Enfermedades y parásitos de los Cerezos japonés
Identificar, tratar, prevenir
Contenido
Los cerezos ornamentales, también conocidos por su nombre latino de Prunus, son árboles muy apreciados por su espectacular floración en primavera. Pueden verse afectados por las mismas enfermedades fúngicas que los cerezos de fruto y, en general, los árboles frutales. Identificar estos problemas y aplicar tratamientos naturales, además de medidas preventivas, es esencial para mantener sus cerezos en buen estado. En este artículo se describen las enfermedades y parásitos más comunes que afectan a los cerezos ornamentales.
La moniliosis
La moniliosis, también conocida como la podredumbre de los frutos o la moniliosis de las flores, es una enfermedad fúngica que puede afectar a los cerezos de adorno. Está causada por el hongo Monilinia spp y se manifiesta principalmente en primavera, durante los periodos húmedos, comprometiendo la floración y la vitalidad del árbol.
Identificación
Los primeros signos de la moniliosis son el marchitamiento de las flores y de los brotes jóvenes, que adquieren un color marronáceo y parecen como quemadas por el fuego. Las flores infectadas se vuelven marrones, se secan y a menudo permanecen adheridas al árbol, formando lo que se conoce como “momias”.
Tratamiento
Para combatir la moniliosis, es crucial actuar con rapidez desde la aparición de los primeros síntomas. Empieza por eliminar todas las partes infectadas del árbol, incluidas las flores, los frutos y las ramas afectadas. Estas partes deben quemarse para evitar la propagación de las esporas.
Prevención
Puedes aplicar pulverizaciones de mezcla bordelesa o de purín de ortiga, que son eficaces fungicidas naturales, para proteger el árbol de forma preventiva. Estos tratamientos pueden repetirse a intervalos regulares según las condiciones climáticas favorables para el desarrollo de la enfermedad.
→ Lee el artículo Mezcla bordelesa y otros tratamientos a base de cobre en el jardín y el de todo lo que necesitas saber sobre el Purín de ortiga.
Asegura una buena circulación de aire alrededor del árbol y elimina las ramas muertas o enfermas. Si no, el Cerezo japonés no necesita poda, pero si la realizas, aplica masilla en las heridas. Evita también los riegos excesivos y la humedad estancada en la base del árbol. Mantén una buena higiene en el jardín eliminando los restos vegetales y los frutos caídos al suelo para limitar las fuentes de infección.

Ver también
Cerezos de flor: las variedades más bellasCoryneum o cribado
El coryneum, también llamado criblado, es una enfermedad criptógama causada por el hongo Stigmina carpophila y se caracteriza por la aparición de manchas en las hojas y en los brotes jóvenes. Esta enfermedad es especialmente visible en primavera y puede reducir significativamente la estética y la vitalidad del árbol.
Identificación
El criblado se manifiesta inicialmente por pequeñas manchas rojas o violáceas en las hojas, que se agrandan y se convierten en agujeros, dando la impresión de que el follaje ha sido “criblado” como por impactos de balas. Los brotes jóvenes también pueden presentar lesiones, lo que dificulta su desarrollo. La identificación temprana de estos síntomas es esencial para limitar la propagación de la enfermedad.
Tratamiento natural
El tratamiento natural del criblado comienza con la eliminación y destrucción de las partes infectadas del árbol en cuanto aparezcan los primeros síntomas. Esta acción limita la dispersión de las esporas del hongo.
A continuación, trátelo mediante pulverización con un producto a base de azufre mojable mezclado con agua. La dosis es de 7,5 g de polvo disueltos en 1 litro de agua para las plantas en general.
Soluciones preventivas
Para proteger el árbol de futuras infecciones, pueden aplicarse pulverizaciones de mezcla bordelesa desde el inicio de la primavera y repetirlas según las instrucciones del producto, en particular después de periodos de lluvia que favorecen la propagación de la enfermedad. El uso de purín de cola de caballo, rico en sílice, también puede reforzar la resistencia de las plantas frente a los ataques fúngicos.
También se recomienda mantener el suelo limpio alrededor del árbol, eliminando las hojas muertas y los demás restos vegetales que podrían albergar las esporas del hongo. Riegue bien en la base del árbol, evitando el follaje.
→ Lea el artículo sobre el Coryneum o criblado.

