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¿Qué abono elegir para tus plantas vivaces?

¿Qué abono elegir para tus plantas vivaces?

Nuestra guía para tener unas plantas bonitas

Contenido

Modificado el 18 de enero de 2026  por Marion 7 min.

Cuando se quiere favorecer el cultivo de las plantas en el jardín, no siempre es fácil orientarse entre los diferentes productos y denominaciones. Para nutrir de manera eficaz las plantas perennes, hay que tener en cuenta algunos criterios.

Aquí van, pues, nuestros consejos para elegir los abonos para vivaces adecuados, que estimularán el ramaje, la floración, la fructificación y el crecimiento de sus vegetales.

Dificultad

Algunos recordatorios de vocabulario útiles: los fertilizantes y Enmienda

Para crecer bien, las plantas necesitan, entre otras cosas, elementos nutritivos que obtienen del suelo. Si faltan o no están presentes en cantidad suficiente, la planta no podrá desarrollarse correctamente. Por eso, su follaje, su floración o su fructificación se verán afectadas, al igual que su resistencia a las enfermedades y a los parásitos. El suelo, de forma natural, tiende a empobrecerse con el paso del tiempo, debido a las plantas que extraen de él los elementos nutritivos, pero también a la lixiviación provocada por la lluvia y los riegos. Con una fertilización adecuada, las plantas se vuelven más sólidas, más vigorosas y más generosas.

Por su parte, la enmienda consiste en mejorar de manera duradera la estructura del suelo. Puede ser para hacerlo más ligero, favorecer la retención de agua, mejorar la circulación, estimular la vida de los microorganismos, aumentar el drenaje, etc. De este modo, crea un entorno más favorable para el desarrollo de los vegetales. Esto ocurre, por ejemplo, con la cal, la arena o la arcilla, que son enmiendas minerales. El estiércol y el compost también suelen incluirse en esta categoría y constituyen enmiendas orgánicas.

Los distintos tipos de abonos

Para elegir el abono adecuado, es necesario tener en cuenta diferentes elementos:

  • la naturaleza de su suelo (pobre o naturalmente fértil, pH…);
  • las necesidades de la planta;
  • las condiciones de cultivo (en terreno abierto o en maceta…);
  • su manera de hacer jardinería (convencional, ecológica…)

Para hacerlo simple, los principales nutrientes indispensables para los metabolismos de las plantas son el nitrógeno (N), el fósforo (P) y el potasio (K). Son macronutrientes, que se complementarán con una pequeña cantidad de micronutrientes (sobre todo oligoelementos).

Abonos naturales, abonos minerales o químicos

Los abonos pueden ser orgánicos (procedentes de materias naturales, vegetales o animales), minerales o sintéticos (derivados de la extracción de minerales o fabricados químicamente).

Los abonos orgánicos suelen tener un efecto de mayor duración y requieren menos precisión al calcular la dosis, ya que presentan menos riesgo de quemar las raíces de las plantas en caso de exceso. Se prefieren en jardinería ecológica o en prácticas de permacultura, ya que se consideran menos impactantes para el medio ambiente. Incluso pueden ser totalmente gratuitos y contribuir a una jardinería sin residuos, reutilizando restos de cocina compostados, los excrementos de animales de granja, la orina, los residuos de siega y poda, la ceniza de madera, etc.

compost

El compost solo tiene ventajas, siempre que se utilice bien descompuesto.

Los abonos minerales o químicos suelen elegirse para corregir rápidamente una carencia. Su dosificación en nutrientes es bastante precisa. Por eso, en el envase de los productos encontrará la denominación NPK, donde cada letra va seguida de un número expresado en %. No obstante, un exceso puede contribuir al desequilibrio del suelo y conducir a la contaminación de las masas de agua (sobre todo a través de los nitratos). Es importante respetar siempre las dosis indicadas por los fabricantes para este tipo de productos. Siempre será preferible quedarse corto que pasarse.

