¿Busca un método sencillo para multiplicar sus plantas? El esquejado en agua es una técnica llena de promesas: es simple, económica y le permite observar en directo la aparición de las raíces. Atrae tanto a jardineros principiantes como a los más experimentados por su transparencia natural en el proceso de crecimiento. Sumerja los tallos sanos en un recipiente con agua, cambie el agua con regularidad, tenga paciencia… y observe cómo se desarrollan las raíces. ¿Por qué no probar la experiencia desde hoy?

¿Cuándo se hace el esquejado en agua?

El esquejado en agua es especialmente eficaz durante la época vegetativa, generalmente en primavera y en verano. De hecho, muchas plantas activas producen raíces en pocas semanas, a menudo en tres a cuatro semanas. Durante este período, la energía de la planta se orienta al crecimiento, lo que facilita el enraizamiento. Aunque algunos usos permiten hacer esquejados en agua durante todo el año en ciertas plantas de interior, merece la pena aprovechar las condiciones óptimas de luz y calor naturales.

¿Qué tipo de esqueje usar para la técnica en agua?

En el esquejado en agua, en general se prefieren tallos herbáceos o semiduros (tallos que han empezado a endurecerse, pero que todavía son flexibles, tomados a mediados de verano). Estos tallos jóvenes y flexibles emiten raíces con más facilidad. No se trata de diferenciar según la «madurez» del tallo, sino de elegir un tramo sano, sin flores y sin parásitos.

El esqueje debe incluir al menos un nudo sumergido, ya que en esos puntos es donde las raíces aparecen de forma natural. Es posible que algunos árboles leñosos enraícen peor en agua, pero ciertas herbáceas comunes, como fittonia, misère o pothos, se adaptan perfectamente.

¿Qué plantas se esquejan bien en agua?

Plantas fáciles de esquejar en agua

Aquí tiene una selección de plantas de interior y de jardín que enraízan muy bien en agua. ¡Perfectas para empezar!

Plantas de interior

  • Pothos (Epipremnum aureum)
  • Misère (Tradescantia)
  • Monstera adansonii
  • Philodendron scandens
  • Fittonia
  • Syngonium
  • Coleus (Solenostemon)
  • Clorofito (planta araña)

Plantas aromáticas o de jardín

  • Albahaca
  • Menta
  • Orégano
  • Tomillo (joven)
  • Estragón
  • Geranio odorante
  • Sauce (ramas jóvenes)

Consejo : prefiera tallos jóvenes y no florecidos, y asegúrese de que un nudo quede sumergido para favorecer la aparición de las raíces.

Un gran número de plantas de interior se esqueja fácilmente en agua.
Un gran número de plantas de interior se esquejan bien en agua: Pothos, Ficus elastica, Clorofito, Philodendron, Tradescantia, Dracaena...

El material necesario

  • un recipiente transparente (vaso o jarrón) para seguir la evolución de las raíces (el agua debe permanecer clara).
  • un cortasetos limpio y desinfectado, para realizar un corte limpio y evitar riesgos de infección.
  • agua a temperatura ambiente, si es posible con poca cal o, mejor aún, agua de lluvia.
  • (opcional) un pequeño trozo de carbón vegetal en el fondo del recipiente, para mantener el agua limpia.

Pasos para esquejar en agua

  1. Tome el esqueje de un tallo sano, de unos 10 a 15 cm, realizando un corte en bisel justo debajo de un nudo, y elija un tallo sin flores ni parásitos.
  2. Elimine las hojas de la parte baja: retire las que podrían quedar sumergidas en el agua para evitar la pudrición y concentrar la energía en las raíces.
  3. Sumerja la base en agua, lo suficiente para que al menos un nudo quede sumergido, es decir, donde las raíces emergerán de forma natural.
  4. Coloque el recipiente en un lugar luminoso, pero protegido del sol directo (idealmente alrededor de 18 °C a 20 °C según las fuentes).
  5. Vigile y cambie el agua con regularidad: sustitúyala cada dos a diez días, o en cuanto se vuelva turbia. El carbón puede ayudar a mantener la claridad.
  6. Tenga paciencia: en algunas plantas muy fáciles, las raíces pueden aparecer en pocos días, pero en general hay que contar con tres a cuatro semanas, o incluso más. Observe las primeras señales: pequeños puntos blancos y, después, raíces más visibles.
  7. Detecte un posible fracaso si el tallo se oscurece o si caen las hojas: en ese caso, deseche el agua, limpie el material y vuelva a intentarlo.
Pasos del esquejado en agua de un Coleus
Pasos del esquejado de un coleus en agua (imágenes generadas por IA)

Después del esquejado: cuidados y mantenimiento

Cuando las raíces alcancen aproximadamente 3 cm a 5 cm, o una pulgada (2,5 cm), es el momento de pasar a la siguiente etapa: el trasplante al sustrato.

Plante con cuidado el esqueje en un sustrato ligero y aireado —una mezcla de sustrato que incorpore perlita, corteza de madera o fibras de coco permite una buena circulación del aire y facilita la adaptación de las raíces de agua al nuevo medio. Riegue de forma moderada para mantener la humedad sin encharcar, y coloque la planta en un lugar luminoso, pero con luz indirecta.

Raíces muy visibles de un esqueje en agua
¡Uf! Ya es hora de trasplantar este joven esqueje a un sustrato ligero.

Puntos clave para recordar

  • El éxito depende de un buen corte, un nudo sumergido, una agua clara y renovada, y una paciencia bien gestionada.
  • Los errores más comunes incluyen el agua estancada, la exposición directa al sol o la toma de tallos demasiado viejos.
  • Las plantas más adecuadas suelen ser las herbáceas; los leñosos o las suculentas enraízan con más dificultad mediante este método.
  • Una vez en tierra, ajuste el sustrato y los cuidados para que las raíces se adapten progresivamente.

¡Anímese, pruébelo con un tallo de su planta favorita y observe la magia de cómo se forman las raíces día tras día!