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Todo lo que necesitas saber sobre el arce japonés en 15 preguntas

Todo lo que necesitas saber sobre el arce japonés en 15 preguntas

Preguntas frecuentes sobre Arce japonés: consejos y respuestas

Contenido

Modificado el 27 de enero de 2026  por Arthur 6 min.

El Arce del Japón, representado principalmente por las especies Acer palmatum y Acer japonicum, es un arbusto refinado originario de Asia. Se aprecia por su follaje palmeado, delicadamente recortado, que ofrece una paleta de colores que se va transformando del verde tierno al rojo encendido a lo largo de las estaciones. Este árbol es un elemento central de los jardines japoneses y zen, y su crecimiento lento le permite adaptarse perfectamente a espacios pequeños e incluso al bonsái. El tamaño y la forma varían considerablemente según las variedades: desde el pequeño arbusto hasta el gran árbol, con algunas especies que presentan una porte llorón muy elegante. ¿Quiere plantar un arce del Japón, pero tiene un montón de preguntas? Desde la plantación hasta la poda, pasando por las enfermedades más comunes, descubra todo lo que necesita saber para cultivar este árbol tan gráfico que aporta una personalidad singular al jardín o a la terraza.

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Dificultad

¿Cuáles son las características del arce japonés?

El arce japonés (principalmente Acer palmatum y Acer japonicum y sus variedades) es un arbusto refinado, de la familia de las Sapindaceae originario de Asia. Con su follaje palmeado delicadamente dividido que cambia de color a lo largo de las estaciones, pasando del verde tierno al amarillo dorado o al rojo incandescente en otoño, es un elemento central de los jardines japoneses y zen. Con un crecimiento lento, se adapta perfectamente a espacios pequeños. Su tamaño y porte son muy variables según las variedades. Suele medir entre 1,50 y 6 metros de altura al alcanzar la madurez, y a veces hasta 10 m en condiciones óptimas. Algunas especies presentan un porte llorón muy elegante o en forma de cúpula, como el Acer palmatum ‘Dissectum Garnet’. La mayoría de los arces japoneses pueden alcanzar como máximo 10 metros de altura y de anchura. También puede cultivarse en maceta o podarse como bonsái o en niwaki para acentuar su aspecto escultórico.

Arce japonés - Acer palmatum 'Dissectum Garnet'

¿El arce japonés crece rápido?

No. El arce japonés es un árbol de crecimiento moderado y lento. Una de sus características es lo que lo convierte en un árbol adecuado para jardines pequeños o para el cultivo en maceta. Aunque con el tiempo puede alcanzar un tamaño considerable, no lo hará en pocos años. Crece entre 15 y 30 cm al año. Este crecimiento lento le permite desarrollar un porte elegante y vivir durante mucho tiempo.

¿Dónde colocar un arce japonés?

Planta tu arce japonés en un lugar semi sombreado a sombreado, protegido del sol abrasador y de los vientos fríos y desecantes que dañan sus delicadas hojas. El arce del Japón prefiere una exposición a media sombra, sobre todo en las regiones cálidas. Puede tolerar el pleno sol en climas más frescos, pero es importante protegerlo de los vientos fuertes y de las heladas tardías.

Arce japonés plantado en terreno abierto

¿Cuál es la mejor période para plantar un arce japonés?

El otoño es la mejor época para plantar un arce japonés. Las temperaturas más frescas y las lluvias más frecuentes del otoño favorecen el enraizamiento. En las regiones muy húmedas, sin embargo, es preferible plantar en primavera, idealmente entre marzo y abril.

¿Qué tipo de suelo para un arce japonés?

El arce japonés prefiere un suelo ácido a neutro, rico en humus, bien drenado y fresco. Evite los suelos calcáreos, ya que amarillean las hojas (clorosis). También es importante evitar los suelos demasiado pesados o arcillosos que retienen el agua, ya que esto puede provocar problemas de enfermedades criptógamas. Florecerá en una mezcla de tierra de jardín, de compost bien descompuesto, de tierra de brezo, y de arena gruesa para un buen drenaje.

¿El arce necesita mucha agua?

El arce japonés aprecia un suelo fresco, pero sin exceso de humedad. Riegue regularmente, sobre todo en verano y en épocas secas, manteniendo el sustrato ligeramente húmedo. Un acolchado en el pie ayuda a conservar la frescura del suelo. Es importante encontrar el equilibrio adecuado, dejando que la tierra se seque entre dos riegos. En verano, en general, basta con un riego de 1 a 2 veces por semana. Rocíe el follaje al final del día para refrescarlo y prevenir la aparición de las arañas rojas. Si cultiva su arce en maceta, sea todavía más vigilante con la falta de agua.

¿Se puede regar un arce japonés con agua del grifo?

Es preferible usar agua no calcárea, como el agua de lluvia. El calcarífero puede provocar el amarilleo de las hojas. Para las regiones con aguas blandas, el agua del grifo es aceptable.

