Purines en el jardín: ¿cuándo utilizarlas? ¿Cómo dosificarlas y aplicarlas?
La guía completa de uso de los diferentes purines en el jardín y el huerto
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Quien cultiva su jardín o su huerto de forma biológica conoce necesariamente los purines de plantas. Los purines, que se quieren como preparados naturales, ricos en nutrientes, en minerales y en sustancias activas, son auténticos elixires para tus cultivos. En efecto, estos purines de ortiga u otras plantas disfrutan de una acción curativa innegable, acompañada además de una acción preventiva. Dicho esto, aunque se trate de extractos vegetales totalmente naturales, conviene tener prudencia. Su uso debe respetar las mismas normas que los productos del comercio, tanto en lo relativo a las precauciones de empleo como al modo de dosificar y aplicar.
Descubre cómo dosificar y aplicar los distintos purines de plantas según el uso que quieras darles.
¿Qué purines para qué usos?
Los purines son preparados naturales a base de extractos de plantas, silvestres o cultivadas, ideales para el mantenimiento y el cuidado del jardín y del huerto. Son una alternativa biológica a los productos de síntesis. Aunque en el comercio existen purines listos para usar para jardineros con poco tiempo, los purines de plantas siguen siendo relativamente fáciles de preparar. Basta con dejar fermentar, durante varios días o incluso varias semanas, hojas, tallos, flores o raíces de plantas en agua de lluvia. Se cuela y ¡ya está!
Las ventajas de los purines de plantas
El purín de plantas se distingue de la decocción, que consiste en poner las plantas a hervir en agua. Y para obtener una infusión de plantas, se añaden las plantas al agua previamente hervida y se deja infusionar durante al menos dos días. Pero volvamos a nuestros purines…
Los purines aportan distintas ventajas según su composición. Así, pueden considerarse como fortalecedores para las plantas, gracias a su riqueza en elementos nutritivos. Son, en cierto modo, fertilizantes naturales. Otros tendrán una acción protectora frente a los insectos perjudiciales, ya sea como repelente o como insecticida. Otros purines demuestran ser eficaces contra las principales enfermedades criptogámicas, como el‘oídio o el mildiu. Por lo tanto, son antifúngicos eficaces. Por último, los purines también permiten enmendar y nutrir el suelo gracias al aporte de sustancias nutritivas como el nitrógeno.

Además de sus propiedades insecticidas y fungicidas, el purín de ortiga fertiliza el suelo
Los diferentes purines de plantas y sus usos
Hagamos un pequeño inventario, muy rápido, de los distintos purines de plantas que se pueden preparar para el jardín:
- El purín de ortiga: es, sin duda, el purín más versátil en el jardín, ya que es a la vez un estimulante del crecimiento por su riqueza en nitrógeno y un repelente contra los pulgones, las altisas y los ácaros. El purín de ortiga también ayuda a desarrollar las defensas de las plantas y a favorecer su enraizamiento, al tiempo que previene las enfermedades criptogámicas. Además, es un excelente activador del compost.
- El purín de consuelda: en prevención, el purín de consuelda estimula la vegetación y refuerza las defensas frente a los insectos y las plantas. También es un activador de compost
- El purín de cola de caballo: por su riqueza en potasio, el purín de cola de caballo permite prevenir y combatir el mildiu, la roya, la podredumbre gris, la moniliosis, la bolsa del melocotonero. Además, tiene efecto sobre el crecimiento de las plantas
- El purín de helecho águila: ante todo es un excelente repelente contra los pulgones, las babosas y los caracoles, las gusanos alambre, pero también un tratamiento preventivo contra el oídio y la roya
- El purín de tomates: puede ser utilizado como fertilizante, pero también como repelente contra las altisas, la oruga de la col y la mosca de la zanahoria. También es eficaz para eliminar los pulgones
- El purín de diente de león: rico en potasio, silicio y fósforo, el purín de diente de león contribuye al crecimiento de las plantas y, por tanto, a su resistencia frente a las enfermedades
- El purín de tanaceto: es ideal para ahuyentar las moscas blancas, las moscas de las verduras y los otiorrincos, los escarabajos de la patata, las carpocapsas y las piéridas... o también para combatir la roya y el mildiu
- El purín de ruibarbo: es, ante todo, un repelente contra los insectos, especialmente contra los pulgones
- El purín de Artemisa: resulta muy eficaz contra los ácaros, las babosas y los caracoles, la piéride de la col, la mosca de la zanahoria, las altisas, las orugas….
