarrollo, y después adquieren un bonito color verde brillante, encerado. En otoño, las hojas lucen magníficos tonos rojizos a violáceos. En invierno, son pequeñas bayas rojas y luego negras las que aportarán color y luz, mientras hacen las delicias de las aves.
Instale ‘Shiny Dancer’ en cualquier suelo que se mantenga fresco, en la terraza, el balcón o en un patio interior. Le irá bien tanto en plena tierra como en maceta.
Para un bonito espectáculo otoñal, combine este viburno con un Hydrangea macrophylla ‘Julisa’, cuyo follaje se enrojece en otoño. Añada un Physocarpus opulifolius ‘Perspektiva’, cuyas hojas se enrojecen con el paso del tiempo.

El Viburnum ‘Eskimo’: bonitas inflorescencias en forma de bola de nieve
En primavera, entre abril y mayo, ‘Eskimo’ nos regala una floración realmente destacable. Produce entrañables inflorescencias esféricas de un blanco puro, que parecen auténticas bolas de nieve. Miden casi 10 cm de diámetro. Numerosas y generosas, hacen que los ramitas se arqueen delicadamente bajo su peso.
Pero sus cualidades ornamentales no se detienen ahí. En otoño, el follaje es el que protagoniza el espectáculo, vistiéndose con tonos rojo púrpura. La fructificación, en forma de bayas rojas decorativas, toma el relevo durante la estación fría.
Este pequeño arbusto de crecimiento lento apenas alcanza 1 metro en todas direcciones, lo que lo convierte en un candidato ideal para el cultivo en maceta o para espacios reducidos.
Este Viburnum híbrido es igual de fácil de cultivar que sus congéneres. Se desarrolla al sol o en semisombra y será perfecto para adornar la terraza, el balcón o los jardines urbanos. Colócalo en solitario para realzarlo bien, o bien junto a otros arbustos en floración primaveral en tonos suaves. Piensa en el seringat enano ‘Little White Love’, con su floración doble de un blanco puro, así como en un lilo enano (Syringa meyeri ‘Flowerfesta Pink’ o ‘Flowerfesta Purple’) en tonos rosados o violáceos.

El Viburnum burkwoodii ‘Conoy’: un pequeño arbusto florífera y perfumado
La viburno de Burkwood ‘Conoy’ se deja ver en primavera, entre abril y mayo. Entonces produce yemas florales rosadas, que se abren en flores volviéndose progresivamente blancas. Están reunidas en ramilletes de unos 10 cm de diámetro. Al ser perfumadas, desprenden notas de flor de azahar.
El follaje, de un verde oscuro brillante, adquiere bonitos matices cobrizos en otoño. Nuestro arbusto también se adorna con pequeñas bayas rojas, que se vuelven negras con el paso del tiempo.
Su porte esférico y compacto, con una altura de 1,50 metros en todas direcciones, le permite ubicarse en cualquier rincón pequeño. De crecimiento lento, estará encantado durante muchos años en maceta o en contenedor, para vegetalizar la terraza, el balcón, los patios, etc. En cualquier caso, colóquelo en un lugar cercano a las zonas de paso para disfrutar al máximo de sus fragancias.
Cultívalo al sol o en semisombra en cualquier tipo de suelo ordinario que se mantenga fresco.
A su lado, para conseguir un ambiente perfumado durante muchos meses, instala un abelia como ‘White Surprise’ y una rosa como ’Scentimental’ o ‘Princesse de Galles’.

El Viburnum plicatum ‘Kilimandjaro’: un bonito Porte piramidal para aportar altura
Este Viburno de China se distingue por su porte que aporta un bonito toque de verticalidad. Piramidal y estrecho, su silueta alcanza aproximadamente 1,80 metros de altura para 1 metro de envergadura. Será ideal en un macetero grande, para aportar estructura a los pequeños jardines, en una terraza o en un balcón.
Durante la floración primaveral, este Viburnum parece un montículo delicadamente nevado, lo que sin duda le vale el nombre de ‘Kilimandjaro’. Se viste con flores en corimbos planos, de un blanco matizado de verdoso, que aparecen en sus ramillas horizontales. Su floración recuerda a la de ciertas hortensias. Deja paso a racimos de bayas rojas decorativas.
Como algunos de sus congéneres, toma bellos colores en otoño: su follaje verde oscuro satinado se tiñe entonces de amarillo, rojo oscuro y púrpura. El invierno revela sus ramillas desnudas, dispuestas en pisos, con un aire un poco japonizante, convirtiéndolo en un arbusto ornamental casi durante todo el año.
En cuanto a asociaciones, juega con las fructificaciones decorativas con un Callicarpa, un Berberis o una sinfórina.

El Viburnum tinus ‘Gwenlian’: un follaje perenne ornamental durante todas las estaciones
El durillo es de esas apuestas seguras en el jardín. ‘Gwenlian’ destaca por su tamaño reducido, de unos 1,50 metros en todas las direcciones. Estas dimensiones, unidas a un crecimiento lento y a una silueta bien compacta, lo convierten en un candidato ideal para el cultivo en maceta, en jardineras y en espacios pequeños.
Su floración alegra con generosidad la temporada fría: de noviembre a principios de la primavera, descubre hermosas inflorescencias planas. En estos corimbos, los botones florales rosas conviven durante un tiempo con florecillas de un delicado blanco-rosáceo. Esta floración es ligeramente perfumada y resulta atractiva para los insectos. A continuación deja paso a pequeños frutos decorativos de color azul metálico, que alimentan a las aves.
Otro punto a favor: su follaje persistente le permite mantenerse verde y denso durante todo el año.
Fácil de cuidar, este durillo se adaptará a todas las exposiciones, incluso las sombreadas. Resiste todo tipo de suelos, incluso los calcáreos o secos. Es un arbusto tolerante, ideal para jardineros principiantes. Solo puede verse afectado por suelos muy húmedos en invierno y por heladas superiores a -12°C.
Para crear una pantalla vegetal perenne, combínelo con otros arbustos de follaje persistente, como un Sarcococca, que también florecerá en invierno, y un pequeño chalef (Elaeagnus ebbingei ‘Eleador’). Un pequeño naranjo de Méjico (‘White Dazzler’, ‘Apple Blossom’) tomará el relevo de la floración en primavera.

El Viburnum davidii ‘Angustifolium’: un bonito cojín cubresuelos para espacios reducidos
La viburno de David ‘Angustifolium’ nos ofrece una silueta extendida y robusta, más ancha que alta. Mide aproximadamente 80 cm de altura por 1,20 metro de envergadura. Este viburno puede utilizarse perfectamente como planta cubresuelos en los pequeños jardines, o cultivarse en una maceta grande en la terraza y el balcón.
Es perenne, y tiene la ventaja de conservar su follaje verde oscuro brillante en todas las estaciones. Los brotes jóvenes y los pecíolos presentan, por su parte, un tono rojo oscuro muy contrastante. La floración tiene lugar en primavera, entre abril y mayo. ‘Angustifolium’ muestra entonces pequeñas flores blancas en discretos racimos. Las flores preceden la formación de bayas decorativas, cuyo color varía del negro al azul turquesa. Estos frutos permanecen en la planta al menos hasta el otoño.
Plante este Viburnum tanto al sol como a la sombra, en un sustrato que se mantenga fresco y sin exceso de caliza. Recomendado para regiones en las que las heladas no superen los -15°C.
Como compañeros de cultivo, ofrézcale arbustos de tierra de brezo que también valoren los suelos bastante ácidos. Piense entonces en los camellias y en los rododendros.

- Suscribirse
- Contenido
Comentarios