Árbol de la familia de las Rosáceas, el cognassier (membrillero) (Cydonia oblonga) produce membrillos, frutos de un perfume delicioso que solo se consumen cocidos: en confituras, mermeladas, siropes o pastas de fruta. Por su silueta, floración y fructificación, se diferencia del membrillero del Japón (Chaenomeles speciosa), un arbusto de gran belleza. Este árbol, que apenas supera 4 a 6 m en edad adulta, suele tener una copa tortuosa y extendida. Por eso la poda, aunque sea facultativa, permite aligerar la silueta del membrillero y, al mismo tiempo, favorecer la fructificaciónn.
Descubre todos nuestros consejos para podar el membrillero o árbol de membrillo.
Para ir más lejos: Membrillero, árbol de membrillo: plantar, podar y mantenimiento

¿Por qué podar el membrillero ?
El membrillero o árbol de membrillo es un árbol frutal de tamaño pequeño, ya que rara vez supera los 6 m de altura, e incluso los 8 m como máximo. Con un porte tortuoso, de aspecto arbustivo y relativamente extendido, más arqueado que erguido, hay que podarlo para aligerar la copa y, sobre todo, intentar darle un porte más erguido.
En realidad, la poda permitirá sanear, aclarar y mantener la copa. Y es que las ramas del membrillero tienen tendencia a enredarse, lo que dificulta la recolección. Además, si las ramas están demasiado juntas, los frutos tienen menos acceso a la luz. Por último, un árbol de membrillo sin podar es más susceptible a enfermedades como el oídio, la moniliosis o la entomosporiosis. Así que la poda tiene efectos profilácticos.
En cambio, la poda de fructificación no sirve de mucho. De hecho, a diferencia de muchos otros árboles frutales, la poda no influye directamente en la fructificación. Sin embargo, la poda anual reforzará la vitalidad del árbol. ¡Y un árbol frutal vigoroso es un árbol productivo !
¿Cómo podar un ejemplar joven?
De forma natural, el membrillero adopta una forma de vaso.
- En los primeros años, la poda de formación permitirá establecer la estructura del árbol con tres o cuatro ramas principales. Estas ramas se convertirán en ramillas productoras. Siempre es más estético conservar un número impar de ramas principales.
- Al año siguiente de la plantación, hay que elegir tres o cuatro yemas, orientadas hacia el exterior del árbol, y podar en bisel justo por encima. Asegúrate de orientar el bisel de modo que el agua escurra en sentido opuesto a la yema.
- Durante los tres años siguientes (periodo en el que todavía no fructifica), solo será necesario eliminar las ramas interiores para evitar los cruces. El objetivo también será suprimir las ramas laterales.

La poda de mantenimiento del membrillero
Esta poda es facultativa, pero se recomienda para la buena salud del árbol. No se trata en absoluto de una poda de fructificación destinada a mejorar la cantidad y la calidad de los frutos, ya que el membrillero no la necesita realmente. Sin embargo, es una poda importante para mejorar la silueta, airear la copa y permitir que los rayos del sol lleguen hasta el centro del árbol.
¿Cómo podar?
- Eliminar los brotes o ramillas viejas, secas o muertas para favorecer el crecimiento de ramas nuevas y bonitas
- Corta las ramillas demasiado envejecidas que ya no tienen apenas utilidad
- Elimina las ramas que crecen hacia el interior o que se cruzan para aportar luz al centro del árbol y lograr que maduren los frutos
- Localiza los signos de enfermedades como los chancros y poda al menos 10 cm por encima de la cicatriz. Es cierto que sacrificas algunas yemas, ¡pero es por una buena causa! Es la mejor forma de erradicar el problema y evitar que se propague a las demás ramillas y a los frutos

En cualquier caso, cuando aclares y elimines ramas del membrillero, conserva las ramas más rectas y no toques demasiado la curvatura. El membrillero tiende naturalmente a doblarse bajo el peso de los frutos.
¿Cuándo podar?
El membrillero es un árbol bastante fácil de cuidar, ideal en jardines campestres por sus dimensiones: florece en primavera y fructifica entre los meses de septiembre y noviembre. Por eso, la poda se realizará o bien después de la recolección de los frutos, a pleno invierno, o bien a comienzos de la primavera, en febrero, justo antes de que se reanude la vegetación.
Aun así, incluso si esta poda se hace a mitad o al final del invierno, hay que evitar las épocas de heladas o de nieve, así como los días lluviosos y húmedos.
Asimismo, si se te pasa el momento de podar, mejor no hacer nada que intervenir demasiado tarde. Aunque no elimines ramas, tu membrillero te dará frutos.
¿Qué herramientas utilizar?
Para proceder a la eliminación de ramas del membrillero, con un cortasetos sólido suele ser suficiente. Antes, es importante limpiarlo y luego desinfectarlo con alcohol al 90 °C. Así evitarás la transmisión de enfermedades de un árbol a otro. Del mismo modo, procura que el cortasetos esté bien afilado para realizar cortes limpios y precisos.
Para ramas más gruesas o más viejas, será necesaria una sierra de poda. También debe desinfectarse.
En cada herida, no dudes en aplicar un producto cicatrizante. Y es que una herida de poda puede ser una puerta de entrada para enfermedades. Del mismo modo, este cicatrizante también protege los tejidos de las heladas tardías.
Después de cada poda, recoge con cuidado todas las ramas, y sobre todo las que estén cubiertas de chancro, para evitar la propagación de enfermedades. Si tu municipio lo permite, quémalas. Si no, lleva los residuos de poda al punto limpio.
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