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¿Cómo regar el invernadero en invierno?

¿Cómo regar el invernadero en invierno?

Gestionar bien el riego para las plantas en terreno abierto o en macetas

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Modificado el 21 de diciembre de 2025  por Alexandra 5 min.

Tanto si son de plástico como de vidrio, los invernaderos son refugios muy útiles para proteger las plantas del frío y asegurar su supervivencia durante el invierno. Sin embargo, hay que pensar en regarlas, incluso en invierno, y gestionar de la mejor manera posible las aportaciones de agua. A diferencia de las plantas cultivadas en exterior, las que están bajo invernadero no se benefician de las lluvias invernales. Incluso cuando hace fresco y el tiempo es húmedo, el sustrato se seca, y a veces se puede olvidar regarlas. No obstante, como las temperaturas son más bajas, el sustrato se seca mucho menos rápido que en la buena estación, y las plantas tienen necesidades menores. Por lo tanto, habrá que adaptar la gestión del riego. Les presentamos todos nuestros consejos para regar las plantas bajo invernadero en invierno, tanto si se cultivan en terreno abierto como en maceta !

Invierno, Otoño Dificultad

Para las plantas cultivadas en terreno abierto

Puede tratarse, por ejemplo, de hortalizas o de aromáticas que el invernadero permite cultivar fuera de temporada, más tarde o más temprano durante el año, pero también puedes cultivar en él plantas ornamentales exóticas, no rústicas.

El riego se realizará preferentemente por la mañana, antes de las 10. En efecto, esto reduce el riesgo de enfermedades criptógamas, así como el de atraer babosas y caracoles. Te recomendamos regar aproximadamente una vez por semana. Sin embargo, esto también depende del tipo de suelo: si es arcilloso, retendrá más la humedad y entonces podrás espaciar un poco más los riegos que si tu suelo es arenoso y drenante. En este último caso, los riegos serán más frecuentes, pero menos abundantes.

Antes de regar, rasca los primeros centímetros de tierra para comprobar si aún está húmeda. Si no es así, aporta agua. Asegúrate de que el agua penetre en profundidad, alcanzando la zona radicular. Esto favorece el desarrollo de raíces profundas, reforzando la resistencia de la planta a las condiciones invernales.Es imprescindible dejar que el sustrato se seque entre dos riegos. Un exceso de riego podría hacer que las raíces se pudran o provocar la aparición de enfermedades criptógamas (causadas por hongos). Ojo especialmente en el caso de las siembras tempranas realizadas a finales del invierno, ya que son especialmente sensibles a los hongos (ahogamiento de plántulas…).

Puedes utilizar una regadera o una manguera. Dirige el chorro al pie de las plantas, evitando las hojas para minimizar el riesgo de heladas. Además, procura que el agua esté a temperatura ambiente para evitar un choque térmico.

Si tienes un sistema de riego automático, lo mejor es apagarlo en otoño, purgarlo y no usarlo durante el invierno, ya que el hielo podría dañarlo. Te invitamos a consultar nuestra ficha de consejos: «Proteger los sistemas de riego del gelificantes»

No obstante, si tienes muchas plantas que regar y vives en una región con clima suave (como la zona del Mediterráneo o el litoral atlántico) o si las proteges adecuadamente (por ejemplo, usando papel de burbujas o poliestireno para aislar las tuberías), puedes seguir utilizándolo en invierno. El riego por aspersión o con manguera microporosa es lo más adecuado para los cultivos al aire libre bajo invernadero.

Recuerda ventilar con regularidad, durante el día, para eliminar la humedad y evitar el desarrollo de enfermedades.

Riego de plantas en terreno abierto bajo invernadero

Para las plantas cultivadas en macetas

Si utilizas tu invernadero para invernar plantas en maceta (cítricos, palmeras, plantas exóticas…), también debes pensar en regarlas en invierno. Sin embargo, esto no es el caso de las plantas caducifolias, cuyo follaje y partes aéreas se secan en otoño para reaparecer en primavera, porque están en reposo vegetativo (se invernarán mejor en un garaje o en un local libre de heladas que dentro de un invernadero). Puedes regarlas con regadera, con chorro de agua, o instalando un sistema de goteo.

También puede tratarse de siembras tempranas, esquejes o planteles jóvenes que esperan el regreso de los días agradables para instalarse en el jardín. Para las siembras, riega en lluvia fina, con delicadeza, utilizando una regadera con roseta o un pulverizador.

En comparación con las plantas cultivadas en exterior, las que están en maceta tienen un sustrato que se seca más rápido. Por lo tanto, es necesario estar especialmente atento. Puedes regar aproximadamente una vez por semana, preferiblemente por la mañana, pero ten en cuenta bien las necesidades y las condiciones de cultivo de cada una de tus plantas. Vigila el sustrato y riega cuando la capa superior de la tierra esté seca al tacto.

Te recomendamos retirar los platos bajo las macetas, para evitar mantener la humedad. Si los conservas, sé prudente después de cada riego para no dejar que el agua se estanque allí.

Opta por un riego uniforme para garantizar una distribución equitativa de la humedad en el recipiente. El uso de una regadera con pico fino facilita un riego preciso, evitando salpicaduras no deseadas. El agua debe estar a temperatura ambiente para evitar cualquier choque térmico en las raíces sensibles de las plantas en maceta.

También te recomendamos ventilar el invernadero de forma regular abriéndolo durante el día, en días templados. Arrosage plantes en pot

Los diferentes tipos de riego

Es esencial elegir el método de riego más adecuado. Hay diferentes opciones para cuidar tus plantas durante la estación fría.

El riego manual: se realiza con regadera, si cultivas pocas plantas, o con chorro de agua. Esta técnica requiere tiempo, pero permite controlar directamente la cantidad de agua aportada a cada planta y ajustarla según sus necesidades. Dirige el chorro directamente al pie de las plantas, en el sustrato, evitando mojar el follaje. Además, el riego manual obliga a pasar de forma regular por cada planta, lo que permite vigilar su estado y reaccionar con rapidez si aparecen problemas de cultivo (enfermedades, parásitos…).

Los sistemas de riego pueden dañarse por el hielo durante el invierno, por lo que es prudente desconectarlos en otoño, vaciarlos (purgarlos) y volver a ponerlos en funcionamiento solo en primavera. No obstante, si tienes muchas plantas que regar y vives en una región de clima templado, o si las proteges de forma adecuada (por ejemplo, envolviendo las tuberías con papel burbuja o con poliestireno), puedes seguir utilizándolos en invierno. Para el riego en invernadero de plantas en exterior, es preferible regar con aspersores o con una manguera microporosa. Para las plantas en maceta, utiliza mejor un sistema de goteo.

También puedes si lo deseas, utilizar oyas para algunas plantas, las más sensibles a la falta de agua. Se trata de recipientes de arcilla o cerámica, enterrados o colocados junto a los vegetales que se van a regar, y que permiten que el agua se difunda por capilaridad en cuanto el sustrato se seca.

Por último, no dudes en usar agua de lluvia para regar, que recogerás desde los canalones de tu casa o desde canalones instalados en el invernadero. El depósito de recogida de agua, sin embargo, debe protegerse del hielo: lo ideal sería que esté enterrado, resguardado o incluso colocado directamente dentro del invernadero.

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