El heno: la solución natural para un Huerto productivo
Descubre todas las ventajas y desventajas del heno en un Huerto
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Como jardinero atento a la salud de su suelo, acolchas con constancia tus verduras y tus pequeños frutos para no dejar el suelo desnudo. Son muchos los tipos de acolchado que tienes a tu disposición, con sus ventajas y sus inconvenientes. Todos tienen la ventaja de espaciar los riegos, alimentar el suelo y limitar la proliferación de las malas hierbas. La paja, los recortes de césped, el astillado, las hojas muertas… se van sucediendo en el huerto.
Tu vecino, tan buen jardinero como tú, utiliza heno para acolchar sus cultivos. Evidentemente, te preguntas por su eficacia. Aunque por su aspecto exterior el heno se parece muchísimo a la paja, lo cierto es que es un material totalmente distinto.
Veamos juntos los usos del heno como acolchado, pero sobre todo las ventajas y los inconvenientes de esta materia orgánica natural.
¿Qué es exactamente el heno?
El heno es, simplemente, hierba presente en praderas y praderas de secano. Por eso, en él se encuentran todas las gramíneas y leguminosas comunes como la ray grass, la festuca, el dáctilo, la esparceta, el trébol, la alfalfa…a las que se añaden plantas silvestres como el diente de león, el llantén…Cuando estas hierbas alcanzan un estadio de crecimiento óptimo, justo antes de la espigazón, se siegan y se secan, y luego se ponen en hileras o en pacas. Constituido por hojas y tallos jóvenes no lignificados, el heno es ligero. El heno debe conservarse protegido de las inclemencias del tiempo. Es un forraje utilizado para alimentar a animales herbívoros, mientras que la paja se utiliza únicamente como cama.

El heno está constituido por gramíneas, leguminosas y plantas silvestres
Como este heno está constituido por hierbas, ofrece un equilibrio perfecto entre carbono y nitrógeno. En comparación, la paja es muy rica en carbono. Durante la descomposición del heno, el suelo se nutrirá de manera perfectamente equilibrada. Mientras que, durante la descomposición de la paja, el nitrógeno del suelo se moviliza para este proceso, en detrimento de los cultivos. Esto puede provocar una falta de nitrógeno en las plantas hortícolas, que puede compensarse con la aportación de cortes de césped secos, orina, compost…Con el heno no hay ningún riesgo, ya que contiene solo lo necesario de carbono sin retener demasiado nitrógeno. Eso sí, hace falta que el heno sea de excelente calidad y que se haya almacenado en buenas condiciones…
El heno enriquece el suelo sin agotarlo como lo haría la paja. Al descomponerse, se transforma en humus mientras alimenta a los microorganismos. Por tanto, el heno es esencialmente útil para el suelo, no para los cultivos.
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¿Qué acolchado para el huerto?Las ventajas del fabuco
La principal ventaja del heno reside en su capacidad para enriquecer el suelo y aportar humus a lo largo del tiempo. En efecto, el heno se descompone durante varios meses. Su biodisponibilidad es, por tanto, relativamente lenta, pero muy interesante para el terreno gracias a su equilibrio carbono/nitrógeno.
Por eso, utilizar heno como acolchado aporta todas las ventajas del acolchado. Es un cubrimiento eficaz del suelo en varios aspectos:
- Permite espaciar los riegos porque retiene la humedad en el suelo y limita la evaporación del agua
- Reduce la proliferación de las malas hierbas, que se quedan sin luz; así, evita que se instalen de forma duradera
- Favorece la actividad biológica del suelo, ya que permite que los microorganismos se desarrollen y se alimenten
- Actúa como aislante frente al frío en invierno y frente al calor en verano
- Disminuye la erosión del suelo causada por los vientos o la lluvia
- Evita la formación de una costra superficial de encostramiento debido a las inclemencias
- Mantiene las hortalizas limpias
- Frena el desarrollo de las enfermedades, porque las verduras no están en contacto directo con el suelo.

El heno constituye un excelente acolchado para las plantas del huerto
Por supuesto, estas ventajas solo son válidas si el suelo se trabaja y se esponja, está bien aireado y estructurado, es suficientemente húmedo y ya se ha calentado. Acolchar con heno un suelo seco, apisonado y compacto será totalmente contraproducente.
Los límites y desventajas del heno
Por tanto, el heno es un mantillo tan interesante como los demás, pero también presenta algunos inconvenientes importantes. Para empezar, las limitaciones que genera en cuanto a transporte y manipulación. En efecto, un haz de heno es pesado y difícil de mover. Además, hay que disponer de espacio suficiente para almacenarlo bajo resguardo. Y conseguirlo puede resultar bastante complicado. Como el heno es un complemento alimenticio de primera calidad para el ganado bovino, los ovinos y los équidos, tu vecino agricultor siempre dará prioridad a sus animales. Y, en estas épocas de sequías recurrentes, el heno se convierte en un alimento muy demandado en verano. Así que, si un agricultor te suministra heno, los fardos pueden acabar dañados, o tener una calidad inferior por haberse almacenado en condiciones inadecuadas. ¡Y, por lo que respecta al heno que se vende en las jardinerías, a menudo alcanza precios prohibitivos!
Además de estos aspectos muy prácticos, el heno puede atraer o mantener plagas temibles. Más que otros mantillos. En efecto, para las babosas y caracoles, el heno es una verdadera bendición, ya que encuentran en él un refugio excelente frente a sus depredadores: cálido y acogedor. Las ratas topo y otros roedores del jardín pueden sentirse a gusto y proliferar bajo este “refugio de lujo”.

El heno, utilizado como mantillo, también presenta inconvenientes
Algunos jardineros creen que el acolchado de heno no es compatible con las siembras. En efecto, resulta poco evidente sembrar bajo esta capa protectora, sobre todo si se trata de semillas pequeñas. Para solucionar este problema, basta con abrir un surco empujando el heno hacia los lados, o simplemente retirar el heno durante el tiempo de sembrar. Después, se volverá a colocar cuando las plántulas hayan alcanzado una altura suficiente.
También se puede reprochar al heno que sea demasiado aislante, especialmente en primavera. Al distribuirse en capas gruesas, impide que el suelo se caliente. Este inconveniente no es exclusivo del heno y se puede achacar a todos los demás mantillos. Para corregirlo, basta con retirar el acolchado en primavera.
Por último, el principal inconveniente reside en la capacidad del heno para germinar. En efecto, el heno está compuesto por gramíneas, pero también por plantas anuales, bienales o vivaces, potencialmente ricas en semillas, que pueden germinar con facilidad y convertirse en adventicias tenaces.
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Los diferentes acolchados orgánicos¿Cómo y cuándo usar el fabuco?
Si dispone de heno de forma gratuita, puede probar siempre su uso como mantillo. Con algunas precauciones:
- Extienda su heno en otoño para que tenga tiempo suficiente para descomponerse antes de la primavera. De este modo, podrá alimentar de forma equilibrada su suelo durante el invierno. Después, a comienzos de la primavera, deje que el suelo se caliente para hacer allí sus semis y primeras plantaciones. Colocará su mantillo de heno cuando las plántulas estén suficientemente desarrolladas y las temperaturas empiecen a subir. Así, se evita la evapotranspiración y se conserva cierta humedad
- Instale su mantillo de heno sobre un suelo bien trabajado y descompactado y, sobre todo, desherbado
- Use el heno en una capa gruesa, de al menos 20 cm, y renueve el aporte durante la temporada (puede degradarse en 2 o 3 meses).
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