Podar gramíneas

Podar gramíneas

Descubre cuándo y cómo podarlas.

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Modificado el 23 de octubre de 2025  por Michael 2 min.

En los jardines del norte, las gramíneas son a veces el único espectáculo del invierno. Se cubren de escarcha, ondulan con el viento y iluminan nuestros jardines apagados, desde el primer rayo de sol. Muy apreciadas, las gramíneas son valiosas para aportar ligereza y movimiento a los macizos! También son fáciles de cultivar y requieren poco mantenimiento. Sin embargo, para conservar su forma y su belleza, algunas especies deben podarse a ras… pero atención, no es el caso de todas: evitaremos intervenir en las especies de follaje perenne. ¡Descubra qué gramíneas están afectadas y cómo proceder!

Invierno Dificultad

¿Qué gramíneas hay que podar?

Todas gramíneas pueden podarse, pero la poda es menos necesaria en variedades con follaje perenne que en caducas, cuyo follaje seco se envejece mal con el tiempo. Gramíneas persistentes, como Carex o Festuca, se pueden limpiar simplemente quitando hojas secas o dañadas. Las gramíneas de follaje caduco (Miscanthus, Pennisetum…) deben podarse a ras para favorecer el crecimiento de nuevos tallos.

El Pennisetum se puede podar a ras

¿Cuándo podar las gramíneas?

No hay que podar gramíneas en otoño o a principios de invierno, período en el que son decorativas y aportan un poco de movimiento al jardín, demasiado inmóvil en esa época.
Las gramíneas se podan a finales de invierno, idealmente después de las heladas fuertes, y justo antes de la vegetación inicial, en febrero o marzo.

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¿Cómo podar las gramíneas?

Le recomendamos usar tijeras de podar o cortasetos. Ajuste la altura de corte según el tamaño de las gramíneas: 10 cm del suelo para las variedades más pequeñas, y hasta 20 o 30 cm para las más altas. La prudencia es necesaria porque algunas gramíneas tienen tallos que pueden ser cortantes. ¡No olvide usar guantes para evitar cortes!

Elige un recorte redondeado en lugar de una poda recta, “en cepillo” : esto proporcionará un aspecto más natural y estético.

También es la ocasión de hacer un poco de limpieza alrededor de los manojos, desherbar y aflojar ligeramente la tierra. Para suelos menos fértiles, la aportación de un compost o de un fertilizante adecuado (tipo 7-4-10) puede favorecer el crecimiento y la floración.

En primavera, los tallos marchitos de la Eulalia deberán cortarse a ras de suelo