Los abonos “boost”

Los abonos “boost” suelen ser abonos líquidos que hay que diluir en el agua de riego y que se difunden rápidamente en el suelo. Pero también existen productos sólidos, e incluso abonos foliares en sprays, para pulverizar directamente sobre el follaje de las plantas. Este tipo de abono se utiliza al “despertar” la vegetación, o bien justo para dar un pequeño empujón a una planta que tarda un poco en activarse. Por ejemplo, puede utilizarse para ayudar a las vivaces de floración primaveral. Permiten aportar nutrientes inmediatamente, pero durante poco tiempo.

En el caso de los abonos orgánicos, la sangre seca también tiene una acción rápida en cuestión de pocos días, pero de corta duración (1 mes como máximo).

Se trata de abonos concentrados, que quizá haya que renovar una vez durante el periodo de crecimiento, si la planta es “comilona”.

Los abonos de larga duración

Son abonos que liberan poco a poco los nutrientes a lo largo de varias semanas. Por tanto, se trata de un aporte a largo plazo.

En los abonos minerales o químicos, a menudo se presentan en forma de gránulos para esparcir o de varitas que se integran en el sustrato. Son fáciles de usar y versátiles.

La mayoría de los abonos orgánicos tienen una acción lenta, al igual que el estiércol, el compost, los residuos vegetales, los acolchados naturales o el cuerno triturado.

Los fertilizantes universales que favorecen la salud general de la planta

Si dispones de un suelo ordinario, o que ya tiende a ser bastante fértil, no será necesario hacer demasiadas aportaciones de fertilizante. Entonces podrás optar por un fertilizante de tipo universal, que aporta de manera bastante equilibrada los nutrientes principales. Sus formulaciones son versátiles y están constituidas a menudo por una cantidad de nitrógeno similar a la de fósforo y potasio. Por lo tanto, se pueden utilizar en cualquier situación: es una opción práctica si tienes muchas especies diferentes y no quieres invertir en fertilizantes específicos para cada una.

También puedes usar un fertilizante orgánico de liberación lenta en el momento de la reanudación del crecimiento, como estiércol bien descompuesto o compost bien maduro.

Una aportación cada dos años suele ser suficiente, sobre todo si además extiendes un mantillo en los pies de tus vivaces, ya que también aportará elementos nutritivos al descomponerse.

La mayoría de las vivaces con necesidades clásicas, consideradas fáciles de cultivar, podrán conformarse con este tipo de fertilizante.

Por último, puedes elegir fertilizantes que favorecen el desarrollo del sistema radicular. Ricos en fósforo, permiten obtener vivaces hermosas tanto en el huerto como en el jardín ornamental.

Los fertilizantes específicos para estimular el follaje con hojas

Para las vivaces de follaje ornamental o las vivaces de follaje colorido, como las hostas, las heucheras o las helechos, los aportes de nitrógeno (N) son los más importantes. También es el caso de algunas vivaces aromáticas (excepto las vivaces mediterráneas que se desarrollan en suelos pobres). En efecto, este nutriente favorece todas las partes aéreas: el follaje, los tallos y el color. Por lo tanto, aquí se opta por un abono más específico. Los abonos ricos en nitrógeno pueden ser líquidos o sólidos.

Si desea optar por un abono orgánico, puede utilizar la sangre seca, que contiene entre un 13 y un 14% de nitrógeno. Dará un impulso a la planta y activará su crecimiento. Su acción es rápida, en pocos días, pero no dura mucho. También es un abono interesante para los suelos pobres, ya que favorece la actividad biológica del suelo. Durante la época de crecimiento, puede complementarlo con un aporte de cuerno triturado, cuya acción es de mayor duración, además. Otros abonos orgánicos ricos en nitrógeno son la orina o las deyecciones de aves de corral.

Los abonos específicos también se destinan a corregir una carencia concreta del suelo, en este caso la falta de nitrógeno. Pero recordemos que un exceso puede ser peor que una carencia. En cantidades demasiado elevadas, el nitrógeno puede debilitar la planta, al volver sus partes aéreas demasiado tiernas y flexibles. Entonces serán menos resistentes a las enfermedades y a las inclemencias del tiempo. Sobre todo, se volverán más apetecibles para ciertos parásitos, como los pulgones.

heucheras

Las plantas de follaje, y en particular las de follaje colorido como las heucheras, necesitan un abono rico en nitrógeno.

