El amélanchier, este arbusto encantador de flores blancas, ofrece una floración primaveral, bayas apetitosas y un follaje otoñal colorido. El amélanchier no es solo un arbusto ornamental; también desempeña un papel ecológico importante. Sus bayas nutritivas son una fuente de alimento para la fauna, y sus flores atraen a las abejas y las mariposas, contribuyendo a la biodiversidad del jardín. Exploremos en este tutorial la forma más sencilla de multiplicarlo: el esquejado, una técnica a la vez simple y eficaz.

Lee la ficha de familia sobre el amélanchier para saber más.

Floración amelanchier
Los amélanchiers tienen muchas ventajas en el jardín

¿Por qué multiplicar el amélanchier?

Multiplicar el amélanchier tiene varias ventajas. En primer lugar, es una forma económica de propagar este arbusto sin tener que comprar plantas nuevas. Además, el amélanchier, con sus brillantes flores blancas en primavera y sus atractivas bayas para la fauna, aporta al jardín un valor estético y ecológico indiscutible. Al multiplicar el amélanchier, los jardineros también pueden conservar las variedades existentes.

Las diferentes técnicas de multiplicación

Hay varios métodos para multiplicar el amélanchier: el esquejado, el acodo y la separación de brotes de raíz (drageones). Cada una de estas técnicas tiene sus propias ventajas y puede elegirse según las necesidades concretas del jardinero y las condiciones del jardín.

  • El esquejado : Es el método más eficaz para multiplicar el amélanchier. Consiste en tomar una rama de la planta madre para enraizarla y formar una nueva planta. Este método es especialmente eficaz para conservar exactamente las características de la planta original.
  • El acodo : El acodo es un método de multiplicación que estimula la formación de raíces en una parte de la planta que sigue unida a la planta madre.
  • La separación de drageones : Los drageones son brotes que emergen del sistema radicular del amélanchier y pueden separarse para formar nuevas plantas.

El acodo es ideal para ramas bajas y flexibles, mientras que la separación de drageones se adapta a las plantas que producen rechazos naturalmente. Estas técnicas permiten conservar las características de la planta madre y, además, son relativamente sencillas de realizar. Centrémonos principalmente en el esquejado, para el que basta con cortar tallos semileñosos, aportando pasos detallados y consejos para lograr que esta técnica de multiplicación salga bien.

¿Cuándo esquejar?

El esquejado del amélanchier, aunque es relativamente sencillo, requiere una preparación minuciosa para garantizar el éxito. El momento ideal para tomar los esquejes suele ser a finales de verano o al inicio del otoño. Es importante evitar los periodos de calor intenso o de heladas, ya que pueden estresar la planta y reducir las posibilidades de que el esquejado prospere.

cuándo esquejar
El final del verano y el inicio del otoño son las mejores épocas para esquejar

¿Cómo esquejar?

Al tomar esquejes del amélanchier, elige ramas sanas y vigorosas. Los esquejes deben contar con varios nudos, de los cuales saldrán las nuevas raíces. Selecciona brotes semileñosos, es decir, ni demasiado jóvenes ni demasiado maduros, ya que presentan un equilibrio óptimo entre flexibilidad y robustez.

  • Usa un cortaúñas limpio y afilado para cortar segmentos de 15 a 20 cm de largo. Realiza el corte en diagonal, justo por debajo de un nudo, para maximizar la superficie de enraizamiento.
  • Retira las hojas de la mitad inferior de cada esqueje para reducir la pérdida de agua por transpiración.
El esquejado de un amélanchier
  • Si usas una hormona de enraizamiento, sumerge el extremo cortado de los esquejes en la solución o en el polvo.
  • Llena macetas o bandejas con bolas de arcilla en los primeros centímetros y, después, una mezcla de turba y perlita.
  • Haz un agujero en el sustrato con un lápiz o un palito e introduce con cuidado el esqueje, asegurándote de que varios nudos queden por debajo de la superficie del sustrato.
Cómo esquejar el Amélanchier
  • Riega ligeramente el sustrato para humedecerlo, sin saturarlo.
  • Coloca las macetas en un lugar donde los esquejes reciban luz indirecta. Evita la exposición a sol directo, que podría desecar los esquejes.
  • Para mantener una humedad elevada, cubre las macetas con una bolsa de plástico transparente o colócalas bajo una campana de cristal. Asegúrate de ventilar de forma regular para evitar la aparición de moho y comprueba que las hojas no toquen las paredes del cristal o del plástico.
Lograr el esquejado del Amélanchier

Los primeros signos de enraizamiento pueden tardar varias semanas. Durante ese tiempo, mantén el sustrato ligeramente húmedo. Evita regar en exceso, porque un sustrato encharcado puede provocar la pudrición de los esquejes.

Pasadas algunas semanas, prueba con cuidado la resistencia de los esquejes tirando ligeramente. Si notas resistencia, es señal de que las raíces empiezan a formarse. Una vez que los esquejes estén bien enraizados, pueden trasplantarse a un sustrato más rico y exponerse progresivamente a condiciones de luz y temperatura más variadas para aclimatarlos a su futuro entorno exterior.

Mantenimiento

Después de lograr el esquejado del amélanchier, es crucial proporcionar los cuidados adecuados :

  • Riego: desempeña un papel vital en la supervivencia de los esquejes. Es importante mantener el sustrato de forma uniformemente húmeda, pero no encharcada. Utiliza un pulverizador para humedecer el sustrato con suavidad sin alterar los esquejes.
  • Luz: cuando los esquejes empiecen a mostrar señales de un crecimiento vigoroso, puedes acostumbrarlos poco a poco a condiciones de luz más intensas.
  • Fertilización: en las primeras fases tras el esquejado, evita fertilizar los esquejes. Pasados algunos meses, cuando los esquejes ya estén bien establecidos, empieza a aplicar un abono equilibrado y a dosis bajas para favorecer un crecimiento sano.

Cuando los esquejes sean lo bastante fuertes, inicia el proceso de aclimatación para prepararlos para la vida en exterior. Colócalos fuera durante algunas horas al día, en un lugar resguardado, y luego aumenta progresivamente la duración y la intensidad de la exposición.

Material

Necesitarás :

  • Un corta-ramas limpio y bien afilado para tomar los esquejes. Es esencial que el corta-ramas esté desinfectado para evitar la transmisión de enfermedades.
  • Un sustrato de esquejado, como una mezcla de turba y de perlita, que favorece el drenaje a la vez que retiene la humedad necesaria.
  • Bolas de arcilla para poner en el fondo de la maceta.
  • Macetas o bandejas de esquejado para colocar los esquejes.
  • Una hormona de enraizamiento, aunque es opcional, puede aumentar las probabilidades de éxito del esquejado.
  • Un pulverizador para mantener la humedad de los esquejes.