Las enfermedades y parásitos del filodendro
Identificarlas, tratarlas de forma natural, evitarlas...
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El philodendron, con su frondosidad exuberante y sus múltiples formas, es una de las plantas de interior más apreciadas. Relativamente resistente, sin embargo, está lejos de ser invencible. Su follaje puede amarillear o secarse, pueden aparecer
Descubre las múltiples enfermedades y plagas que pueden afectar al philodendron, así como los tratamientos naturales y las medidas preventivas.

El philodendron Burle-marxii
Las enfermedades del filodendro
El filodendro es sensible a diversas infecciones, favorecidas principalmente por un mantenimiento inadecuado, en particular por el exceso de humedad.
La pudrición de las raíces
Esta enfermedad fúngica se debe a un riego excesivo o a un mal drenaje de la maceta. Cuando el sustrato permanece constantemente empapado, las raíces se quedan sin oxígeno y se asfixian, creando un entorno ideal para el desarrollo de hongos patógenos como Phytophthora o Rhizoctonia sp.
Los síntomas
El primer indicio suele ser un marchitamiento general de la planta, a pesar de que el suelo esté húmedo, y un amarilleamiento de las hojas. Al revisar las raíces, comprobarás que están blandas, de color marrón negruzco, y a veces desprenden un olor desagradable.
¿Qué hacer?
- Saca la planta de la maceta inmediatamente.
- Corta todas las raíces podridas con unas tijeras desinfectadas.
- Vuelve a plantar la planta en un sustrato fresco, ligero y con buen drenaje, y utiliza una maceta con orificios de drenaje eficaces.
¿Cómo evitar esta enfermedad?
Hay que regar solo cuando el sustrato esté seco en los primeros centímetros.

El filodendro Birkin
Las manchas foliares
Estas infecciones están causadas por bacterias que prosperan en presencia de humedad estancada sobre el follaje, debido a las salpicaduras de agua contaminada, a una humedad ambiental excesiva y a la falta de ventilación. Con frecuencia intervienen dos bacterias: Xanthomonas campestris pv. dieffenbachiae y Erwinia caratovora.
Los síntomas
Según la bacteria, los síntomas pueden variar ligeramente:
- Pequeñas manchas translúcidas que evolucionan a un tono marrón rojizo con un halo amarillo en los bordes de las hojas.
- Manchas verde oscuro que progresan rápidamente hacia una pudrición blanda y maloliente, provocando el colapso de las hojas.
¿Qué hacer?
- Retira y destruye de inmediato todas las hojas y partes infectadas para detener la propagación.
- Prioriza el riego por la parte inferior (bassinage) y evita pulverizar las hojas temporalmente.
- Garantiza una buena circulación de aire alrededor de la planta.
La fumagina
Aunque afecta de forma moderada, esta enfermedad vuelve sobre todo poco atractivo el aspecto del filodendro. También perjudica la fotosíntesis. Este tipo de hongos se desarrolla a menudo sobre la melaza, una sustancia azucarada excretada por algunos parásitos como las cochinillas o los pulgones.
Los síntomas
Un depósito negro y polvoriento, que parece hollín, recubre las hojas.
¿Qué hacer?
Limpia con cuidado las hojas con un paño húmedo y jabón negro. Es crucial tratar al mismo tiempo el parásito que está originando la melaza.
Ver también
Philodendro: cultivo, cuidados y consejosLas plagas más comunes del filodendro
El Philodendron es especialmente sensible a pequeños parásitos de las plantas de interior. La detección temprana es la clave del éxito.
Las cochinillas algodonosas
Las cochinillas son una de las plagas más resistentes y reconocibles. Son pequeños insectos inmóviles, cubiertos por una secreción blanca, encerada y algodonosa. A menudo se esconden a lo largo de las nervaduras, debajo de las hojas o en la base de los tallos.
Los síntomas
Pican la planta para alimentarse de su savia, lo que provoca un crecimiento más lento, amarilleamiento y la aparición de melaza, que favorece el desarrollo del moho negro.
¿Qué hacer?
- Retirar las colonias visibles con un bastoncillo de algodón empapado en alcohol de 70° o con un paño.
- Aplicar por pulverización una solución de agua, jabón potásico líquido (1 cucharada sopera por litro de agua) y, si es necesario, aceite vegetal para sofocar las larvas. Repetir la operación varias veces, dejando unos días de intervalo.

El philodendron xanadu
Las arañas rojas
A pesar de su nombre, no son arañas, sino de pequeños ácaros que proliferan en condiciones secas. Pequeños puntitos rojos o amarillos, difíciles de ver a simple vista. La señal más reveladora es la aparición de finas telarañas sobre los pecíolos o en el reverso de las hojas.
Los síntomas
Chupan la savia, dejando en las hojas pequeños puntos amarillos o decolorados, lo que da un aspecto apagado y “salpicado” al follaje.
¿Qué hacer?
- Aumentar la humedad ambiental mediante pulverizaciones regulares o una bandeja con una soucoupe de bolas de arcilla húmedas. Las arañas rojas odian la humedad.
- Duchas la planta para eliminar una gran parte de los ácaros.
- Usar la solución de jabón potásico o, en caso de infestación severa.
Los trips
Pequeños insectos voladores y finos, los trips son difíciles de detectar.
Los síntomas
Provocan manchas plateadas o rayas grises en las hojas, señal de que las células vegetales han quedado vacías de su contenido.
¿Qué hacer?
- Pulverizar el follaje con agua.
- Un tratamiento a base de aceite de Neem suele ser eficaz. Diluya 1 cucharada sopera de aceite de Neem con un poco de jabón potásico y 1 litro de agua. Pulverice sobre el reverso del follaje y repita al cabo de unos días hasta que desaparezcan los trips.
Los problemas relacionados con el medio ambiente y las carencias
A menudo, los problemas del Philodendron no se deben a un parásito ni a una enfermedad, sino al resultado de un entorno inadecuado:
- Hojas que se ponen amarillas: exceso o falta de agua. Hay que ajustar el riego y regar solo cuando el sustrato esté seco por la superficie
- Hojas amarillas y pálidas de tamaño pequeño: falta de nutrientes (nitrógeno, calcio o magnesio). Hay que abonar durante la temporada de crecimiento (primavera-verano) con un fertilizante equilibrado
- Hojas marrones con bordes secos: aire demasiado seco por una humedad ambiental baja o por un golpe de frío. Hay que aumentar la humedad mediante pulverización y alejar el philodendron de corrientes de aire frío.
Ver también
Cultivar los filodendros en interiorUn buen mantenimiento, la mejor de las prevenciones
La mejor defensa contra los parásitos y las enfermedades es un filodendro en buen estado de salud:
- Inspecciona regularmente el envés de las hojas y la base de los tallos, sobre todo al regar.
- Aísla cualquier planta nueva durante varias semanas antes de acercarla a tus demás vegetales.
- Limpia las hojas con regularidad con un paño húmedo para eliminar el polvo y los restos, lo que permite detectar a los intrusos y favorece la fotosíntesis.
- Utiliza un sustrato bien drenado y asegúrate de que el agua nunca se estanque en el fondo de la maceta.
- Mantén una humedad ambiental elevada, esencial para la mayoría de los filodendros y para desalentar a las arañas rojas.

Filodendron scandens
Aplicando estos consejos y observando atentamente tu filodendro, podrás detectar y tratar la mayoría de los problemas antes de que se vuelvan críticos, asegurando así un crecimiento saludable y un follaje espectacular.
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