¿Qué fertilizantes elegir para los frutales?
Guía completa para elegir el abono ideal para tus árboles frutales o pequeños frutos
Contenido
Cuando has plantado un árbol frutal o pequeños frutales en tu jardín o en tu huerto, ya soñabas con cosechas de frutas jugosas, dulces, sabrosas y saludables. Sin embargo, no basta con plantar para obtener cosechas generosas. Hay que mejorar la calidad del suelo mediante la aportación de enmiendas adecuadas (compost, estiércol, mantillo…), podar y regar, vigilar la presencia de enemigos indeseables, pero también aportar los elementos nutritivos a los frutales, no solo durante la plantación, sino también a lo largo de todo su crecimiento, desde la nascencia hasta la fructificación. Ahí es donde entran en juego los fertilizantes, cuya función es alimentar directamente a los frutales, según sus necesidades específicas. Ahora bien, no todos los fertilizantes son igual de adecuados para los frutales. Además, según las etapas del desarrollo de un frutal y según la temporada, los fertilizantes variarán.
A través de este artículo, descubre todos nuestros consejos para elegir los fertilizantes más adecuados para tus árboles o arbustos frutales.
¿Qué es exactamente un fertilizante?
Antes de hablar de los mejores fertilizantes para frutales, quizá convenga definir realmente qué es un fertilizante y, sobre todo, las diferencias en términos de composición, forma y usos.
La composición de un fertilizante
Recuerda primero que un fertilizante aporta los elementos nutritivos indispensables para el crecimiento de las plantas. Entre estos nutrientes, se encuentran esencialmente el nitrógeno (N), el fósforo (P) y el potasio (K). Los fertilizantes llamados completos incorporan estos tres elementos (¡el famoso NPK!), y cada uno desempeña un papel preciso. Así, el nitrógeno es esencial para el crecimiento de las hojas, los tallos y las yemas, ya que participa en la fotosíntesis. El fósforo es especialmente útil para el desarrollo del sistema radicular, pero también para la floración y la producción de frutos. Además, tiene como función reforzar la resistencia de las plantas frente a las enfermedades. En cuanto al potasio, desempeña igualmente un papel nada desdeñable en la formación de las flores y de los frutos. Por lo tanto, los fertilizantes completos de comercio llevan la mención NPK seguida de tres cifras que indican los contenidos de nitrógeno, fósforo y potasio, colocadas siempre en ese mismo orden. Así, un fertilizante NPK 14-8-12 contiene 14 % de nitrógeno, 8 % de fósforo y 12 % de potasio.
Además de estos tres elementos, un fertilizante contiene elementos secundarios como el calcio, el magnesio… o también oligoelementos como el hierro, el boro o el cobre. Según la formulación, algunos fertilizantes son por tanto más adecuados para los frutales que otros, simplemente porque sus necesidades son diferentes de las de las plantas hortícolas o de las rosas.
Por otro lado, existen fertilizantes simples, compuestos por una sola sustancia como la potasa líquida.

