La consuelda, o Symphytum por su nombre latino, es una vivaz herbácea de la familia de las boragináceas, como su prima la borraja. Se reconoce por sus numerosas y grandes hojas rugosas y puntiagudas, y por sus flores reunidas en pequeños ramilletes colgantes, de color blanco, rosado, azul o malva según las especies y los cultivares. Crece en estado silvestre en cunetas, alrededor de cursos de agua y en praderas húmedas. En el jardín, se expande rápidamente gracias a su cepa que emite brotes por la raíz (drageones) y se convierte en una verdadera cubierta vegetal muy interesante, siempre plantada en lugares frescos.
Utilizada a menudo en permacultura, en nuestro tutorial te explicamos cómo plantarla bien y hacer que prospere !

¿Por qué cultivar la consuelda en tu jardín?
Simplemente porque la consuelda es una planta “todoterreno” en el jardín. Tiene múltiples virtudes y aplicaciones en el jardín, en el huerto… o incluso en la mesa:
- Se puede plantar la consuelda por sus cualidades ornamentales y su larga floración, ya que se renueva desde la primavera hasta comienzos del verano, en jardines de cura, de campo o de estilo natural.
- Seguramente has oído hablar del purín de consuelda: como los purines de cola de caballo o de ortiga, es uno de los fertilizantes más utilizados en el jardín. Por eso, puedes tener algunas plantas solo para elaborar tu propio purín de consuelda casero y usarlo en forma de solución diluida.
- Las hojas ricas en potasio, fósforo y calcio también permiten usarla como mantillo orgánico beneficioso para el suelo: lo enriquece y mejora su estructura (en el jardín y en el huerto). ¡Es un formidable abono verde!
- Ten en cuenta que la consuelda también es conocida por acelerar la descomposición de los vegetales: por eso nos viene muy bien en la pila de compost, donde el nitrógeno y los minerales que contiene actúan como activadores naturales del compost.
- También puedes elegirla por ser una planta nectarífera y melífera, ideal en jardines silvestres que favorecen la biodiversidad, y para atraer a las abejas.
- Y, además, por su efecto de cobertura del suelo muy eficaz: la consuelda se extiende en densos grupos, muy provistos de hojas. Mantiene el follaje durante mucho tiempo, de marzo a noviembre, asegurando una buena cobertura al pie de los árboles o en macizos de aspecto naturalista. Su floración, por otra parte, también es bastante larga, entre abril y julio, según las regiones y las exposiciones.
- Utilizada desde la Antigüedad por sus propiedades medicinales (antiinflamatorias y cicatrizantes), formaba parte de las plantas del jardín de los “simples” en la Edad Media, para tratar quemaduras y contusiones, así como el asma (sus hojas y su raíz).
- La consuelda es comestible, pero hay que consumirla en cantidades limitadas, porque es tóxica (presencia de alcaloides pirrolizidínicos). En la cocina se emplean sobre todo las hojas jóvenes escaldadas en agua hirviendo, en sopas o mezcladas con otras verduras para gratinar. También se pueden hacer deliciosos buñuelos de consuelda, que sorprenden por su sabroso sabor yodado.

¿Dónde plantar la consuelda?
Vivaz muy rústica (-30 °C), la consuelda crece rápido formando un tapiz de flor. Se puede plantar en todas partes en la península y en Bélgica. Aun así, prefiere ambientes húmedos.
Las necesidades de la consuelda son bastante fáciles de recordar y, de hecho, solo hay que reproducir las condiciones de cultivo que encuentra en la naturaleza. Es sobre todo el suelo lo que importa, ya que debe mantenerse fresco, e incluso húmedo. Idealmente, arcilloso y rico en materia orgánica, evitando los suelos demasiado ácidos. Pero un suelo normal suele funcionar bien.
No importa la exposición, se adapta, incluso si se prefiere la media sombra. La consuelda también tolera el pleno sol o la sombra (donde florecerá solo un poco menos abundante)
No recomendamos cultivarla en maceta: es una planta de jardín y, con el tiempo, va a adquirir mucha presencia.
Por último, si es ornamental en un macizo silvestre, obviamente también se puede plantar en el huerto, y no lejos de árboles frutales: así atraes polinizadores y, además, facilita su uso para hacer aplicaciones.

Los secretos para tener éxito con su cultivo
- Planta tres pies por metro cuadrado, suficientes para cubrir el suelo con el tiempo.
- Realiza la plantación en otoño, que es el periodo ideal para garantizar un buen enraizamiento, o en primavera.
- Plántala en un suelo fresco, arcilloso o compacto, rico en humus: ¡le encanta!
- Coloca mantillo para conservar la mayor frescura posible en el suelo: un poco de compost extendido como mantillo en primavera también ayudará a fertilizar la zona.
- Recígala para usarla en tus purines o en mulch: cortar sus hojas varias veces por temporada, además, ayuda a limitar su expansión y favorece un nuevo crecimiento.
- No la dejes invadir el espacio : retira los brotes no deseados y elimina sus flores para evitar resiembras inoportunas.

¿Cuándo cosecharla?
Haces al menos 3 cosechas al año si la consuelda se encuentra bien en tu jardín, lo cual te será muy útil para los usos de los que hablábamos más arriba (mulch al pie de las plantas, purín o, eventualmente, en la cocina). Corta las hojas jóvenes antes de la floración para una calidad óptima (contienen más nitrógeno), entre los meses de mayo y septiembre. Corta un grupo entero al ras del suelo para retirar todas las hojas, tallos y flores. La consuelda volverá a reformarse y, al cabo de unas semanas, ¡podrás usar de nuevo sus hojas!
Si la usas como verdura de hoja, se integrará principalmente en sopas, o en crudo en ensaladas. Las hojas tienen un sabor yodado muy marcado (como las flores de borraja).

El mantenimiento de la consuelda
Es casi nulo, porque la consuelda es una vivaz robusta y vigorosa. Su densidad de follaje deja poco espacio a las malas hierbas, sobre todo si has cuidado colocar mantillo en la zona. Se pueden cortar las flores marchitas para reforzar aún más el follaje.
Solo hay que tener cuidado con su posible carácter invasor, limitando las resiembras espontáneas.
Multiplicar la consuelda
La multiplicación de la consuelda se hace por siembra, o bien por división o por esquejes de raíces.
La siembra en semillero o en bandejas se realiza entre febrero y abril. La división de cepas es otra forma eficaz de multiplicar la consuelda y trasplantarla a otro lugar del jardín: separa con cuidado las raíces de una planta madura en primavera. Para los esquejes, corta segmentos de raíz de 5 a 10 cm de longitud y plántalos horizontalmente en el suelo. Riega generosamente después de la plantación para favorecer el establecimiento de las raíces.

Para ir más lejos
- Para saberlo todo sobre la consuelda, lee nuestra ficha completa: Consuelda: plantación, siembra, usos
- Descubre nuestra gama de consueldas en nuestro vivero online.
- Olivier te presenta la consuelda de flores grandes en su vídeo.
Comentarios