Riego de Acer japonés cultivado en maceta

¿Se puede cultivar un arce japonés en maceta?

Sí, el arce japonés puede cultivarse en maceta, sobre todo las variedades enanas como el Acer palmatum ‘Orange Dream’ o el Acer palmatum ‘Bloodgood’. Es importante elegir una maceta lo bastante grande, con buen drenaje, y trasplantar cada 2 a 3 años para evitar que las raíces se queden sin espacio. Riégalo con más frecuencia que en campo abierto.

Arce japonés en maceta en una terraza

¿Qué abono para un arce japonés?

Le encantará aportar compost bien descompuesto en primavera, cada año.

Cómo podar un arce japonés?

El arce japonés necesita poca poda, incluso ninguna. Elimine únicamente las ramas muertas o mal orientadas en invierno o a comienzos de la primavera. Una poda ligera permite conservar su porte natural. La poda del arce del Japón debe realizarse con cuidado, ya que puede debilitar el árbol y provocar heridas que sirven como puertas de entrada para enfermedades como la verticilosis. Dado que estos arbustos crecen lentamente, podarlos podría ralentizar todavía más su crecimiento. Asegúrese de desinfectar sus herramientas para evitar transmitir enfermedades y aplique masilla de cicatrización sobre las heridas para favorecer la curación.

Descubra cómo conducirlo en bonsái o en niwaki (o nubes).

¿El arce japonés teme las heladas?

Aunque es rústico y resiste temperaturas de hasta -10 °C e incluso -15 °C según las variedades, sus raíces y su follaje delicado pueden dañarse con heladas severas o prolongadas. Los brotes jóvenes en primavera son especialmente sensibles a las heladas tardías. En invierno, por lo tanto, es importante proteger el árbol, en particular los ejemplares en macetas, que son más vulnerables a las variaciones. Desde el otoño, se recomienda reducir los riegos de forma progresiva para preparar el árbol para el invierno. Un acolchado a base de agujas de pino o de hojas muertas permite proteger eficazmente las raíces frente a las alternancias de helada y deshielo. Para los arces en macetas, situarlos en el pie de una fachada o bajo un alero ayuda a limitar los efectos de los vientos fríos. En terreno abierto, una cubierta de invernada ofrece una protección adicional, sobre todo contra las heladas primaverales que debilitan los brotes jóvenes.

Arce japonés en invierno

Mi arce japonés no consigue bonitos colores en otoño, ¿por qué?

Varios factores pueden influir en el color otoñal del arce japonés, en particular la falta de luz, un suelo demasiado rico en nitrógeno, o unas condiciones climáticas desfavorables. Asegúrate de que el árbol recibe suficiente luz y de que el suelo tiene un buen drenaje.

¿Por qué las hojas de mi arce se vuelven marrones?

Las hojas marrones suelen ser el resultado de un estrés hídrico (exceso o falta de agua), de una exposición demasiado soleada o del efecto del viento seco. Un Riego regular y un lugar protegido suelen resolver este problema.

¿Cuáles son las enfermedades del arce más comunes?

El arce japonés es propenso a sufrir enfermedades o ataques de hongos cuando el suelo no drena bien. Entre las enfermedades fúngicas, la verticilosis es una amenaza seria: las hojas se marchitan, los brotes se secan y, poco a poco, se llega a la muerte del árbol. No existe un tratamiento, pero sí medidas de prevención, empezando por el drenaje. Para más información, consulta nuestro artículo Arces del Japón, ¡atención a la verticilosis!

La enfermedad del coral, causada por el hongo Nectria cinnabarina, se manifiesta con pústulas anaranjadas en las ramas. Para limitar su propagación, es esencial cortar y quemar las partes afectadas. El armillaria color miel, o pudrición, es otro hongo que hace que se pudran las raíces y la base del tronco, provocando el marchitamiento de las hojas y la muerte de los brotes. En todos los casos, poda las ramas afectadas, quémalas y desinfecta sistemáticamente las herramientas de corte.

En cuanto a las plagas, las orugas defoliadoras pueden debilitar el árbol comiéndose sus hojas. Corta y quema las partes afectadas y, si el ataque es importante, utiliza una decocción de ajo o un producto a base de Bacillus thuringiensis. Las cochinillas harinosas, reconocibles por su aspecto blanco y algodonoso, y los pulgones, especialmente presentes en primavera en las hojas jóvenes, debilitan el árbol al alimentarse de la savia y al segregar una melaza que favorece el desarrollo de hongos como la fumagina. Trata estos insectos con una mezcla de jabón potásico, aceite de colza y alcohol de 90° diluidos en agua. Las arañas rojas también pueden atacar a los arces; para evitarlas, pulveriza con regularidad el follaje de tu arce.

Para identificar, prevenir y tratar enfermedades y plagas, descubre nuestra ficha de consejos: “Arces del Japón: enfermedades y plagas”.

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Árbol de arce