La poda del granado (Punica granatum) es un gesto esencial para favorecer su vigor, su floración y su fructificación. Este pequeño árbol frutal mediterráneo es popular por sus abundantes frutos rojos, brillantes y jugosos. También son sus cualidades ornamentales las que hacen que se aprecie en los jardines, con sus flores muy decorativas, “arrugadas” – ya sean simples o dobles – de un precioso rojo anaranjado intenso o abigarradas de salmón según las variedades. Se realzan gracias a un bonito follaje brillante de color verde vivo y a una silueta compacta y densa. Amante del calor, muy sobrio, el granado de frutos necesita un verano largo y bien cálido para madurar sus hermosas granadas, aunque también existen variedades estériles que no producen frutos: los granados de flor.

En este tutorial, vamos a explicarte cuándo podar un granado, y cómo podar un granado de flor o de frutos para sacar el máximo partido.

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Punica granatum, granado

La granada: una fruta cargada de antioxidantes

La granada, fruto del granado, es una baya carnosa con piel coriácea que contiene decenas de semillas jugosas llamadas arilos. Muy decorativa y deliciosa, también se reconoce por sus numerosas virtudes: rica en antioxidantes y en vitaminas C y K, se valora por sus beneficios para la salud. Se consume fresca, en zumo o incluso en cocina en platos agridulces.

¿Por qué podar los granados?

Hay varias razones por las que puede ser necesario podar un granado:

  • Controlar el tamaño y la forma: los granados pueden crecer con bastante rapidez y llegar a ser bastante aparatosos, así que puede ser necesario podarlos para mantenerlos bajo control y conservar la talla deseada. Esta poda también ayuda a mantener la forma y la estructura que quieres para tu arbusto.
  • Estimular la floración: las podas anuales permiten favorecer floraciones abundantes, al facilitar la mejor circulación de aire y de luz a través de la planta.
  • Estimular la producción de frutos: podando los granados con criterio, es posible animar a la producción de frutos adicionales.
  • Mantener la salud del arbusto: al eliminar las partes muertas o enfermas, la poda puede ayudar a prevenir la propagación de enfermedades y plagas y a fomentar un crecimiento sano y vigoroso de la planta.

¿Cuándo podar los granados?

En general, se recomienda podar los granados a principios de la primavera, cuando comienza la vegetación. El periodo de poda depende en parte de la zona climática donde se encuentre la planta; normalmente se sitúa entre mediados de febrero y mediados de marzo.

¿Cómo podar un granado?

  • Con ayuda de un seccionador y / o de una serradora para ramas bien afilados y previamente desinfectados con alcohol para evitar la transmisión de enfermedades, elimina las ramas muertas, enfermas o dañadas
  • Deja que el granado se desarrolle libremente durante los primeros años tras la plantación, y luego podrás seleccionar 5-6 ramas principales para darle una forma aireada y equilibrada y podar las ramas en exceso para mantener la forma deseada de la planta
  • Si le dejas una forma libre, tendrá un porte arbustivo algo desordenado. Podrás limitarte a eliminar los chupones, las ramas que se entrecruzan y las ramas muertas. Si quieres fomentar el crecimiento de ramas nuevas, poda las más antiguas y gruesas a unos un tercio de su longitud
  • Para favorecer la floración y la producción de granadas, poda las ramas para animarlas a ramificarse y a producir nuevos brotes: para ello, deja dos a cuatro yemas en cada rama.
Punica granatum, granado
  • Durante la producción de frutos, evita dejar más de tres a cinco granadas por rama para evitar la sobrecarga y favorecer así la producción de frutos de calidad.
Punica granatum, granado

¿Qué herramientas necesitas para podar un granado?

Para podar tu granado, necesitarás: