Las enfermedades y parásitos del espárrago
Nuestros consejos para identificarlas, tratarlas y prevenirlas
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Originario de Sudáfrica, el asparagus es una planta de interior, reconocible entre todas por su follaje de una finura extrema y una delicadeza tan vaporosa. Miembro de la familia de las Asparagáceas, esta planta herbácea de raíz tuberosa ofrece una multitud de especies, para variar los placeres. En nuestra tienda, el asparagus se cultiva principalmente en interior, pero puede encajar perfectamente en un jardín, solo en las regiones con clima templado, con una rusticidad limitada a entre – 4 y – 7 °C.
Los asparagus se muestran relativamente fáciles de cultivar: no son exigentes en cuanto a cuidados, son bastante resistentes y duraderos. Sin embargo, pueden ocurrir algunos incidentes de cultivo, relacionados con condiciones de cultivo inadecuadas, invasiones de parásitos o enfermedades.
Descubre cómo identificar las plagas o enfermedades del asparagus, pero sobre todo las distintas formas naturales de tratarlas y prevenirlas.
Para ir más lejos : ¿Cómo cultivar el asparagus de interior?
Un recordatorio sobre las condiciones de cultivo del Asparagus
La aparición de plagas o de enfermedades suele estar relacionada con malas condiciones de cultivo. Un sustrato mal drenado, una luminosidad demasiado baja, un exceso de riegos… son otras tantas razones que pueden explicar los problemas en el asparagus. Por eso, conviene hacer un pequeño recordatorio sobre la plantación y el mantenimiento. Siguiendo estos consejos, reducirás también el riesgo de que tu asparagus se vea invadido por parásitos, o con el follaje amarilleado.
El asparagus, cultivado en maceta o en terreno abierto, aprecia un sustrato rico en materia orgánica, perfectamente drenado, más bien ligero y flexible. La tierra pesada, empapada de humedad, puede resultar fatal y favorecer la pudrición de los rizomas. El lugar elegido para el asparagus es igual de importante. El asparagus necesita buena luminosidad, pero, como la mayoría de plantas de interior, no aprecia especialmente los rayos directos del sol. El asparagus también le gusta pasar el invierno en una estancia con una temperatura de alrededor de 15 °C. Y, en verano, puede establecerse en el exterior, en el jardín, en media sombra.

El bonito Asparagus densiflorus cultivado en maceta
En cuanto al mantenimiento, los riegos serán generosos, regulares en verano, y más espaciados en invierno. El sustrato debe mantenerse húmedo, pero no debe quedarse agua residual en el platillo ni en el cubremaceta. Una pequeña pulverización regular del follaje ayuda a mantener cierta humedad. Una aportación de abono una vez al mes permite fertilizar tu asparagus. Por último, al cabo de 2 a 3 años, un asparagus se siente un poco apretado en su maceta. El trasplante se vuelve indispensable.
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¿Cómo cultivar el Asparagus de interior?Las plagas del follaje fino del Asparagus
Cultivado en buenas condiciones, el espárrago (asparagus) se muestra resistente a los ataques de insectos. En cambio, con condiciones de cultivo medias o un entorno inadecuado, puede ser el objetivo de ataques de parásitos. Y son de tres especies diferentes:
Las cochinillas
Las cochinillas son parásitos que a menudo cuestan mucho de eliminar debido a su caparazón. La mayoría de las especies permanecen inmóviles, pero sus larvas son claramente más rápidas. Además, se instalan en las zonas más inaccesibles del espárrago, principalmente en la cara inferior del follaje, cerca de la nervadura central. Allí se alimentan de la savia del asparagus, que se debilita.

Los síntomas
Los tallos principales presentan pústulas redondas, de color gris-marrón, o pequeñas masas algodonosas. El follaje se amarillea por manchas a lo largo de las nervaduras y, finalmente, acaba por secarse y caer. Por lo general, los tejidos se descolorean en el punto donde se han instalado las pústulas.
En caso de ataque intenso, aparece sobre el follaje una sustancia negruzca, con un aspecto bastante similar al de la “tizne”. Se trata de la fumagina, una enfermedad que nace de las secreciones de melaza, pegajosa.
Una invasión de cochinillas no mata el asparagus, pero lo debilita muchísimo.
El tratamiento curativo
En un primer momento, se pueden rascar las cochinillas con el dedo, una punta de cerilla o un bastoncillo de algodón, procurando no dañar los tejidos de la planta. Después, hay que frotar las hojas y los tallos con un algodón empapado en agua jabonosa o alcohol, y eventualmente añadirle un aceite vegetal. Ese aceite recubrirá y asfixiará a las larvas y a los huevos. Como el follaje del asparagus es muy fino, también se puede pulverizar esta solución. Este tratamiento puede repetirse una vez por semana hasta la desaparición completa de las cochinillas.
También es primordial aislar la planta, ya que las cochinillas se desplazan. Algunas ramas muy afectadas se pueden cortar.
No olvide revisar las raíces, que también pueden estar colonizadas por cochinillas. En ese caso, es imprescindible trasplantar a una nueva maceta, no sin haber cortado los segmentos de raíces infestados.
