Huerto y permacultura: descubre el cultivo del Ñame
De la plantación a la cosecha: todo lo que necesitas saber sobre este tubérculo comestible
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Cultivar el Ñame, o Dioscorea polystachya, en el huerto, es abrirse a un mundo de sabores y de beneficios nutricionales directamente llegados de Asia. Esta vivácea trepadora ofrece no solo tubérculos comestibles de una riqueza nutritiva remarcable, sino que también embellece el jardín gracias a su presencia exótica y sus hojas exuberantes. Ideal para jardineros que desean diversificar sus cultivos, el Ñame se adapta a distintos entornos y condiciones climáticas, haciendo posible su cultivo en muchos huertos franceses. ¿Cómo cultivar el Ñame en el jardín? Te contamos todo en nuestra ficha de consejos.
Cultivar ñame en el Huerto: ¡qué idea tan graciosa!
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La ñame de China (Dioscoreas batatas) o Nagaimo es uno de los pocos representantes de este grupo de plantas tropicales que puede adaptarse al cultivo en terreno abierto en nuestras latitudes. Se trata de un tubérculo tropical que requiere condiciones específicas para prosperar en tu huerto.
Condiciones de suelo ideales para el ñame
Este tubérculo prefiere un suelo rico, bien drenado y ligeramente ácido, con un pH ideal entre 5,5 y 6,5. Un suelo arcilloso o compacto puede dificultar el desarrollo radicular y favorecer la pudrición de los tubérculos, por lo que se recomienda enmendarlo para mejorar su estructura y su drenaje. Para preparar el terreno, incorpora una buena cantidad de materia orgánica, como compost. Esto ayudará a mejorar la fertilidad del suelo y a mantener una humedad adecuada, a la vez que garantiza un drenaje eficaz.
Requisitos de insolación y de espacio
El ñame necesita una exposición suficiente a la luz solar para desarrollarse bien. Es ideal un lugar que reciba al menos seis horas de sol directo al día.
En cuanto al espacio, el ñame necesita espacio suficiente para crecer sin obstáculos. Planifica un marco de plantación de al menos 60 a 80 cm entre plantas para permitir un crecimiento óptimo. Esta distancia es importante no solo para el desarrollo de los tubérculos bajo tierra, sino también para favorecer una buena circulación de aire alrededor de las hojas, reduciendo así el riesgo de enfermedades fúngicas.
¿Cómo plantar un ñame?
El ñame de China se planta generalmente en primavera, después de las últimas heladas, cuando el suelo se ha calentado lo suficiente. Esto suele situarse entre abril y mayo en el hemisferio norte.
Plantación de los bulbillos o tubérculos
El ñame de China suele plantarse a partir de bulbillos o de pequeños fragmentos de tubérculos. Estos bulbillos son las pequeñas excrecencias que se forman en las raíces.
- Cava hoyos de unos 10 a 15 cm de profundidad. Si utilizas fragmentos de tubérculo, asegúrate de que contengan al menos un ojo o una yema.
- Separa los hoyos entre 60 y 80 cm para permitir un buen desarrollo.
- Coloca los bulbillos o los tubérculos en los hoyos con los ojos o las yemas mirando hacia arriba.
- Cubre con tierra y compacta ligeramente.
- Riega abundantemente después de la plantación para establecer un buen contacto entre los tubérculos y la tierra, y para ayudar a arrancar el crecimiento.
- Posteriormente, riégalo de forma regular, procurando que el suelo esté húmedo, pero sin llegar a empaparse.
- Aplica una capa de mantillo alrededor de las plantas para conservar la humedad, mantener la temperatura del suelo y limitar el crecimiento de las malas hierbas.
- Como el ñame de China puede convertirse en una planta trepadora, proporcionar un soporte o un tutor ayudará a gestionar el crecimiento vertical y a facilitar así la circulación de aire, reduciendo las enfermedades.
- Dato interesante: el ñame de China también se puede cultivar en pequeñas eras de 30 a 40 cm, como se hace con las patatas, lo que además facilita la recolección.
Nota bene : También es posible adelantar su crecimiento desde el mes de marzo, colocándolos en macetas que instalarás en un lugar cálido y bien expuesto al sol. Póntelos a mediados de mayo cuando ya no sea previsible que haya heladas, respetando un espaciado mínimo de 80 cm entre plantas.
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10 hortalizas insólitas y curiosasCultivo del ñame
Riego
La ñame necesita un riego regular para prosperar, sobre todo durante las épocas de crecimiento activo y en las estaciones secas. Riega la ñame una o dos veces por semana, aumentando la frecuencia en condiciones cálidas y secas. Es importante que el suelo esté húmedo, pero no encharcado.
Fertilización
Utiliza un abono completo y equilibrado, como un NPK (nitrógeno, fósforo y potasio). Los abonos ricos en potasio son especialmente beneficiosos para el crecimiento de los tubérculos. Aplica el abono cada 4 a 6 semanas durante la temporada de crecimiento. Empieza a abonar aproximadamente un mes después de la plantación, cuando las plantas estén bien establecidas.
Enfermedades y plagas
La antracnosis y la fusariosis son enfermedades fúngicas comunes que pueden causar manchas en las hojas y la pudrición de las raíces. Practica la rotación de cultivos para evitar la acumulación de patógenos en el suelo. Asegura una buena circulación de aire alrededor de las plantas y evita el exceso de humedad. Usa semillas y bulbillos sanos y desinfecta tus herramientas de jardín.
Los nematodos también pueden atacar los tubérculos de ñame. Planta cultivos que atraigan a las plagas lejos de ellos, como la caléndula, que puede ayudar a ahuyentar algunos insectos y nematodos.

Dioscorea polystachya
Recolección del ñame
Señales que indican que el ñame está listo para la recolección
Los ñames suelen estar listos para cosechar cuando las hojas empiezan a amarillear y a marchitarse, algo que a menudo ocurre a finales del verano o a comienzos del otoño, aproximadamente 6 a 9 meses después de la plantación. Pero hay otras señales que pueden llamarte la atención :
- El marchitamiento de las hojas y los tallos.
- La piel de los tubérculos se vuelve gruesa y áspera al tacto.
- Un ligero desenterrado de la tierra alrededor de la planta puede revelar el tamaño y la madurez de los tubérculos.
Técnicas de recolección para minimizar los daños
- Usa una horca excavadora y empieza a cavar a una distancia respetable de la base principal para evitar cortar o dañar los tubérculos.
- Levanta con cuidado la tierra alrededor de los tubérculos y retíralos a mano.
- Evita tirar de los ñames por las hojas, ya que podrías romperlos o dañarlos.
Conservación de los Tubérculos
Después de la cosecha, es fundamental conservar bien las ñames para prolongar su durabilidad y preservar su calidad:
- Limpieza : cepille con suavidad la tierra residual sobre los tubérculos. Evite lavarlos, ya que la humedad puede favorecer la pudrición.
- Secado : deje que los tubérculos se sequen al aire libre en un lugar seco y sombreado durante varios días para permitir que la piel se endurezca, lo que ayuda a prevenir la pudrición.
- Almacenamiento : almacene las ñames en un lugar fresco, seco y bien ventilado, a una temperatura ideal entre 12 y 15°C. Un sótano, una bodega o un trastero fresco pueden ser adecuados.
- Verificación regular : inspeccione periódicamente los tubérculos almacenados para asegurarse de que no muestren ningún signo de pudrición o deterioro y retire los ejemplares dañados para evitar que la pudrición se propague.

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