7 coníferas doradas para plantar en una rocalla
Selección de coníferas luminosas para jardín de rocalla
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¿Deseas crear un jardín de rocalla y te preguntas qué vegetales instalar en él? Entre los arbustos que se pueden plantar en una rocalla, los coníferos compactos ocupan un lugar destacado para crear composiciones originales e inusuales. Ofrecen muchas cualidades interesantes, como la variedad de su porte, en forma de bola, de pirámide o de columna, además de la persistencia de su follaje y la diversidad de su color. De crecimiento lento y fáciles de cultivar, los coníferos de rocalla tienen muchos puntos a favor para seducir al jardinero. Descubre nuestra selección de coníferos de rocalla de follaje dorado, que iluminarán tu jardín.
Chamaecyparis lawsoniana 'Elwood's Gold' - Cedro blanco, una apuesta segura
El Chamaecyparis lawsoniana ‘Elwood’s Gold’ – cedro blanco es una conífera de pequeño tamaño, que alcanza 1,50 metro de altura y 70 cm de anchura al cabo de 10 años. Su crecimiento lento la convierte en un arbusto ideal para plantar en una rocalla. Presenta un porte en forma de columna erguida, compacto y denso, y su follaje adquiere un color dorado en primavera. Sus ramillas se adornan con hojas en escamas de un amarillo intenso cuando aparecen y, después, se vuelven verde-gris con el paso del tiempo. Esta conífera es un acierto seguro, ya que aporta luz al jardín. Resistente hasta – 23°C, se cultiva a pleno sol en un suelo fresco, fértil e incluso calcarífero.
En una rocalla, este cedro blanco puede utilizarse para estructurar el espacio gracias a su forma erguida y cónica, así como a su follaje luminoso. Combina de maravilla con otras especies de coníferas de rocalla, con portes distintos en forma de bola o de pirámide.

Ver también
Coníferas de rocalla: 8 variedades excepcionalesEl Chamaecyparis lawsoniana 'Minima Aurea' - ciprés de Lawson enano
Aún más pequeño, el Chamaecyparis lawsoniana ‘Minima Aurea’ – ciprés de Lawson enano ofrece un porte compacto y cónico con una base ancha. Alcanza 1 metro de altura y 80 cm de ancho en la madurez. Aun así, destaca por el color dorado de su follaje. Las ramitas se cubren de hojas en forma de pequeñas escamas que no pinchan y que son bien amarillas al nacer. Más adelante, se vuelven un poco más verdes. Resistente al frío hasta – 20°C, este conífero teme, en cambio, la sequía. Plántalo al sol o en semisombra, en un suelo fresco, fértil y suelto.
Gracias a su pequeño tamaño, este Chamaecyparis es ideal para un jardín de rocalla, donde podrás combinarlo con ciclámenes, que vestirán su base con elegancia y con bonitos colores.

El Thuja occidentalis 'Amber Glow' - Tuya del Canadá, una bola vegetal luminosa
La Tuya del Canadá – Thuja occidentalis ‘Amber Glow’ se distingue por su forma esférica, su tamaño compacto y su colorido cambiante. Amarillo luminoso en primavera y verano, su follaje perenne se vuelve amarillo anaranjado en otoño y en invierno, ofreciendo un bonito espectáculo a lo largo de las estaciones. Las ramitas cubiertas de hojas en escamas aplanadas crecen lentamente y le dan un aire de topiario redondeado que no es necesario podar. Cuando alcanza la madurez, sus dimensiones son de 1 metro de altura por 1 metro de anchura. Fácil de cultivar, requiere sol y un suelo que no sea demasiado seco, neutro a calcáreo.
Asocia esta bola vegetal con gauras si te gusta la ligereza, o bien con un Salix purpurea ‘Nana’ – Sauce púrpura, de silueta más flexible y con follaje azulado.

