Dividir los bulbos de jacinto es un gesto sencillo que permite multiplicar fácilmente los grupos y enriquecer tus macizos con nuevas flores perfumadas. Con el tiempo, los bulbos madre producen bulbillos pequeños que, si no se separan, agotan la planta y reducen la floración. Aprendiendo a desenterrar, separar y replantar tus jacintos, devuelves vigor a tus bulbos y, al mismo tiempo, creas nuevas plantas a un coste menor. Esta técnica de multiplicación, accesible para todos, garantiza jacintos coloridos y muy floríferos año tras año.

¿Por qué dividir los bulbos de jacinto?

Con los años, los bulbos de jacinto producen de forma natural bulbillos pequeños que se fijan alrededor del bulbo principal. Si se dejan en su lugar, estos bulbos jóvenes compiten con el bulbo madre, lo que debilita la planta y disminuye la calidad de la floración. Al separarlos y replantarlos, estimulas el vigor de los jacintos existentes y, además, obtienes nuevas plantas listas para florecer en unas pocas temporadas.

¿Cuándo intervenir para la división de los bulbos de jacinto?

La división de los bulbos de jacinto se realiza a comienzos del verano, cuando el follaje está completamente amarillento y seco. Esta espera es esencial, porque las hojas transfieren sus reservas al bulbo, asegurando su buen vigor y la preparación de la futura floración.

Ha llegado el momento de dividir este grupo de jacintos. Pero tendrás que esperar al final de la floración y a que el follaje se ponga amarillo.

Material necesario

Esto es todo lo que necesitas para dividir tus bulbos de jacinto

¿Cómo dividir los bulbos de jacinto?

¿Cómo desenterrar los bulbos de jacinto sin dañarlos?

  • Utiliza una horca de pala o un plantador, introduciéndolo a unos diez centímetros del pie para no herir los bulbos.
  • Levanta con cuidado el terrón de tierra y luego despega los bulbos con las manos, retirando el exceso de tierra.
  • Manipula los bulbos con precaución: no tires de las raíces y evita aplastar los bulbillos.

Separar los bulbos y clasificar los bulbillos

  • Separa con delicadeza los bulbillos del bulbo principal, desprendiéndolos a mano sin forzar.
  • Clasifica los bulbos: conserva únicamente los que estén sanos, firmes y sin manchas.
  • Descarta los bulbos blandos, dañados o que muestren signos de podredumbre.
  • Guarda los bulbillos, incluso los muy pequeños: tardarán algunos años en florecer, pero asegurarán la continuidad.
¡Los pequeños bulbillos se convertirán en grandes! Solo tienes que separar los pequeños del bulbo madre (imagen generada por IA)

Replantar los bulbos de jacinto

  • Planta los bulbos a una profundidad aproximada de 10 a 15 cm, con la punta hacia arriba.
  • Respeta una separación de 8 a 10 cm entre cada bulbo para permitir su buen desarrollo.
  • Colócalos al sol en un suelo o sustrato ligero, fértil y bien drenado, añadiendo un poco de compost si fuera necesario.
  • Riega después de la plantación para favorecer el arraigo y, a continuación, mantén un suelo fresco sin exceso de agua.

Cuidados y mantenimiento de los jóvenes bulbillos

Los jóvenes bulbillos de jacinto requieren un poco de paciencia, porque normalmente tardan de dos a tres años en dar sus primeras flores.

Puedes optar por cultivarlos en plena tierra, en un rincón del jardín reservado para el cultivo de bulbos, o en maceta para poder vigilarlos mejor.

Proporciónales una ubicación soleada y un suelo enriquecido con compost para estimular su crecimiento. Un acolchado ligero en invierno los protegerá del frío y les permitirá pasar la estación difícil con total seguridad, hasta convertirse en hermosos jacintos muy floríferos.