La Glycine tubéreuse, también conocida como Apios americana, es una planta trepadora nativa de América del Norte. Apreciada por sus bonitas flores y sus tubérculos comestibles, a menudo se cultiva por su aspecto ornamental. En cocina, los tubérculos de la Glycine tubéreuse son un auténtico tesoro: ricos en proteínas y en nutrientes, aportan un sabor suave y una textura que recuerda a la patata.
Cultivar la glycine tubéreuse en el jardín
El cultivo de la Glycine tubéreuse es relativamente sencillo. Esta planta prefiere suelos húmedos y bien drenados, y una ubicación soleada o parcialmente a la sombra. Puede plantarse en primavera, enterrando los tubérculos a unos pocos centímetros de profundidad. La Glycine tubéreuse es rústica y resiste bien el frío, por lo que es una opción ideal para los jardines de clima templado. Su crecimiento es rápido, y puede alcanzar varios metros de altura, así que necesita un soporte para trepar.
Sin embargo, tendrás que esperar al menos 2 o 3 años después de la plantación de tu Apios para empezar a poder recolectar sus tubérculos durante todo el año, según tus necesidades. Los tubérculos de esta “patata en racimo” solo se conservan durante unas pocas semanas en un lugar fresco. ¡Así que consúmelos lo antes posible!
¿Lo sabías?: la glycine tubéreuse también puede llamarse Pénac d’Amérique, Haricot patate, Patate en chapelet o Haricot pomme de terre.

Recolección y conservación de los tubérculos
- Periodo de recolección: los tubérculos de Glycine tubéreuse suelen estar listos para recolectarse en otoño, después del amarilleamiento y el marchitamiento del follaje. Esto indica que la planta ha terminado su ciclo de crecimiento.
- Desenterrar con cuidado: utiliza una horquilla de doble filo para desenterrar los tubérculos. Excava con atención alrededor de la base de la planta, procurando no dañarlos. A menudo están unidos por cordones subterráneos y pueden repartirse en una zona bastante amplia.
- Selección de tubérculos: elige tubérculos firmes y sin señales de podredumbre ni de daños. Los tubérculos pequeños pueden replantarse para favorecer el crecimiento de nuevas plantas el año siguiente.
Para conservar bien los tubérculos, empieza por limpiarlos cepillándolos con delicadeza para retirar la tierra. Evita lavarlos con agua, ya que la humedad puede favorecer la podredumbre durante el almacenamiento. Después, deja que los tubérculos se sequen al aire libre durante unos días en un lugar fresco y seco.
La conservación de los tubérculos se realiza en un lugar fresco, oscuro y bien ventilado, como una bodega o un cuarto para alimentos. Puedes envolverlos en papel de periódico o colocarlos en cajas con arena o turba para mantenerlos frescos y reducir la pérdida de humedad. Por último, revisa los tubérculos con regularidad durante el invierno para asegurarte de que no se deshidratan y de que no aparecen señales de podredumbre. Elimina en seguida los tubérculos dañados para evitar que la podredumbre se propague.
¿Cuál es el rendimiento de la Glycine tubéreuse?
Un solo ejemplar de Glycine tubéreuse puede producir varios kilos de tubérculos en una temporada de crecimiento. En condiciones óptimas, algunos ejemplares pueden producir hasta 5 kilos o más. Sin embargo, estos resultados pueden variar bastante según el entorno y los cuidados aplicados a la planta.
Para obtener una cosecha de varios kilos al año, se recomienda plantar varios ejemplares de Glycine tubéreuse. Plantando aproximadamente 3 a 5 plantas, podrías esperar una cosecha abundante, sobre todo si las plantas están bien cuidadas y las condiciones de crecimiento son favorables.
La Glycine tubéreuse en cocina: un mundo de posibilidades
Los tubérculos de la Glycine tubéreuse pueden utilizarse de diversas maneras en cocina. Son excelentes hervidos, fritos o incluso transformados en puré. Su sabor delicado combina muy bien con muchos perfiles de sabor: desde hierbas aromáticas hasta especias. Ricos en fibra y proteínas, constituyen una alternativa excelente a las patatas y a otros tubérculos más comunes.
Receta: puré de Glycine tubéreuse con ajo y hierbas
Ingredientes:
- 500 g de tubérculos de Glycine tubéreuse
- 2 dientes de ajo
- 1 manojo de hierbas frescas (perejil, cebollino, tomillo)
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
Preparación:
- Lava y pela los tubérculos de glycine tubéreuse.
- Córtalos en trozos y cocínalos en agua hirviendo con sal hasta que estén tiernos.
- Escurre los tubérculos y tritúralos hasta obtener un puré.
- Añade el ajo machacado, las hierbas finamente picadas, un chorrito de aceite de oliva, sal y pimienta.
- Mezcla bien y sirve caliente.
Comentarios