El nomeolvides, también llamado “No me olvides” o “hierba del amor”, es una plantita encantadora y fácil de cultivar. Estas pequeñas flores azules y delicadas (aunque algunas variedades también son rosadas o blancas) y con forma de estrella aportan un toque de color a tus jardines. Su capacidad para autosiembra de forma natural los hace todavía más interesantes para los jardineros que quieren flores sin demasiado esfuerzo. Si sueñas con ver nomeolvides embelleciendo tus espacios verdes, sigue esta guía para sembrarlos en casa y que te vaya bien.
Conocer los nomeolvides
Antes de lanzarte a la plantación, conviene conocer un poco mejor esta planta. Los nomeolvides son plantas perennes, pero a menudo se cultivan como anuales o bienales. Les gustan las zonas húmedas, a pleno sol o en semisombra, especialmente en el sotobosque. Son plantas ideales para florecer los bordes del jardín, realzar las rocallas o crear alfombras florales bajo los árboles. Hay varias especies de nomeolvides; entre las más extendidas se encuentran el nomeolvides de los bosques (Myosotis sylvatica) y el nomeolvides de los Alpes (Myosotis alpestris).
Los nomeolvides florecen principalmente en primavera, entre abril y junio, ofreciendo flores delicadas que duran varias semanas. Se siembran con facilidad de un año a otro y, si los dejas hacer, podrás disfrutar de ellos cada año con poco esfuerzo.
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Elegir el momento adecuado para sembrar
El momento ideal para sembrar nomeolvides depende de la forma en que quieras cultivarlos.
- Siembra en exterior (pleno suelo) : Si optas por este método, el mejor periodo para sembrar es en verano, de julio a septiembre. Así podrán asentarse bien antes del invierno y florecer abundantemente en la primavera siguiente.
- Siembra en interior : Si quieres conseguir una mejor tasa de germinación (o en regiones con inviernos muy rigurosos), puedes sembrar los nomeolvides en interior en primavera, hacia abril/mayo. Así, las plántulas estarán listas para trasplantarse al exterior al final de la primavera.
La siembra en pleno suelo
Preparar el suelo
Los nomeolvides prefieren un suelo bien drenado, pero ligeramente húmedo. Antes de sembrar, prepara la zona elegida siguiendo estos pasos :
1- Nivel de sombra : Si es posible, elige un lugar de semisombra, sobre todo si vives en una región cálida. El pleno sol a veces puede resecar la planta, especialmente en verano.
2- Deshierbe : Asegúrate de que la zona esté limpia y libre de hierbas indeseadas. Los nomeolvides no toleran la competencia.
3- Trabajar la tierra : Airear el suelo descompactándolo con una biohorquilla o con una pala. Así, las raíces podrán establecerse con más facilidad.
4- Añadir compost : Mezcla un poco de compost o abono orgánico para enriquecer la tierra. Esto favorecerá un buen crecimiento.
Pasos para sembrar en pleno suelo :
1- Esparcir las semillas : Las semillas de nomeolvides son diminutas, así que siémbralas al voleo sobre la superficie del suelo. No necesitas hacer agujeros.
2- Cubrir ligeramente : Presiona suavemente las semillas con el dorso de un rastrillo o con la mano para enterrarlas apenas en la tierra. Puedes añadir una fina capa de tierra por encima, pero no las entierres demasiado (con unos 2 mm basta).
3- Regar con delicadeza : Usa una regadera con un rociador fino para no desplazar las semillas. El suelo debe mantenerse húmedo, pero sin encharcar.
4- Mantenimiento : Una vez sembradas, vigila las jóvenes plántulas. Verás las primeras hojas al cabo de 1 a 2 semanas. Mantén el suelo ligeramente húmedo, sin llegar a empaparlo, durante este periodo de germinación.

La siembra en interior
Si prefieres sembrar los nomeolvides en interior para protegerlos de las inclemencias o para controlar mejor la germinación :
1- Usar bandejas de siembra : Consigue recipientes pequeños o macetas de siembra. Rellénalos con sustrato ligero y bien drenado.
2- Sembrar las semillas : Igual que en la siembra en pleno suelo, esparce las semillas sobre la superficie del sustrato y cúbrelas ligeramente.
3- Regar un poco : Humedece el sustrato con un pulverizador para evitar desplazar las semillas. El sustrato debe estar húmedo, pero sin encharcar.
4- Colocar en un lugar luminoso : Pon tus recipientes en una habitación luminosa, pero protegida de la luz solar directa. La temperatura ideal ronda los 18-20 °C.
5- Trasplante : Cuando tus plantas alcancen unos 10 cm de altura y ya hayan pasado las heladas (idealmente cuando las temperaturas nocturnas estén por encima de 7 a 8 °C), puedes trasplantarlas al exterior, en pleno suelo, en maceta o en jardinera.
Cuidados después de la germinación
Una vez que tus nomeolvides hayan germinado y empezado a desarrollarse, hay algunos gestos de mantenimiento que conviene seguir para asegurar una bonita floración :
- Riego : Los nomeolvides les gusta la humedad, sobre todo durante la floración. Asegúrate de que el suelo se mantenga ligeramente húmedo, pero evita los excesos de agua.
- Retirar las flores marchitas : Si no quieres que tus nomeolvides se autosiembren por todo tu jardín, corta las flores marchitas antes de que se formen las semillas.
- Entrecostar : Si tus siembras han quedado demasiado juntas, no dudes en aclarar las plántulas para dejarles espacio (aproximadamente 15-20 cm entre cada planta).
- Invernada : Si sembraste tarde, protege las jóvenes plántulas cubriéndolas para resguardarlas del frío invernal.
Los nomeolvides se autosiembran de forma natural
La buena noticia con los nomeolvides es que, una vez bien establecidos, se autosiembran a menudo solos y donde les apetece. Puedes dejar que algunas flores vayan a semilla para disfrutar de nuevas plantas cada año sin un esfuerzo extra.

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