El Leucadendron es un arbusto perenne muy bonito, originario de la región del Cabo en Sudáfrica. Ofrece un follaje coloreado espectacular y, de primavera a el verano siguiente según las variedades, una floración original con brácteas elípticas de tonos cálidos y cambiantes. ¡Se aprecia su estilo muy exótico! El Leucadendron es un arbusto sensible al frío (tolera hasta - 5 / - 8 °C en suelo seco), por lo que su cultivo en terreno abierto conviene reservarlo para jardines costeros protegidos del hielo. En zonas más frías, habrá que cultivarlo en una maceta grande y meterlo bajo cubierto durante el invierno. Podar el Leucadendron de vez en cuando permite obtener un arbusto bien ramificado y favorecer su floración. Entonces, ¿en qué época y cómo hacerlo para podarlo? ¡Descubra todos nuestros consejos para podar un Leucadendron según el arte!
Para saber más sobre su cultivo, no dude en consultar nuestra ficha completa: "Leucadendron: plantación, cultivo y mantenimiento"

¿Por qué podar el Leucadendron?
El Leucadendron puede prescindir de la poda; sin embargo, esta aporta numerosas ventajas: permite sanear el arbusto eliminando sus ramas enfermas, muertas o dañadas, favorece que produzca nuevas flores y le da una forma muy armónica y equilibrada.
También es el momento de retirar las flores marchitas, poco estéticas. Además, como el Leucadendron tiende a producir tallos largos y muy rectos, podarlo hará que se ramifique y adopte un porte más compacto, achaparrado y denso, mucho más atractivo. Las flores aparecen en la parte superior de los tallos: podarlas permite mantener las flores a una altura razonable para disfrutarlas mejor. No obstante, conviene tener en cuenta el porte natural de la variedad que cultivas: algunas son bajas y extendidas, mientras que otras son mucho más altas y estrechas.
Por último, si cultivas el Leucadendron en maceta, por ejemplo en un balcón, podarlo te permitirá conservar unas dimensiones muy compactas, adaptadas a tu espacio.
¿Cuándo podar el Leucadendron?
Si haces una poda de formación, lo mejor es intervenir al principio de la primavera, en marzo-abril. Esta poda permite seleccionar las ramas principales y dar al arbusto su forma general. Para una poda de mantenimiento, actúa más tarde, en cuanto el Leucadendron haya terminado de florecer, es decir, a finales de la primavera o a finales del verano, según las variedades. Recomendamos podar el Leucadendron cada año.

¿Cómo podar el Leucadendron?
Te recomendamos empezar limpiando y desinfectando tus herramientas de corte. Así evitarás transmitir enfermedades de una planta a otra. Del mismo modo, es preferible podar en bisel, con un ángulo de aproximadamente 45°, para impedir que el agua de lluvia se acumule sobre las heridas.
- Empieza por podar los tallos dañados, rotos o muertos
- Corta los tallos mal colocados, los que se cruzan o desequilibran la silueta del arbusto
- Elimina también las flores marchitas
- Corta siempre justo por encima de un ojo (punto de inserción de las hojas en el tallo). Esto ayudará al arbusto a cicatrizar, a ramificarse y a producir nuevos tallos.
- Identifica los tallos más largos y recórtalos reduciendo su longitud a la mitad.
- No dudes en dar un paso atrás para apreciar la forma general del arbusto y corregir la poda si es necesario.
El material necesario
- Una tijera de podar bien afilada y desinfectada con alcohol al 90 °

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