Las enfermedades y parásitos del potos
Identificación, prevención y soluciones naturales
Contenido
Los Pothos (Epipremnum aureum) son plantas de interior muy populares, apreciadas por su frondoso follaje exuberante, su crecimiento rápido y su porte trepador o colgante.
Son plantas capaces de aportar un auténtico toque exótico en casi cualquier estancia de la casa y que se cultivan con facilidad: ideales para principiantes. Sin embargo, la aparición de enfermedades o la presencia de parásitos puede afectar su crecimiento y su aspecto. Descubre cómo identificar los síntomas, prevenir los riesgos y tratar de forma natural un Pothos para mantenerlo en plena salud.
Los parásitos del potos
El Pothos puede verse afectado por diferentes plagas, bastante comunes tanto en plantas de interior como de exterior. Se trata de ácaros o insectos que se alimentan de su savia y que, por tanto, pueden afectar a su buen desarrollo y debilitarlo. Sus picaduras también pueden convertirse en puertas de entrada para otros agentes patógenos, como bacterias, virus o hongos.
Los trips
Estos pequeños insectos alargados y muy móviles provocan decoloraciones plateadas en las hojas y un freno general del crecimiento. Las hojas nuevas tienen dificultades para abrirse y pueden volverse marrones antes incluso de llegar a la madurez. Los trips son difíciles de ver porque tienen un tamaño muy pequeño, son de color oscuro o translúcido y tienden a esconderse de la luz. Suele ser cuando ya se han desarrollado bastante que aparecen los primeros síntomas.
Para saber más, descubre nuestro artículo: Thrips : identificación et tratamiento natural.

Los trips son prácticamente invisibles a simple vista
Las cochinillas
Entre otras plagas, las cochinillas figuran entre las más habituales. Se presentan en forma de pequeñas masas blancas algodonosas o pequeñas costras marrones fijas en los tallos y en el envés de las hojas. Las hojas se ponen amarillas, la planta se debilita y su crecimiento se ralentiza.
Su presencia suele ir acompañada por un depósito pegajoso llamado melaza, que favorece el desarrollo de una enfermedad fúngica causada por un hongo: la fumagina. Entonces observarás depósitos negros y pulverulentos que recuerdan al hollín en las partes aéreas del Pothos. Esto puede reducir el proceso de fotosíntesis y, por tanto, afectar negativamente a su crecimiento y a su salud.
Para saber más, descubre nuestro artículo: Cochenille : identificación et tratamiento.

Las arañas rojas
Las arañas rojas, que en realidad son ácaros, aparecen sobre todo cuando el aire es demasiado seco. Son difíciles de ver a simple vista, pero su presencia es evidente por las finas telarañas y los pequeños puntos amarillos en las hojas. Estas se vuelven apagadas, secas y, finalmente, se caen.
Para saber más, descubre nuestro artículo: Araignée rouge : identificación et tratamiento.
Prevención contra las plagas del Pothos
Para evitar la proliferación de plagas, la observación regular es la primera norma que hay que aplicar. Cuando riegues tu Pothos o limpies el follaje quitándole el polvo, recuerda observar el envés de las hojas y los tallos. Una vez que la planta está colonizada, es más difícil erradicar los indeseables.
La mayoría de las plagas prefieren condiciones secas y cálidas. Por eso, como prevención, puede ser útil pulverizar el follaje con agua no calcárea. También puedes colocar un acolchado orgánico en la base del Pothos, a base de cáscaras vegetales o bolas de arcilla. Este gesto ayuda a mantener mejor la humedad del sustrato limitando la evaporación, además de ser decorativo.
Por último, un Pothos cuyas necesidades se cubran tendrá menos sensibilidad a los ataques de plagas. Para ofrecerle buenas condiciones de cultivo, procura colocarlo en una zona luminosa, pero sin sol directo, que podría provocar quemaduras en el follaje, y resguardada de las corrientes de aire. Riégalo de forma moderada, dejando que el sustrato se seque entre riegos.