Ver también
15 plantas para acondicionar una rocalla soleadaJuniperus horizontalis 'Golden Carpet' - Enebro rastrero, un tapiz verde tierno y dorado
El enebro rastrero – Juniperus horizontalis ‘Golden Carpet’ forma un tapiz de follaje verde tierno con las puntas doradas. En invierno, se cubre con ligeros tonos anaranjados. Con una altura de 30 cm hasta la madurez, este enebro rastrero crece bastante deprisa, extendiéndose hasta 2 metros de envergadura. Es un candidato ideal para tapizar una rocalla y servir como cubresuelos colorido. El follaje está compuesto por hojas jóvenes que se parecen a escamas y por hojas adultas que son agujas. Las hojas jóvenes son doradas y crecen sobre un follaje verde claro, mientras que las hojas adultas son de un verde intenso, que se vuelve naranja cuando llega el frío. Fuerte y vigoroso, este enebro rastrero prefiere el sol y un suelo bien drenado, seco y calizo. Resistente hasta los – 34°C, se adapta a condiciones de cultivo difíciles.
En una rocalla, se puede combinar este enebro rastrero con gramíneas o bien con una mahonia, cuyas flores amarillas recordarán el follaje dorado de nuestra conífera.

El Pinus mugo 'Ophir' - Pino negro, una conífera de color amarillo dorado en invierno
El pino de montaña – Pinus mugo ‘Ophir’ muestra una silueta esférica y compacta, de color verde claro, que se vuelve amarillo dorado en invierno y, a veces, incluso anaranjada. Crece lentamente, entre 3 y 4 cm al año, y mide 1 metro por 1 metro a la edad adulta. Su copa es densa y está cubierta de acículas finas y cortas dispuestas en forma de pincel. Resiste temperaturas de hasta – 34°C, se adapta bien al clima de montaña. Fácil de cultivar, no necesita poda, aprecia una exposición soleada y se conforma con un suelo ordinario.
Se luce especialmente en una rocalla junto a otros coníferos enanos de porte diferente: rastrero, como el Juniperus horizontalis ‘Blue Chip’ – Enebro rastrero, globular como el Picea abies ‘Little Gem’ o erguido, como el enebro común – Juniperus communis ‘Sentinel’.

El Chamaecyparis obtusa 'Fernspray Gold' - Falso ciprés hinoki, con aires de helecho dorado
El Chamaecyparis obtusa ‘Fernspray Gold’ – falso ciprés hinoki se caracteriza por un follaje dorado que adquiere diferentes tonos según las estaciones. En primavera, es dorado con matices crema; en verano, toma un color más amarillo y, en invierno, se vuelve verde claro. Sus ramitas flexibles están recubiertas de hojas en escamas dispuestas en plano, lo que le da un aire de helechos dorados. Esta variedad compacta crece lentamente y alcanza una altura de 2 metros a 2,50 metros en la edad adulta, por lo que es un arbusto interesante para una rocalla. Su porte piramidal es irregular. Colóquelo preferentemente a media sombra y en un suelo fresco, fértil, bien drenado y no calcáreo. En caso de fuertes calores, agradece que se riegue de manera regular.
En una rocalla, se puede combinar con otros coníferos enanos de formas y colores diferentes, así como con plantas cubresuelos como las aubrietas.

El Picea glauca 'Dendrofarma Gold' - Pícea blanca, una variedad por descubrir
La pícea blanca – Picea glauca ‘Dendrofarma Gold’ es una variedad enana, difícil de encontrar en Francia. Forma una bola luminosa y muy compacta de 60 cm por 60 cm al alcanzar la madurez. Con el tiempo, su porte se transforma ligeramente, adoptando la silueta de un domo. Su follaje perenne se compone de cepillos densos y cortos de acículas aromáticas. Los brotes jóvenes, muy dorados, aparecen en primavera y luego viran a verde ácido con el paso de los meses. Este pequeño conífero aprecia el sol y un suelo fértil y permeable, fresco a húmedo. Colóquelo en el lugar adecuado desde el principio, ya que sus raíces, siendo superficiales y muy ramificadas, dificultan el trasplante cuando ya es adulto. Resistente hasta – 40°C, sin embargo, es sensible al viento.
Se puede jugar con los colores de esta pícea y combinar su follaje dorado con otros arbustos de follaje rojo, como el Fotinia x fraseri ‘Nana’.
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