¿Qué fertilizantes elegir para las plantas de tierra de brezo?
Consejos para responder a las necesidades nutritivas de las acidófilas
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Rhododendros y azaleas, camelias, hortensias, magnolios… estos arbustos se benefician todos de una floración excepcional, origen de un verdadero culto para algunos jardineros apasionados. Pero para obtener estas flores tan espléndidas, hay que responder a las necesidades específicas de estas plantas y arbustos conocidos como de tierra de brezo, en cuanto a la plantación, el suelo y la exposición. Sin embargo, con el paso del tiempo, estos arbustos de tierra de brezo pueden ir perdiendo empuje: su crecimiento se vuelve menos marcado, su follaje se ve apagado y su floración resulta menos generosa. Hace falta una aportación de abono. Pero ¡no cualquier abono!
Descubre nuestros consejos para ofrecer el abono más adecuado a tus preciadas plantas de tierra de brezo.
Las necesidades específicas de las plantas de tierra de brezo
Antes de centrarse en los mejores fertilizantes para las plantas de tierra de brezo, quizá sea buena idea recordar sus necesidades específicas, al menos en lo que respecta al suelo. Porque este suelo no solo es su soporte de cultivo, sino sobre todo la tierra, donde encontrarán los elementos nutritivos y el agua que necesitan para desarrollarse de la mejor manera y ofrecerle su floración más bonita.
¿Y si empezara haciéndoles soñar con una lista no exhaustiva de espléndidas plantas y arbustos de tierra de brezo? rododendros y azaleas, camelia, hortensias, magnolios, arces japoneses, helechos, brezos, pieris, nandina domestica, skimmia… sin olvidar el leucothoe, el loropetalum, el daphne, el sarcococca… o el menos conocido stewartia. La mayoría se beneficia de un follaje perenne y de floraciones, todas ellas más generosas y más estéticas que las demás. Todas son también plantas acidófilas que requieren un suelo ácido para desarrollarse bien. Por “ácido” se entiende un pH inferior a 7, comprendido globalmente entre 5 y 6,5. Se trata de una tierra ligera, con un alto contenido en humus, procedente de la descomposición de materia orgánica como hojas muertas y madera muerta. En resumen, a menudo se trata de una tierra de sotobosque, bastante rara en nuestros jardines. Y, lógicamente, los arbustos de tierra de brezo se desarrollan mejor donde no hay caliza.

Los arbustos de tierra de brezo tienen necesidades específicas en cuanto al suelo, pero también en cuanto a fertilizantes
Por eso, al plantar en terreno abierto o en maceta, es esencial añadir, por un lado, tierra de brezo, pero también sustrato de hojas, puzolana, cortezas de pino… en una cuarta o un tercio, mezclado con la tierra franca del jardín.
Lo que ocurre es que detrás del término “tierra de brezo” se esconden la verdadera tierra de brezo y la llamada tierra de brezo. Hay una pequeña diferencia que puede ser importante. La verdadera tierra de brezo, tomada del sotobosque, es muy ácida, muy drenante, rica en humus, pero muy pobre en nutrientes. En cambio, la tierra LLAMADA de brezo es un sustrato compuesto por turba rubia y/o morena, cortezas de pino trituradas, compost, fibras vegetales… resulta más asequible en cuanto al precio, menos drenante y, sobre todo, más rica en nutrientes. Además, los fabricantes a veces le añaden fertilizante.
¿Qué fertilizantes son los más adecuados para las plantas de tierra de brezo?
Sea como sea, la tierra de estos arbustos de tierra de brezo se agota. Y, en particular, el sustrato de las plantas cultivadas en macetas o en bandejas. Por eso es tan importante alimentarlas de forma regular con un fertilizante específico, totalmente adaptado a sus necesidades particulares.
¿Qué es, en realidad, un fertilizante?
El fertilizante es una sustancia orgánica cuya función es aportar los elementos nutritivos que las plantas necesitan para desarrollarse, florecer y, eventualmente, fructificar. A diferencia de las enmiendas, que alimentan, mejoran y estructuran el suelo, los fertilizantes alimentan directamente a las plantas. En efecto, les aportan nutrientes básicos como el nitrógeno (N), el fósforo (P) y el potasio (K), pero también elementos secundarios como el calcio, el magnesio, el azufre, o incluso oligoelementos (hierro, boro, zinc, sodio, manganeso…). Cada uno de estos elementos nutritivos tiene un papel concreto.
Así, el nitrógeno contribuye al desarrollo de la parte aérea de la planta, el fósforo favorece el crecimiento del sistema radicular y refuerza la resistencia de las plantas. En cuanto al potasio, es esencial para la floración y la fructificación. Entre los elementos secundarios, el magnesio es primordial para la fotosíntesis y, en particular, para la producción de clorofila, el bonito color verde de las plantas. Los niveles de nitrógeno, fósforo y potasio se indican mediante las cifras que acompañan a la mención. Por ejemplo, un fertilizante NPK 12-2-1 contiene 12 % de nitrógeno, 2 % de fósforo y 1 % de potasio.

