¿Cómo Podar y cuidar los arbustos de hoja perenne?
Todo lo que necesitas saber para contar con arbustos resplandecientes
Contenido
Con su follaje presente durante todo el año, los arbustos de hoja perenne aportan color y vitalidad en el jardín durante todo el año. Sin embargo, para mantener su bonito aspecto y una buena salud, el mantenimiento regular es esencial, en particular la poda. En este artículo, descubre por qué es importante podar tus arbustos de hoja perenne, cuándo realizar esta tarea según el tipo de arbusto y cómo hacer una poda eficaz. Así que, ¡saca tu podadora y te llevamos a descubrir todo lo que necesitas saber para lograr unos arbustos de hoja perenne radiantes!
¿Por qué podar sus arbustos de hoja perenne?
Puede que te estés preguntando por qué la poda de tus arbustos de hoja perenne es tan importante. En realidad, hay varias razones que van mucho más allá de la apariencia:
Salud y bienestar de la planta
En primer lugar, podar tus arbustos contribuye a su salud general. Al retirar las ramas muertas o enfermas, reduces el riesgo de enfermedades y favoreces una mejor circulación del aire. Esto, a su vez, estimula un crecimiento más sano y más vigoroso.
Floraciones más abundantes
Si tus arbustos son variedades con flores, la poda puede estimular una floración futura aún más espectacular. Al cortar las ramas viejas, dejas espacio para nuevos brotes floríferos. Además, este “estrés” provocado por la poda impulsa al arbusto a querer producir semillas y, por tanto, flores.
Un jardín armonioso
La poda regular también ayuda a mantener una bonita forma y proporciones equilibradas, algo esencial para la armonía de tu jardín.
Control del tamaño
Por último, si el espacio en tu jardín es limitado, la poda te permite controlar el desarrollo de tus arbustos. Puedes hacer que crezcan de forma más compacta o, al contrario, airearlos para un aspecto más natural.

Ver también
Arbustos perennes para sombra¿Cuándo podar los arbustos de hoja perenne?
El momento ideal para podar los arbustos de hoja perenne depende de varios factores, en especial de su ciclo de floración y de su tipo.
Arbustos de floración invernal o primaveral
Para los arbustos de hoja perenne que florecen en invierno o al inicio de la primavera, como el camelia o el durillo, lo recomendable es podar justo después de la floración para no comprometer las flores de la siguiente temporada.
Arbustos de floración estival
En el caso de los que florecen en verano, como el adelfa, la poda a finales de invierno o a comienzos de primavera es la más adecuada.
Arbustos de hoja perenne sensibles a la poda
Algunos arbustos de hoja perenne, como el rododendro, la azalea japonesa y el piéris, son más sensibles a la poda. Estos arbustos suelen tener un crecimiento más lento y una estructura de ramas delicada. Una poda inadecuada puede provocarles estrés y afectar a su salud y su floración. Para estos arbustos, lo mejor es no tocarlos. Sin embargo, si las tijeras de podar le pican, puede optar por una poda ligera y puntual, justo después de la floración.
Setos de hoja perenne y coníferas
Los setos de hoja perenne y las coníferas generalmente requieren varias podas a lo largo del año para mantener una forma bien definida. Una poda a comienzos de la primavera y otra a finales de verano son las más apropiadas.
Frecuencia de la poda
Aunque muchos arbustos de hoja perenne se conforman con una poda anual, algunos pueden necesitar podas más frecuentes, hasta dos o tres veces al año, para mantener una forma y una salud óptimas.
Por el contrario, otros arbustos prefieren podas muy espaciadas en el tiempo, como la adelfa, que prefiere un refresco cada 4 a 5 años.
Lo mejor es informarse sobre cada planta (que encontrará en nuestra categoría: ficha de planta).
El truco de Ingrid: anoto todas las fechas de poda de mis arbustos en un cuaderno dedicado a la jardinería y organizado mes a mes. Así me aseguro de podar cada arbusto en el momento óptimo, favoreciendo su salud y su floración.
Bueno saber:
Se recomienda no podar setos, árboles ni arbustos entre el 15 de marzo y finales de julio para no molestar la nidificación de los pájaros y de sus polluelos. ¡Si puede, pode sus arbustos antes y después de ese periodo! Para saber más sobre el tema, lea nuestro artículo: «¡No podemos los setos entre el 15 de marzo y finales de julio!«

¿Cómo podar los arbustos de hoja perenne?
La forma de podar tus arbustos de hoja perenne depende de varios factores, en particular de su edad, su estado de salud y su tipo. Aquí tienes algunos consejos generales para orientarte:
Las herramientas necesarias
Antes de empezar, asegúrate de tener las herramientas adecuadas. Un cortasetos bien afilado es indispensable para hacer cortes limpios. Para ramas más gruesas, utiliza una sierra de poda o un corta-ramas. En cualquier caso, desinfecta tus herramientas para evitar la propagación de enfermedades y hongos entre las plantas.
Los gestos básicos
Empieza eliminando las ramas muertas, enfermas o dañadas. Después, poda las ramas que se cruzan para evitar que los arbustos se vuelvan demasiado densos. El objetivo es favorecer una buena circulación del aire y una mejor penetración de la luz en el corazón del arbusto.
¿Poda fuerte o ligera?
La intensidad de la poda depende del arbusto en cuestión. Algunos, como la adelfa, toleran muy bien una poda fuerte (aunque espaciada en el tiempo), mientras que otros, como el camelia, prefieren un enfoque más suave. No dudes en consultar sus particularidades en nuestras distintas fichas de plantas.
Poda de formación y mantenimiento
En los arbustos jóvenes, una poda de formación puede ser beneficiosa para favorecer un crecimiento equilibrado, animar a que se densifique y domar su porte.
En los arbustos más antiguos, una poda regular de mantenimiento, pero ligera, ayuda a conservar su forma y a estimular la floración.
Después de la poda
No olvides cuidar tus arbustos después de podarlos. Aportar compost o un abono específico puede ayudar al crecimiento de nuevas ramas.

- Suscribirse
- Contenido
Comentarios