La renúnculo de los floristas (Ranunculus asiaticus) es una planta perenne tuberosa, apreciada por sus flores de colores variados, a menudo dobles, que florecen de abril a junio. Fáciles de cultivar, aportan un toque luminoso a macizos, borduras y jardineras. Para conseguir una buena plantación de los bulbos (o, más bien, de las “garras”) de renúnculo, basta con seguir algunos pasos sencillos, tanto en tierra abierta como en maceta. Descubre nuestros consejos para tener éxito con la plantación de los renúnculos.

¿Cuándo plantar los renúnculos?
El periodo de plantación de los bulbos de renúnculo varía según la región:
- En clima templado, se pueden colocar los bulbos de renúnculo ya desde el otoño, para disfrutar de una floración temprana.
- En clima frío, es mejor esperar a la primavera para evitar que las garras se congelen. También puedes anticiparte plantando los bulbos de renúnculo en maceta, en un invernadero o en interior, desde enero/febrero.
Preparar los bulbos de renúnculo antes de plantarlos
Antes de ponerlos en tierra o en maceta, es importante:
- Remojar las garras durante varias horas (incluso toda una noche) en agua para rehidratarlas.
- Comprobar su estado y descartar las que estén demasiado blandas o dañadas.
- Plantar rápidamente después del remojo, ya que los bulbos hinchados se secan pronto.

¿Cómo plantar los bulbos de renúnculo en el jardín?
Para una floración abundante, la plantación de los renúnculos debe respetar algunos pasos:
- Empieza por elegir una ubicación soleada, en un suelo ligero y bien drenado, pero, si es posible, resguardada de vientos fuertes que podrían romper los tallos finos de las flores de renúnculo. En suelo arcilloso, se recomienda aligerar la tierra con arena y compost bien maduro.
- Trabaja la tierra a unos 20 cm de profundidad para airearla. Retira las piedras y las malas hierbas.
- Planta las garras a unos 5 cm de profundidad. Colócalas correctamente: la parte puntiaguda (las pequeñas “garras”) debe quedar hacia abajo, mientras que la parte central, abombada, permanece hacia arriba.
- Deja entre 10 y 15 cm entre cada bulbo. Este espaciado evita la competencia entre plantas y permite obtener matas aireadas que realzan las flores de renúnculo.
- Riega ligeramente después de la plantación para humedecer el terreno, sin encharcarlo. En regiones frías, añade una capa de mantillo (hojas secas, heno, paja...) para proteger las garras del hielo.
Dato útil : vigila las babosas y los caracoles, porque les encantan los primeros brotes tiernos de renúnculo.

¿Cómo plantar los renúnculos en maceta o en semillero?
El cultivo en maceta es ideal para disfrutar de las flores de renúnculo en un balcón o una terraza. La plantación en semillero también permite iniciar el cultivo de los renúnculos antes de temporada, antes de trasplantarlos al jardín. Para hacerlo bien:
- Elige una maceta (o semillero) con agujeros en el fondo, ya que los renúnculos sufren el agua estancada.
- Añade en el fondo una capa drenante de 3 a 5 cm de bolas de arcilla o de grava para garantizar un buen desagüe.
- Rellena la maceta (o el semillero) con una mezcla de dos tercios de sustrato universal de calidad y un tercio de arena o de perlita. Este sustrato ligero favorece el desarrollo de las raíces y reduce el riesgo de pudrición.
- Planta las garras a 4 o 5 cm de profundidad, con siempre las puntas hacia abajo y la parte central abombada hacia arriba.
A tener en cuenta :
- En una maceta de tamaño medio (30 cm de diámetro), puedes colocar 5 a 6 bulbos para lograr una bonita densidad de floración.
- En semillero, instala un solo bulbo de renúnculo. - Riega de forma moderada para humedecer la tierra. Después, mantén una humedad regular, sobre todo durante el crecimiento, pero procura que el sustrato se seque un poco entre dos riegos.
- Coloca la maceta en un lugar luminoso y soleado, pero protegido de vientos fuertes. Los semilleros deben colocarse bajo invernadero.

Cuidar los renúnculos después de plantarlos
El riego de los renúnculos
- En tierra abierta, riega de forma moderada en el momento de la plantación y, después, solo si la tierra se seca.
- En maceta, las necesidades de agua son más regulares: el sustrato debe permanecer ligeramente húmedo, pero deja secar la superficie entre dos riegos para evitar la pudrición de las garras.
Retirar las flores marchitas
Retira con regularidad las flores marchitas para estimular la producción de nuevos brotes florales y prolongar la floración. Usa unas tijeras de podar limpias para cortar el tallo en la base, sin dañar el follaje.
Proteger los renúnculos del frío
Los bulbos de renúnculo son sensibles a las heladas:
- En tierra abierta, acolcha generosamente la base de las plantas para limitar los daños del invierno. También puedes desenterrar las garras cuando entren en periodo de latencia, y conservarlas protegidas del hielo y de la luz, para replantarlas en la primavera siguiente.
- En maceta, mete los contenedores bajo cubierta en un invernadero, en una veranda sin calefacción o en un local luminoso pero fresco.
Comentarios