Un fertilizante aporta las dosis justas de nitrógeno, fósforo y potasio, además de elementos secundarios y oligoelementos
Y para terminar, los fertilizantes, sólidos o líquidos, son de tres tipos:
- orgánicos cuando proceden de origen animal (cuerno triturado, sangre seca, guano, polvo de pescado o de plumas, estiércoles…) o vegetal (residuos verdes, abonos verdes, purines, algas, torta de ricino…)
- minerales cuando provienen de la explotación de yacimientos naturales
- organominerales cuando proceden de la mezcla de fertilizantes orgánicos y fertilizantes minerales.
Características de los fertilizantes adecuados para los arbustos de tierra de brezo
¿Qué esperamos de nuestros arbustos y plantas de tierra de brezo? La pregunta quizá sea algo brusca, pero es fundamental para entender qué fertilizantes ofrecerles. En efecto, los rododendros, las azaleas, los camelios, los magnolios… en buen estado son arbustos provistos de un follaje sano, muy verde y brillante, que crecen con constancia y ofrecen flores en abundancia, generosas y luciendo sus mejores colores. Por eso, las plantas de tierra de brezo necesitan un fertilizante rico en nitrógeno y en potasio: dos elementos que favorecen la vigorosidad del follaje y la producción de hermosas flores con tonos intensos. Se trata, por tanto, de fertilizantes con formulación del tipo NPK 7-3-10, NPK 7-5-8, NPK 4-3-6 o también NPK 5-2-5, con adición de magnesio para la belleza del follaje.
Tanto si es orgánico o organomineral, en gránulos o líquido, este fertilizante responde específicamente a las necesidades de las plantas de tierra de brezo. Descubra nuestra selección del mejor fertilizante para sus arbustos de tierra de brezo:
Abono UAB Promesse de Fleurs para hortensias y plantas acidófilas caja de 500g
Otros fertilizantes, más elaborados, tienen formulaciones enriquecidas en oligoelementos, y entre ellos en hierro, con el fin de mejorar la resistencia a la clorosis de las plantas de tierra de brezo. Para recordar: la clorosis es una patología debida a una carencia de hierro, reconocible por el follaje verde pálido o incluso amarillento. Se desarrolla sobre todo en suelos demasiado calcáreos. Aquí tiene un fertilizante seleccionado para nutrir sus arbustos de tierra de brezo, a la vez que limita los efectos de la clorosis:
Abono líquido para Plantas de Tierra de Brezo Masso Garden
El caso especial de los Hortensia azules
‘Blauer Zwerg’, ‘Endless Summer® The Original’ o ‘Bodensee’… estos tres Hydrangea macrophylla llaman la atención por su abundante floración, con diferentes tonalidades de azul. Salvo que, a veces, el azul se vuelve rosa. En efecto, en un suelo neutro a alcalino, las flores cambian de color. Por eso, se recomienda aportar tierra de brezo, pero también sulfato de aluminio, que devolverá a las flores su tono azul. Algunos abonos, específicos para las hortensias, están justo equilibrados en nitrógeno y potasa, con un toque de magnesio. Pero van más allá al complementarse con sulfato de aluminio, para conseguir una floración abundante y duradera de un azul intenso.
Nuestra selección de un abono especial para hortensias azules :
Abono Soluble Azulante para Hortensias Masso Garden
¿Cuándo y cómo añadir estos abonos?
En general, los abonos especiales para las plantas de tierra de brezo pueden añadirse durante la plantación o durante el periodo de crecimiento, normalmente de marzo a septiembre-octubre. Y esto supone tres aportes, ya sean plantas de tierra de brezo cultivadas en macetas o en terreno abierto.
El inicio de la primavera es el momento ideal para usar abono granulado, justo antes de que se reanude el crecimiento. En verano, la adición de un abono permitirá favorecer la floración veraniega de algunos arbustos como los hortensias, o la floración otoñal de algunos camélias. Y el último aporte, entre finales del verano y principios del otoño, es esencial para las plantas de tierra de brezo de floración primaveral, como los rododendros.
Tanto si es en gránulos como en líquido, el abono es bastante sencillo de usar. Los gránulos se esparcen sobre el suelo, alrededor de la base de la planta; se rasca ligeramente la tierra para incorporarlos y, a continuación, se riega abundantemente para liberar los nutrientes. Los abonos líquidos se añaden simplemente al agua de riego, no caliza para las plantas de tierra de brezo. El agua de lluvia es perfecta.
Las cantidades de abono a incorporar dependen de las marcas. Es imprescindible consultar las etiquetas. Y no olvides que, en este caso, es mejor quedarse corto que pasarse.
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