- El purín de hojas de saúco: tiene propiedades repelentes contra la topo, el topillo, el campañol, pero también contra insectos como las orugas y los pulgones
- El purín de pieles de plátano: se trata de un fertilizante natural rico en potasio
- El purín de hiedra: se conoce por sus cualidades repelentes y insecticidas contra los pulgones, las moscas blancas y los ácaros
- El purín de lavanda: es excelente como repelente contra los insectos.
Esta lista no es exhaustiva y existen otros purines con propiedades estimulantes o insecticidas.
¿Cuándo poner purín en el jardín?
Siguiendo el uso que se busca, los purines de plantas se utilizan principalmente desde la primavera hasta principios de otoño. En efecto, un purín con propiedades estimulantes para el crecimiento, la floración y la fructificación se emplea en primavera y en verano. Pero también se puede usar a comienzos de otoño, cuando muchas plantas se preparan para afrontar el invierno haciendo algunas reservas. Los purines eficaces como repelentes o insecticidas se pulverizan antes de las invasiones primaverales y durante todo el periodo de apareamiento y de vida de los insectos, que varía según las especies.
En cambio, es esencial aplicar el purín en un día sin lluvia y sin sol. En efecto, estos purines se lixivian y no resisten demasiado los rayos del sol si son intensos. Por eso, antes de pulverizar los purines, se recomienda consultar el boletín meteorológico. En cuanto a la aplicación, se realizará mejor por la tarde o muy temprano por la mañana.
Nunca se aplican los purines sobre suelos secos ni sobre plantas que estén sufriendo estrés hídrico. Por lo tanto, es preferible contar con un suelo fresco para reforzar la eficacia de los purines.
En general, la aplicación de los purines de plantas se renueva cada 15 días. Pero sin excesos, porque, debido a su concentración en sustancias activas, pueden producir el efecto contrario al que se busca.
Por último, quizá sea útil recordar que hay que tomar precauciones de uso para utilizar los purines, incluso si son productos naturales. Es mejor ponerse guantes y una mascarilla, y mantenerlos fuera del alcance de los niños.
¿Cómo dosificar y aplicar los diferentes purines de plantas?
Según el uso que quieras dar a estos purines, la aplicación puede hacerse de dos maneras: mediante pulverización o mediante riego en la base de la planta.
Una pulverización o un riego
Así, si tu purín se utiliza como estimulante del crecimiento, como preventivo frente a ciertas enfermedades o como repelente o insecticida para luchar contra las plagas, la pulverización es el método más recomendado. Por lo general, se pulveriza sobre todo el follaje, pero, si hay ataque de parásitos, también conviene vaporizar los tallos y el envés de las hojas.
En cambio, si utilizas tu purín de plantas como activador de la vida microbiana del suelo o como enmienda, es preferible regar directamente en la base de la planta. Y si utilizas el purín como activador del compost, se riega directamente el montón.

Los purines de plantas se aplican mediante pulverización foliar o riego en la base
¿Qué dosis para los purines de plantas?
Además del modo de aplicación, con los purines de plantas, es esencial vigilar la dosis correcta. En general, todos los purines se usan diluidos en agua, si es posible de lluvia. De hecho, aunque sean perfectamente biológicos, estos purines están especialmente concentrados en nutrientes y minerales. Una aportación demasiado elevada podría ser perjudicial para las plantas.
Esta dilución depende sobre todo del uso que vayas a hacer del purín en el jardín o en la huerta. Te presento las distintas dosis que hay que respetar para los purines más habituales. Para que te hagas una idea, diluir al 10 % significa mezclar 1 litro de purín con 9 litros de agua; diluir al 20 % quiere decir 2 litros de purín con 8 litros de agua…
- El purín de ortiga se diluye al 10 o al 20 % en riego o en pulverización foliar
- El purín de consuelda se diluye al 5 % en pulverización foliar y al 20 % en riego
- El purín de cola de caballo se diluye al 5 % para reforzar las plantas jóvenes y al 20 % en los árboles frutales
- El purín de helecho se utiliza puro como tratamiento curativo y diluido entre un 5 y un 10 % como preventivo
- El purín de Artemisa se diluye al 10 %, y se pulveriza sobre el follaje
- El purín de ruibarbo se utiliza diluido al 10 o al 20 %
- El purín de tanaceto se utiliza generalmente sin diluir
- El purín de saúco es muy eficaz diluyéndolo al 10 %
- Los purines de lavanda y de diente de león se diluyen al 20 %
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