El Photinia es un arbusto de follaje persistente y brillante, que se utiliza a menudo para formar setos. Es muy decorativo en primavera: sus brotes jóvenes adquieren tonos rojo intenso o bronce según las variedades. También se puede cultivar en solitario, al fondo de un macizo o incluso en maceta en una terraza o balcón, para las variedades más compactas. Además, ofrece una bonita floración primaveral en forma de umbelas blanco crema, muy apreciadas por los insectos polinizadores. La multiplicación por esqueje es la técnica más eficaz para reproducir este arbusto y obtener fácilmente nuevas plantas. En este tutorial te explicamos cómo hacerlo.
¿Cuándo hacer esquejes de Photinia ?
El momento ideal para hacer esquejes de Photinia es a finales de verano, en agosto o septiembre, a partir de tallos semileñosos. Sin embargo, también es posible tomar esquejes a finales de primavera y principios de verano.
¿Cómo hacer esquejes de Photinia ?
- Empieza por localizar en tu Photinia una rama del año, sana, sin signos de enfermedad ni de plagas. Si tomas esquejes a finales de verano, la rama debe ser semileñosa: parda en la base y aún verde en la parte superior.
- Con una podadora de dos manos, corta un tramo de rama de unos 15 a 20 cm de longitud, realizando un corte en bisel justo por debajo de un nudo. Asegúrate de que el corte sea limpio y preciso para evitar infecciones. Si quieres, puedes tomar un esqueje con talón, es decir, la base del brote sobre la que crece.
- Retira la yema terminal, situada en la parte superior del esqueje.
- Elimina las hojas que estén en la parte inferior del esqueje. Deja solo 2 o 3 hojas en la parte alta del tallo y, si es necesario, reduce su superficie a la mitad cortándolas. Esto ayuda a evitar que el esqueje se seque por la evapotranspiración.

- Prepara una maceta llenándola con tierra especial para sembrar y esquejar. También puedes usar una mezcla de sustrato y arena gruesa. Lo importante es que el sustrato tenga buen drenaje y sea aireado. Compacta ligeramente y riega.
- Haz un agujero en el centro con un lápiz o una varilla.
- Si quieres, puedes sumergir el extremo cortado del esqueje en un polvo de hormonas de enraizamiento. Este paso es opcional, pero favorece la buena recuperación del esqueje.
- Introduce el esqueje en el agujero y aprieta el sustrato alrededor para asegurar un buen contacto entre el tallo y el sustrato, eliminando así las bolsas de aire. El esqueje debe quedar enterrado al menos a 7 u 8 cm de profundidad.
- Cubre la maceta con una bolsa de plástico o una botella de plástico cortada (esquejes a modo de “tapa” para mantener la humedad). Así se mantiene un ambiente con humedad elevada. Asegúrate de que las hojas del esqueje no toquen las paredes.
- Coloca la maceta bajo un chasis, en un lugar cálido y luminoso, pero protegido del sol directo.
- Continúa regando con regularidad y aireando para evitar riesgos de pudrición.
- De vez en cuando, revisa el esqueje para asegurarte de que no muestra signos de enfermedad o de pudrición. Tras algunas semanas, cuando observes el crecimiento de hojas nuevas, sabrás que el esqueje ha agarrado.
- En primavera, puedes trasplantar los esquejes ya enraizados a macetas más grandes.
- Espera todavía un año antes de instalarlos en terreno abierto, en su ubicación definitiva.

Material necesario
- Una podadora afilada y desinfectada
- Macetas provistas de orificios de drenaje
- Tierra especial para sembrar y esquejar, o una mezcla de sustrato y arena
- Hormona de enraizamiento (opcional)
- Un lápiz o una varilla
- Una bolsa de plástico o una botella de plástico
- Una regadera con roseta
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