Los fertilizantes específicos para potenciar la floración y la Fructificación

Si se trata de plantas cultivadas por su floración, como las vivaces de parterres y macizos o para ramos, la aportación de fertilizante permitirá aumentar el número de flores y prolongar su duración.

Para ello, es importante elegir abonos ricos en potasio (K), para favorecer el desarrollo de las flores, pero también de los frutos. El fósforo (P) también será útil para el desarrollo del sistema radicular y la resistencia general de la planta, especialmente si es sensible a enfermedades y plagas.

En el caso de los abonos orgánicos, el guano de aves marinas o de murciélago es bastante completo. Se trata de excrementos secos, ricos en nitrógeno, en fósforo, en potasio y en oligoelementos. Su acción es rápida. Las cenizas de madera también son ricas en potasa.

phlox rosa

Las vivaces con flores, aquí los Phlox, aman la potasa.

Los fertilizantes específicos según el tipo de planta

Por último, encontrarás abonos capaces de responder a las necesidades precisas y particulares de algunas vivaces. Este es el caso, por ejemplo, de abonos especialmente dedicados a los cactus y a las plantas crasas (maguey, crassulas, saxífragas…) o de abonos para plantas acuáticas.

plantas acuáticas

Las plantas de medios muy específicos, como las acuáticas, tienen necesidades precisas que conviene estudiar.

Los abonos para vivácea cultivadas en maceta

Las plantas que se cultivan en contenedor, ya sea en maceta, jardinera, bandeja o artesa, tienen acceso a un sustrato más limitado que las plantas cultivadas en terreno abierto. Por lo tanto, las reservas de elementos nutritivos serán más limitadas y el suelo se empobrecerá más rápidamente.

Para este tipo de cultivo, los aportes de abono serán, en consecuencia, más regulares. Por lo general, se realizan en el momento de la reanudación del crecimiento vegetativo y, después, una segunda vez durante el periodo de crecimiento. Apuesta por abonos específicos para estimular la floración, como los abonos especiales para jardineras y macetas, o el follaje, como con los abonos para plantas de interior.

Un abono de liberación lenta, de composición equilibrada, también puede convenir si tu planta no es exigente. Entonces podrás optar por un fertilizante tipo « La belle bouse » o aportar un puñado de compost doméstico cada primavera.

Notas: si ya has realizado un aclareo superficial (retirar los primeros centímetros de sustrato para sustituirlos por tierra o sustrato nuevo) o un trasplante, el abono podrá administrarse en menor cantidad, ya que ya se habrán aportado nuevos elementos nutritivos.

plante en pot

Las plantas en maceta dependen más de los aportes para crecer bien.

Comentarios

# Mejoras y fertilizantes para plantas perennes en el jardín

Las plantas perennes son un elemento fundamental en cualquier jardín, proporcionando color y textura año tras año. Para mantenerlas saludables y vigorosas, es esencial proporcionarles los nutrientes adecuados a través de enmiendas y fertilizantes.

## Tipos de enmiendas para plantas perennes:

1. **Materia orgánica**: 
   - Compost casero o comercial
   - Estiércol bien descompuesto
   - Turba o humus de lombriz

2. **Enmiendas minerales**:
   - Arena para mejorar el drenaje
   - Arcilla para retener humedad
   - Cal para ajustar el pH en suelos ácidos

## Fertilización adecuada:

**Fertilizantes orgánicos**:
- Harina de huesos (rica en fósforo)
- Harina de sangre (alto contenido en nitrógeno)
- Cenizas de madera (fuente de potasio)

**Fertilizantes químicos**:
- NPK equilibrado (10-10-10)
- Fertilizantes de liberación lenta
- Fertilizantes específicos para floración

## Consejos de aplicación:

1. Aplica enmiendas al preparar el suelo antes de plantar
2. Fertiliza al inicio de la temporada de crecimiento
3. Realiza una segunda aplicación ligera antes de la floración
4. Evita fertilizar en otoño para no estimular nuevo crecimiento vulnerable al frío

Recuerda que cada especie tiene necesidades específicas - consulta siempre las recomendaciones particulares para tus plantas perennes.