Los fertilizantes pueden ser orgánicos, minerales, organominerales o químicos
Para ir más lejos :
¿Cuál es el mejor fertilizante para su árbol frutal?
Naturalmente presentes en el suelo, los nutrientes que son el nitrógeno, el fósforo y el potasio pueden agotarse. Por eso, la aportación de abono permite compensar esta carencia y alimentar correctamente al frutal, evitando que sufra de deficiencias y que no fructifique… Sin embargo, en un suelo correctamente enmendado, que se beneficia de aportes regulares de compost, estiércol o de un buen acolchado (por ejemplo, de BRF), no es imprescindible abonar. El frutal encontrará en ese suelo equilibrado lo que necesita para cubrir sus demandas.
De la misma manera, son sobre todo los árboles frutales jóvenes los que requieren aportaciones de abono. Un árbol bien establecido rara vez necesita abonar. Salvo quizá si presenta carencias manifiestas o si quieres mejorar su fructificación.
Para ofrecer el mejor abono a tus frutales, primero hay que diferenciar estos distintos frutales. En efecto, los cítricos no tendrán las mismas necesidades que las fresas o los manzanos. Además, los abonos comerciales establecen desde el principio una diferencia en la que se puede confiar sin reservas. Así, encontramos abonos especiales para fresas y pequeños frutos (frambueseros, casis, arándanos, groselleros…) con una formulación rica en potasa. Otros abonos orgánicos están dedicados a los cítricos. O también a olivos e higueras, a frutales exóticos... en formas líquidas o en gránulos sólidos.
Así, cada frutal tiene su abono:
Abono Promesse de Fleurs para fresas y frutos del bosque caja de 500g
Abono en Gránulos Árboles frutales UAB Masso Garden
Fertilizante UAB Promesse de Fleurs para cítricos caja de 500g
En general, en un frutal se busca favorecer la floración y la fructificación. Por eso los abonos citados anteriormente suelen ser más ricos en potasio que en nitrógeno o fósforo. Se reconoce su riqueza en K en las fórmulas del tipo NPK 4-4-8, NPK 3-6-12 o NPK 12-7-18. En efecto, para recordar, el potasio desempeña un papel esencial en la formación del sistema radicular, pero también en la floración y en el desarrollo de los frutos. Además, entre los elementos secundarios, la magnesia es fundamental, ya que facilita la asimilación del nitrógeno, el fósforo y el azufre, al tiempo que potencia el sabor de los frutos. Por eso los abonos enriquecidos con magnesia son perfectos para los árboles frutales.
Estos abonos ricos en potasio se utilizan sobre todo durante el periodo de crecimiento. En la plantación, son sobre todo los abonos ricos en nitrógeno los que se recomiendan. Así podrás añadir sangre seca o cuerno triturado en el hoyo de plantación. Este abono natural nutrirá al frutal a largo plazo.
Para saber más: Abono o enmienda: ¿cuáles son las diferencias?
¿Cuándo abonar los árboles frutales?
Hay varias etapas en la vida de un frutal. La plantación es la primera y debe cuidarse. Así, el sustrato que acoge un frutal debe estar previamente abonado con enmiendas orgánicas como el compost, el estiércol, el compost… Los acolchados orgánicos colocados alrededor del pie del frutal desempeñarán un papel primordial en la fertilización. Si no dispone de suficiente compost o estiércol, una aplicación de abono orgánico de base es una buena alternativa. Rico en nitrógeno y fósforo, abonos como la cuerno triturado, el sangre seca o el guano pueden añadirse durante la plantación del frutal. Eso sí: hoy en día el guano se critica, ya que su extracción destruye de forma irreversible los lugares de nidificación.

Aporte de sulfato amónico, un abono rico en nitrógeno, durante la plantación de un árbol frutal
En primavera, el frutal despierta. Empieza su fructificación, es decir, la formación de los frutos, lo que conlleva un gran consumo de nutrientes. Por eso, en abril se recomienda hacer al menos una aportación de un abono especial para frutales rico en potasio. Esta aportación puede renovarse, si es necesario, una o dos veces hasta octubre para frutales muy exigentes, como los cítricos, o incluso para frutales cultivados en maceta.
En caso de carencia evidente, hay que actuar en otoño. Conviene priorizar los abonos ricos en potasa, magnesio y fósforo.
Ver también
Abono para el jardín: ¿cómo elegirlo bien?¿Cómo intervenir?
En términos de fertilización, es fundamental leer bien las etiquetas. En efecto, en los envases se indica la composición de los fertilizantes y su dosificación en nitrógeno, fósforo y potasio, pero también en azufre, magnesio, oligoelementos… Asimismo, encontrarás los consejos de uso y de dosificación por m². Pero ten en cuenta que siempre es preferible aplicar menos que pasarse. En efecto, un fertilizante, incluso si es orgánico, aplicado con una dosis demasiado alta puede resultar perjudicial. Del mismo modo, los fertilizantes deben aplicarse en el momento adecuado. Así, los fertilizantes de acción rápida (sang séché, estiércol de aves de corral, algas verdes…) se destinan a la plantación o se aportan en primavera, mientras que los fertilizantes de liberación lenta (cuerno triturado, harina de huesos…) se aplican más bien en otoño.

Los cítricos necesitan especialmente aportes de fertilizantes ricos en potasio
Para aplicar los fertilizantes de la mejor manera, humedece el suelo o el sustrato y luego rasca ligeramente en unos cuantos centímetros para incorporarlo. No arañes demasiado profundo para no dañar el sistema radicular.
Los fertilizantes deben almacenarse en un local oscuro, seco y fresco. Los envases deben cerrarse con cuidado y mantenerse fuera del alcance de los niños y de los animales domésticos.
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