El platanero, con su porte tropical y sus grandes hojas majestuosas, es una planta muy apreciada en los jardines y en las terrazas. Sin embargo, tiene una tendencia natural a producir brotes (o retoños), brotes que emergen en la base de la planta madre. Estos retoños pueden separarse para crear nuevas plantas y favorecer un mejor crecimiento del platanero principal. Descubre nuestros consejos para ayudarte paso a paso, para dividir un platanero, cuidando tanto la planta madre como sus retoños.

Plataneros en el jardín

¿Por qué dividir un platanero?

  • Para crecer, los retoños consumen muchos nutrientes, desviándolos de la planta madre, lo que puede frenar su crecimiento.
  • Además de estar más sano, un platanero sin retoños invasivos suele ser más armonioso en un jardín pequeño o en una maceta, salvo que tengas espacio como en la foto de arriba.
  • Separar los retoños te permite multiplicar tus plataneros fácilmente.

¿Cuándo dividir un platanero?

El momento ideal para dividir un platanero es en primavera, hacia el mes de mayo, cuando la planta está en pleno crecimiento. Elige un día sin un sol intenso, porque los plataneros recién divididos son sensibles al sol y al calor.

¿Cómo separar los retoños?

Material necesario para dividir un platanero

Pasos para la división

1- Riega abundantemente la planta madre uno o dos días antes de la división. Esto aflojará el suelo y facilitará la extracción.

2- Observa e identifica los retoños listos para dividir: el retoño debe medir al menos 30 cm de altura y tener algunas hojas bien formadas (no amarillas y sanas). Asegúrate de que el retoño tenga sus propias raíces, visibles alrededor de la base. Un retoño sin raíces tiene pocas posibilidades de sobrevivir por sí solo.

Un joven retoño de platanero
Retoño de platanero

3- Libera con cuidado la base del retoño con las manos o con una pala pequeña para exponer la unión entre la planta madre y el retoño.

4- Con ayuda de una pala o de un cuchillo bien afilado o de un seccionador, separa el retoño de la planta madre cortando limpio en la base. Desentiérralo con delicadeza, intentando conservar tantas raíces como sea posible en el retoño.

5- Una vez separado el retoño, inspecciona las raíces. Corta las que estén dañadas o sean demasiado largas.

Replantar el retoño en terreno abierto

1- Elige un lugar soleado, protegido de los vientos fuertes.

2- Afluja la tierra a una profundidad de 30 cm e incorpora compost o estiércol bien descompuesto para enriquecer el suelo. Si el suelo es pesado, mezcla 1/2 de tierra de jardín con 1/2 de sustrato, y después añade compost y arena gruesa. Si es necesario, eleva ligeramente la zona de plantación.

3- Cava un agujero lo bastante grande para alojar las raíces del retoño sin doblarlas. Vierte una capa de drenaje (puzolana o grava o bolas de arcilla) en el fondo del agujero, añade un poco de tierra encima y, luego, coloca el retoño en el centro, asegurándote de que su base quede al nivel del suelo.

4- Rellena el agujero con tierra, compacta ligeramente para estabilizar el retoño y forma un cuenco alrededor de la planta para facilitar el riego.

5- Riega abundantemente justo después de la plantación. Mantén el suelo ligeramente húmedo, pero sin excesos, sobre todo durante las primeras semanas.

6- Aplica acolchado orgánico (virutas de madera u hojas secas, etc.) alrededor de la base del retoño para mantener la humedad, reducir el crecimiento de las malas hierbas y proteger las raíces de las variaciones de temperatura.

Replantar el retoño en maceta

1- Utiliza una maceta de al menos 20-30 cm de diámetro para dejar espacio a las raíces y que puedan desarrollarse. Asegúrate de que tenga agujeros de drenaje en el fondo para evitar la acumulación de agua.

2- Añade, en el fondo de la maceta, una capa de bolas de arcilla o de fragmentos de tiestos de barro cocido.

3- Mezcla sustrato universal de buena calidad con, si es posible, tierra de jardín y compost. Añade también arena gruesa o perlite para garantizar un buen drenaje. Incorpora este sustrato en la mitad de la maceta.

4- Coloca el retoño en el centro de la maceta, asegurándote de que la base del platanero quede al mismo nivel que la superficie del sustrato.

5- Rellena el espacio vacío con sustrato, compacta ligeramente para estabilizar la planta, pero sin apretar demasiado la tierra para no dañar las raíces.

6- Riega generosamente hasta que el agua salga por los agujeros de drenaje. Después, mantén el sustrato ligeramente húmedo, pero no encharcado.

7- Coloca la maceta en media sombra durante las primeras semanas para permitir que el retoño se adapte, y después muévela progresivamente a un lugar más soleado.

dividir un platanero
Varias divisiones sucesivas de un platanero (una división al año)

Cuidados para la planta madre después de la división

  • Reduce ligeramente los riegos durante unos días para limitar el estrés hídrico.
  • Aporta un abono orgánico o un compost ligero para compensar la pérdida de nutrientes debida a la división.

Preguntas frecuentes sobre la división del platanero

1. ¿Qué hacer si el retoño no tiene raíces?
Lo mejor es esperar a que desarrolle un sistema radicular antes de separarlo. Puedes intentar replantarlo en un sustrato húmedo y vigilar de cerca su evolución, pero las posibilidades de supervivencia son bajas.

2. ¿Puedo dividir un platanero en maceta?
Sí, es totalmente posible. Solo asegúrate de que la maceta sea lo bastante grande para que la planta madre y los retoños puedan desarrollarse hasta el momento de separarlos.

3. ¿Cuánto tiempo necesita el retoño para enraizar?
Depende de las condiciones de cultivo, pero en general, el retoño empieza a enraizar bien después de 4 a 6 semanas.