Soluciones naturales en caso de ataque de plagas
¿Las plagas ya se han instalado? Empieza colocando el Pothos en la bañera o en la ducha y moja su follaje con agua a temperatura ambiente. Si la infestación es limitada, este gesto puede ser suficiente para desalojar las plagas. Deja escurrir la planta antes de volver a colocarla en su sitio.
Las cochinillas se pueden retirar con ayuda de un algodón empapado en alcohol al 70°. También puedes utilizar un tratamiento insecticida natural a base de jabón potásico (jabón negro). Elige obligatoriamente un jabón negro puro. Mezcla 1 a 2 cucharadas soperas en 1 litro de agua tibia. Vierte la mezcla en un pulverizador y agítalo ligeramente. Pulveriza sobre el follaje, asegurándote de tratar tanto el haz como el envés de las hojas. Si es necesario, realiza una segunda aplicación transcurridos 7 días.
Las enfermedades criptogámicas del Pothos
El Pothos puede verse afectado por enfermedades criptógamas o fúngicas, provocadas por hongos. Por lo general, el origen está en los excesos de agua o en unos ambientes demasiado húmedos.
La pudrición de las raíces
La más frecuente de las enfermedades con las que puedes encontrarte es la pudrición de las raíces, que aparece cuando la planta se riega en exceso o se instala en un sustrato con mal drenaje. Se puede identificar observando raíces marrón oscuro o negras, blandas y a veces con mal olor. Al mismo tiempo, las hojas se ponen amarillas, se vuelven blandas y la planta parece marchitarse incluso aunque la tierra esté húmeda.

Las manchas foliares
El Pothos también puede presentar manchas foliares causadas por hongos o bacterias. Esta enfermedad se manifiesta con la aparición de manchas marrones, negras o amarillentas en las hojas, a veces rodeadas por un halo más claro. Suele estar relacionada con una humedad excesiva sobre el follaje y con la falta de circulación de aire. Las hojas afectadas, en general, acaban por caer.

Prevención contra las enfermedades criptógamas del Pothos
Al igual que en la gestión de las plagas, prestar atención a las condiciones de cultivo es la base para evitar el desarrollo de enfermedades.
En primer lugar, instala obligatoriamente el Pothos en un recipiente con el fondo perforado, para que el exceso de agua de riego pueda escurrir. Si tiendes a regar demasiado, elige macetas de terracota, en las que el agua se evapora más rápido y que ayudan a airear mejor el sustrato. Añade una capa de drenaje de unos 3 a 5 cm de grosor, usando grava, fragmentos de teja o bolas de arcilla. Esto evita que las raíces permanezcan “bañadas” en el agua en caso de exceso. Elige un sustrato bien drenante, en el que el agua deba infiltrarse rápidamente. Después del riego, vacía los posibles platillos y maceteros decorativos al cabo de unos veinte minutos. En cuanto a la frecuencia de riego, debe adaptarse a las condiciones ambientales de la planta. Espera a que la tierra esté seca al tacto en los primeros centímetros antes de volver a aportar agua.
En caso de poda, para reajustar la silueta del Pothos o eliminar partes dañadas, limpia siempre las herramientas de corte con alcohol al 70% antes de empezar. Un gesto sencillo que conviene convertir en hábito para reducir el riesgo de propagación de enfermedades entre plantas.
Haz un trasplante cada 2 a 3 años, según el crecimiento de la planta. Los años en los que no trasplantes, realiza simplemente un escarificado en superficie en primavera, sustituyendo los primeros centímetros de tierra por sustrato nuevo. También puedes optar por aportaciones de fertilizantes adecuados para plantas de interior.

Soluciones naturales en caso de enfermedad
Si hay pudrición de las raíces, saca la planta del tiesto, para cortar todas las partes afectadas (blandas, ennegrecidas o blanqueadas). Luego, utiliza un recipiente nuevo o desinfecta el anterior antes de volver a colocar la planta en un sustrato fresco.
En caso de manchas foliares, corta todas las partes afectadas y, sobre todo, no las dejes en la base de la planta. Detén las pulverizaciones posibles del follaje y busca un lugar más ventilado.
El purín de ortiga es un producto natural muy apreciado por sus propiedades fungicidas. Por tanto, puede probarse cuando este tipo de enfermedades empieza a desarrollarse. Encontrarás productos ya preparados en centros de jardinería, pero también puedes elaborarlo en casa siguiendo nuestro tutorial: Cómo hacer purín de ortiga.
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