Enfermedades y parásitos del Eleagnus
Identificación, prevención y tratamientos natural
Contenido
El Eleagnus, también llamado chalef, es un arbusto tupido y vigoroso que se utiliza con frecuencia para formar un seto. Ofrece un follaje lanceolado, verde o alquemila, la mayoría de las veces persistente, y una floración discreta y ligeramente perfumada, seguida de la aparición de bayas. De crecimiento rápido, resiste la sequía, el frío, el viento y la contaminación. Le va bien el sol o la mi-ombre y se adapta a todo tipo de suelos bien drenados, arenosos, incluso secos y pobres, pero no calcáreos. Aunque se le considera resistente, puede ocurrir que el Eleagnus, como cualquier otra planta, se vea afectado por algunas enfermedades o parásitos. Para mantenerlo sano, es importante aprender a reconocer estos posibles problemas con el fin de solucionarlos lo antes posible. Descubre las enfermedades y parásitos que pueden afectar al Eleagnus, sus síntomas, así como los métodos para prevenirlos y tratarlos de forma natural.
La hongo coralino
La enfermedad del coral está causada por un hongo llamado Nectria cinnabrina. Por lo general, afecta a plantas debilitadas por una enfermedad o una herida. Es una enfermedad grave que puede acabar con los brotes y las ramas del arbusto. Se manifiesta con la aparición de pequeñas esferas de color coral en la corteza del Eleagnus y puede propagarse muy rápido a los demás árboles y arbustos cercanos.
Síntomas
Los síntomas más visibles de la enfermedad del coral son pequeñas lesiones o pústulas esféricas y lisas, que se forman en la corteza. Estas lesiones, similares a chancros, se distinguen por su color rojo coral o anaranjado, de ahí el nombre de la enfermedad. Con el tiempo, pasan a tonos ladrillo o negros. Suelen empezar como pequeñas manchas que se van agrandando hasta que, cuando maduran, liberan esporas, que se depositarán en las grietas o heridas de otras plantas. El hongo responsable bloquea los vasos de la planta e impide que la savia circule, provocando el secado de las yemas y los brotes. Entonces se observan grietas en la corteza y la muerte de los brotes.
Métodos de prevención
La enfermedad del coral se propaga en plantas debilitadas, heridas o en madera muerta. Por lo tanto, la mejor manera de prevenirla es vigilar la buena salud del Eleagnus y no herirlo. Limpie regularmente el arbusto de sus brotes muertos, cortándolos de forma adecuada y con herramientas desinfectadas. Aplique un masilla de cicatrización en la zona donde haya hecho el corte para protegerla del ataque del hongo. También puede aplicar una mezcla de arcilla y caldos bordeleses en la herida para protegerla.
Tratamiento
Si observa la presencia de pequeñas esferas rojo coral en las ramas del Eleagnus, corte los brotes afectados con una podadora o una sierra previamente desinfectadas. Si el Eleagnus completo está afectado, lo mejor es destruirlo para evitar que la enfermedad se propague a las demás plantas del jardín.
Aplique masilla en las heridas producidas por la poda de los brotes cortados.
Después, rocie un fungicida a base de cobre como el caldo bordelés sobre todas las partes del arbusto.
A continuación, limpie regularmente el jardín y elimine los brotes muertos, ya que pueden contaminar otras plantas.
Para saber más, descubra nuestra ficha-consejo: ¿Cómo evitar la enfermedad del coral?

Las pústulas características de la enfermedad del coral
Ver también
Eleagnus: cuándo y cómo podarloLa clorosis
La clorosis es el resultado de una falta de nutrientes, con frecuencia de una falta de hierro, y se manifiesta mediante el amarilleo de las hojas. Puede estar causada por distintos factores, como problemas relacionados con un suelo cuyo pH es demasiado alto o con exceso de caliza, o también por un agua demasiado calcárea. Esta enfermedad puede tener como efecto frenar el crecimiento de la planta y hacer que se caigan las hojas afectadas.
Síntomas
La clorosis se manifiesta típicamente con un amarilleo de las hojas, especialmente entre las nervaduras, que, a su vez, permanecen verdes. Este amarilleo puede aparecer en toda la planta o estar localizado en algunas ramas.
Métodos de prevención
Como la clorosis puede deberse a un exceso de caliza en el suelo o en el agua de riego, planta el Eleagnus en un suelo no calcáreo y riégalo con agua de lluvia en lugar de usar agua del grifo.
Tratamiento
Para tratar un problema de clorosis en un Eleagnus, hay varias soluciones posibles. Puedes añadir compost descompuesto al suelo y un poco de tierra de brezo para que el sustrato sea menos calcáreo. Riega también con agua de lluvia. Otros tratamientos naturales posibles: añadir al agua de riego un producto a base de quelato de hierro y acolchar la base del Eleagnus con agujas de pino, que aportarán acidez al suelo y corregirán su exceso de caliza.
También se recomienda asegurarse de que el suelo drene bien.
Para saber más, descubre nuestra ficha de consejos sobre la clorosis férrica.

La clorosis provoca una decoloración de las hojas; las nervaduras permanecen verdes
Las psílidos
Los psílidos son insectos dañinos que pueden afectar al Eleagnus. Estos pequeños parásitos son pequeños pulgones chupadores, que se alimentan al succionar la savia de las hojas y los brotes jóvenes, provocando diversos síntomas y daños. Las infestaciones de psílidos pueden ser especialmente problemáticas y requieren una atención rápida para evitar daños graves en la planta.
Síntomas
Las señales de una infestación de psílidos son la presencia de los insectos en sí, que son pequeños y a menudo verdes o amarillos. Miden entre 2 y 6 mm de longitud y se desplazan por las hojas saltando. Los daños causados por su presencia se manifiestan por la deformación de las hojas y los brotes, así como por la producción de una sustancia pegajosa llamada melaza, filamentos cerosos y un polvo negro llamado fumagina y causada por un hongo. Las hojas se enrollan y luego se caen. También se pueden observar bajo las hojas las larvas de los psílidos, que se parecen a diminutos babosas amarillas, marrones o verdes. Cuando la planta está infestada de psílidos, también se detecta la presencia de hormigas.
Métodos de prevención
La presencia en tu jardín de insectos depredadores de los psílidos, como las mariquitas y los sírfidos puede ayudar a prevenir el desarrollo de estos parásitos.
Tratamiento
Los métodos naturales de tratamiento de los psílidos son los mismos que los de los pulgones.
Rocía las partes afectadas con una mezcla de jabón potásico (jabón negro) diluido al 5 % en agua.
También puedes introducir depredadores naturales de los psílidos aportando mariquitas o sírfidos a tu jardín.
Para ir más allá, descubre nuestra ficha de consejos: Cómo deshacerse de los psílidos
Como complemento, descubre nuestra ficha: Identificar los principales parásitos y enfermedades de las plantas, así como nuestra ficha completa sobre la plantación y el cuidado del Eleagnus.

Las larvas de psílidos bajo las hojas
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