La prevención
- Hacer un seguimiento regular de su asparagus y de las demás plantas de interior
- Regar su asparagus con la cantidad de agua adecuada
- Fertilizar regularmente el asparagus para mantenerlo en buen estado de salud
- Retirar de forma periódica el follaje muerto y los restos vegetales
- Dejar cierta distancia entre las distintas plantas de interior para favorecer una buena ventilación
Las arañas rojas
Reciben el nombre de arañas rojas por su tendencia a tejer telarañas blanquecinas sobre el follaje; sin embargo, las arañas rojas son en realidad ácaros chupadores. Estos ácaros tejedores son diminutos, lo que hace que a menudo sean invisibles a simple vista. Estos “indeseables” se desarrollan, por lo general, en ambientes secos y cálidos. Se reproducen muy rápido y pasan de una planta a otra.
Los síntomas
La parte inferior del follaje del asparagus adquiere un tono gris-plateado o presenta coloraciones marmoleadas. Son con frecuencia los brotes jóvenes los primeros en verse afectados. Algunas hojas pueden perder su pigmentación y ponerse amarillas. Con el tiempo, el follaje se cae, no sin haber estado cubierto de telarañas blanquecinas, señales de una infestación intensa.
El tratamiento curativo
- Aislar inmediatamente el asparagus afectado
- Frotar el follaje con un paño húmedo para eliminar las telarañas
- Duchar el asparagus con un chorro de agua
- Pulverizar una solución natural preparada con un litro de agua al que se añadirán 20 gotas de aceite esencial de romero, 3 gotas de jabón negro y 5 ml de un aceite vegetal como el de colza. La decocción de ajo también resulta igual de eficaz
La prevención
La medida preventiva más eficaz es la brumización del follaje con agua de lluvia bastante fresca. En el caso del asparagus, es absolutamente esencial. Se debe hacer una vez por semana.
Los trips
Los trips son insectos diminutos, chupadores y saltadores, como las pulgas. Al igual que las arañas rojas, los trips se desarrollan a una velocidad impresionante. Y varias generaciones pueden sucederse a lo largo del año. Los huevos, muy difíciles de detectar y de alcanzar, se ponen en los tejidos. Después, las larvas se entierran en el sustrato.
Los trips también se desarrollan en verano, cuando el ambiente está caliente y seco.
Los síntomas
Los trips se detectan por las múltiples picaduras en las hojas y por la presencia de diminutos excrementos negros. El follaje se amarillea, se descolora por manchas y, finalmente, acaba por secarse.
El tratamiento curativo y la prevención
El remedio es el mismo que para las arañas rojas. Hay que mantener cierta humedad alrededor del asparagus para dificultar el desarrollo de los parásitos. Por lo tanto, hay que pulverizar el follaje con constancia, especialmente la parte inferior de las hojas. Los trips acabarán por desaparecer. Y si no es suficiente, la decocción de ajo debería erradicar los últimos individuos.
Los accidentes de cultivo que afectan la salud del espárrago
El follaje del asparagus puede amarillear por diferentes motivos, además de los relacionados con infestaciones de plagas. Así, un follaje que amarillea, se seca y se cae puede ser simplemente la señal de una falta de riegos. De hecho, es lo que ocurre de forma natural durante la estación seca en África, su zona geográfica de origen. Además, en concreto, el cepellón también estará bastante seco. El aire seco de la casa también puede provocar este fenómeno. En ese caso, basta con aumentar los riegos, sin dejar que el agua se estanque. Y retirar el follaje seco a ras del cepellón.
Este fenómeno de amarilleamiento del follaje también puede deberse a un exceso de agua. O a una exposición demasiado soleada.
En cuanto al pudrimiento de las raíces, está relacionado con la acumulación de agua en el platillo para maceta o en el cache-pot. Para evitarlo, es imprescindible eliminar el agua residual una o dos horas después de cada sesión de riego.
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Alcachofera de interior: cultivo y cuidadosLas enfermedades que pueden afectar a los espárragos
En general, el espárrago es una planta muy robusta, con poca sensibilidad a las enfermedades más comunes en interior. Solo la fusariosis puede, de forma excepcional, presentarse si las condiciones de cultivo no son las óptimas.
Esta enfermedad suele ser bastante fácil de detectar porque la base de los brotes y el cuello se oscurecen, se pudren y se van degradando progresivamente. Las hojas acaban cayéndose y el espárrago muere. Si saca la planta de la maceta, verá que el rizoma es pardo y está descompuesto. También puede desprender un olor desagradable.
Para prevenir esta enfermedad criptógama, basta con regar correctamente. Eso sí, evitando aportes de agua si el espárrago no la necesita. También es esencial una buena ventilación del lugar en el que se encuentra el espárrago, sobre todo después de los riegos.
Del mismo modo, los aportes de abono demasiado ricos en nitrógeno favorecen la aparición de la enfermedad. Por tanto, hay que elegir un abono especial para plantas verdes y aplicarlo una vez al mes únicamente. No más.
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