cancro bacteriano
El chancro bacteriano es una enfermedad grave que afecta a los cerezos de adorno y a los árboles frutales. Causada por la bacteria Pseudomonas syringae, esta enfermedad se caracteriza por la aparición de heridas abiertas con exudado en el tronco, las ramas y, a veces, en las hojas. Si no se controla, puede provocar la muerte del árbol.
Identificación
Los síntomas del chancro bacteriano incluyen heridas húmedas y con exudado en el tronco y en las ramas principales, de las que sale un líquido gomoso. Estas heridas pueden convertirse en úlceras negras y huecas a medida que avanza la enfermedad. En las hojas y los brotes jóvenes pueden aparecer manchas negras o deformaciones. La identificación rápida de estas señales es crucial para el manejo de la enfermedad.
Tratamiento natural
El tratamiento del chancro bacteriano se basa principalmente en medidas preventivas y en la gestión sanitaria, ya que no existe un tratamiento curativo eficaz una vez que el árbol está fuertemente infectado. La primera etapa consiste en eliminar las partes infectadas del árbol. Utiliza herramientas de poda esterilizadas para cortar bien por debajo de la zona infectada y, después de cada corte, desinfecta las herramientas para evitar propagar la bacteria. Los cortes deben realizarse durante un periodo seco para minimizar el riesgo de infección. Tras la poda, las heridas pueden recubrirse con pasta para cicatrizar, a fin de proteger el árbol y favorecer la recuperación.
Soluciones preventivas
En prevención, puedes aplicar en el corazón del invierno el blanco arborícola, a base de cal, sobre la corteza seca. Trátalo con un pincel, con la ropa y los guantes de protección adecuados.
Es importante mantener el árbol en buen estado de salud, ya que los árboles debilitados son más susceptibles a infectarse. Esto incluye un riego adecuado, una fertilización equilibrada y la prevención de heridas mecánicas. Evita dañar la corteza durante los trabajos de jardinería.
→ Lee el artículo sobre el chancro de los árboles frutales.

Ver también
10 ideas para combinar cerezos japonesesArmillaria
Pulgones
Estos pequeños insectos chupadores se alimentan de la sávia de las plantas, provocando un debilitamiento general, el amarilleo de las hojas y, a veces, la transmisión de enfermedades víricas, a través de la fumagina.
Identificación
Los pulgones se identifican fácilmente a simple vista. A menudo se agrupan en los brotes jóvenes, en las hojas y a veces en las flores, donde pueden verse como pequeñas masas móviles de color verde, amarillo, negro. Las hojas atacadas pueden enrollarse, deformarse o amarillear. Los pulgones también producen un líquido pegajoso llamado melaza, que puede favorecer el desarrollo de la fumagina, un hongo negruzco que recubre las hojas y reduce la fotosíntesis.
Tratamiento natural
Una solución sencilla consiste en enjuagarlos con un chorro de agua a presión, lo que los desprende de las plantas. La aplicación de jabón negro diluido mediante pulverización (15 a 30 g de jabón por litro de agua) es eficaz para eliminar los pulgones sin dañar la planta.
Soluciones preventivas
La prevención de las infestaciones de pulgones se basa en favorecer un entorno adecuado para los enemigos naturales de estos, como las mariquitas, los sírfidos y las crisopas. Fomentar la biodiversidad en el jardín plantando una variedad de flores y hierbas puede atraer a estos depredadores. Evitar el uso excesivo de abono nitrogenado, que favorece un crecimiento tierno de las plantas, haciéndolas más atractivas para los pulgones en los cerezos.
→ Lee el artículo sobre los pulgones.

Cochinillas
Las cochinillas se presentan en dos formas principales: las cochinillas de caparazón, reconocibles por su escudo protector ceroso, y las cochinillas harinosas, que parecen estar cubiertas por una especie de polvo blanco algodonoso.
Identificación
Las cochinillas de caparazón se fijan con firmeza a las ramas, los tallos y a veces a los frutos, formando agrupaciones duras y abombadas que pueden resultar difíciles de eliminar. Las cochinillas harinosas, en cambio, prefieren zonas ocultas como el envés de las hojas o las uniones entre las ramas, donde forman colonias algodonosas. Las infestaciones de cochinillas pueden provocar el amarilleamiento de las hojas y un retraso en el crecimiento.
Tratamiento natural
Para combatir las cochinillas de forma natural, es posible retirarlas manualmente o con ayuda de un chorro de agua para infestaciones leves. La aplicación de alcohol de 90° con un bastoncillo de algodón puede ser eficaz para eliminar las cochinillas por contacto. Diluye una cucharadita de cada producto: jabón negro, alcohol para quemar y aceite vegetal en un litro de agua. Pulveriza esta solución, ya que puede ayudar a controlar la población de cochinillas sin dañar a los insectos beneficiosos.
Soluciones preventivas
Fomentar la presencia de enemigos naturales de las cochinillas, como las mariquitas, las crisopas y algunos tipos de avispas parasitoides, puede contribuir a controlar de manera natural su población. Inspeccionar las plantas con regularidad permite detectar las infestaciones de forma temprana e intervenir antes de que se propaguen.

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