Los crisantemos son plantas perennes muy apreciadas por su floración estival o otoñal. Ofrecen de junio hasta las heladas una gran cantidad de flores simples o en pompón, en colores variados y luminosos. Para optimizar esta floración y permitir que la planta se desarrolle con fuerza, la poda y el pinzado son indispensables. Si se realizan correctamente, estas técnicas favorecen un crecimiento sano, potencian la floración y pueden incluso alargar la vida de estas hermosas perennes. ¡Sigue nuestro tutorial para hacer los mejores gestos!

¿Por qué pinzar los crisantemos?
El pinzado favorece la ramificación de los tallos secundarios y un porte más denso. Tus crisantemos se verán más tupidos y, por tanto, más resistentes ante las inclemencias meteorológicas. Tal vez incluso se ahorrará un tutoraje poco estético y producirán más brotes floríferos. Al estar más tupidos, también tienden menos a “tumbarse”.
¿Cuándo y cómo pinzar los crisantemos?
Pinza la punta de los tallos terminales de tus crisantemos en primavera, hacia mediados de mayo, es decir, 2 a 3 semanas después de la plantación. También te recomendamos pinzarlos durante la temporada hacia el mes de julio para obtener un mayor número de flores.
El pinzado consiste en retirar la parte superior del nuevo brote una vez que haya alcanzado aproximadamente 15 cm de altura. Al hacer este gesto, animas a la planta a ramificar más, lo que al final permitirá una floración más densa y abundante. El pinzado se realiza sujetando la punta del brote entre el pulgar y el índice y pellizcándola para retirarla. Asegúrate de dejar al menos dos pares de hojas en el tallo para estimular la ramificación:
- Para obtener un ejemplar más compacto, conserva solo 5 a 8 tallos fuertes y en junio recorta los brotes jóvenes a 10 a 15 cm
- Retira también las flores marchitas a medida que aparezcan para animar a la planta a producir nuevas y prolongar la duración de la floración

¿Por qué podar los crisantemos?
Una poda anual de los crisantemos es importante. Permite que estas bonitas flores de otoño mantengan un porte bonito bien en forma de mata y favorece la aparición de nuevas flores.
¿Cuándo y cómo podar los crisantemos?
La poda se realiza al inicio de la primavera, justo cuando ya han pasado los riesgos de heladas. En este periodo, la planta sale de su fase de latencia invernal y se prepara para una nueva temporada de crecimiento. Con una simple limpieza de primavera puede ser suficiente. Para ello, con ayuda de un podador —bien afilado y desinfectado—, limítate a podar en la base, en marzo-abril, los tallos secos o muertos, al reiniciar la vegetación. Así se “refresca” la mata. Una poda más severa en marzo permite mantener un porte compacto y bien ramificado. Para podar:
- Desinfecta el podador con alcohol para evitar la propagación de enfermedades
- Elimina los tallos muertos y secos o
- Recorta la mata a unos 20 cm del suelo
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Material necesario
- Un podador bien afilado y limpio (desinfectado con alcohol al 70 °C)
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